Rosita pink

¿Qué mejor día que este para una confesión? El rosado no es mi color favorito. Me gusta el rojo, también el fucsia ochentoso, pero el rosado… Y, sin embargo, parece que vivo rodeada de ese color.

A cuanta niña nace por ahí, le enganchan ropa rosada como si fuera el único color en el universo; la primavera nos inunda con flores rosadas y la industria del cosmético adora ese color.

He hecho lo posible por reconciliarme con el rosado: es el color que predomina en la ropa del gimnasio, me encanta tomar fotografías de flores y no discrimino con las rosadas, escucho a Pink, he asumido que lo que escribo es literatura rosa y he bautizado a la forma más extrema del género como rosita pink.

Sin embargo, aún no es mi color favorito. Quizás algún día.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.