Archivo de la categoría: Biblioteca

Sobre los libros en mi biblioteca personal (antigua “Biblioteca de Amaranta”).

Estercolero o el deber del escritor con la obra publicada

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 Ficha de Estercolero de José Elías Levis Bernard (1901)

A principios de año leí las novelas de José Elías Levis Bernard, El estercolero y Estercolero. No nos confundamos, son dos novelas distintas y su lectura me ha llevado a cuestionar el deber de quien escribe una obra, una vez se publica.

Resulta que Levis Bernard publica El estercolero en el 1899, par de años más tarde, en 1901, publica Estercolero, una reescritura de la novela anterior. En realidad, se trata de dos novelas diferentes que comparten algunos personajes y pocos episodios.

Pregunta seria

Una vez publicada una obra, ¿tiene derecho quien la escribió a hacerle cambios? Sí. ¿Debe hacerlos? En mi opinión, no.

Quienes estudiamos la literatura sabemos las dificultades que traen consigo las distintas versiones de un mismo texto. Si se trabaja en una edición crítica es todavía peor, porque se aspira a una versión definitiva y si el autor no sabe cuál es, menos lo sabrá el crítico.

Pero no pienso en los especialistas, pienso en el lector de a pie. ¿Para qué leer diferentes versiones de un mismo texto? ¿Qué culpa tiene de que el autor se haya apresurado a publicar cuando la obra no estaba lista?

Para mí, es una cuestión de cortesía con quien lee. ¿Para qué complicarle la vida? Una vez se publicó algo, dejémoslo así. Eso no significa que no se haga correcciones ortográficas o gramaticales. Me refiero a cambios que alteran la interpretación del texto como nombres de personajes, episodios, situaciones o peripecias.

En serio, ¿para qué cambiar un texto ya publicado cuando se puede trabajar en uno nuevo? Así ganamos todos: quien escribe tiene más obras a su nombre, quien lee solo lee una vez, y quien estudia se evita varios dolores de cabeza.

De este modo, se puede evitar el lío que creó José Elías Levis Bernard con El estercolero y Estercolero que pareciera ser la misma novela, pero se trata de dos textos distintos.

Ficha de la novela El Jarama

El Jarama, de Rafael Sánchez Ferlioso

A principios de mes murió Rafael Sánchez Ferlioso. El primer libro que leí este año su novela, El Jarama. Desde entonces he vacilado en si escribir o no una reseña del libro. Creo que las circunstancias lo ameritan.

La novela narra lo ocurrido un domingo cualquiera a orillas del río Jarama. Comienza temprano en la mañana cuando acaba de abrir una taberna y termina cuando esta cierra en la noche. Eso no significa que la trama se lleve a cabo ahí. Otros espacios incluyen la orilla del río, el camino a Vallecas, otra taberna, etc.

Asimismo, los personajes son muchos: el tabernero, su esposa e hija, el novio, los parroquianos, los jóvenes madrileños, los amigos con los que se encuentran luego, el taxista y su familia que incluye a sus hijos, hermano y cuñada, los guardias civiles, los jóvenes de otro grupo, la dueña de la otra taberna y su familia. Son tantos que es fácil perderse. De hecho, hay un intento de caracterizar cada personaje, pero no tiene éxito.

Destaca del texto que inicia y termina con una cita no marcada que el autor aclara en una nota a la sexta edición. Se trata de una descripción del río de un texto Casiano de Prado, publicado en 1964.

Con lo dicho hasta ahora, podría pensarse que no vale la pena leer la novela y, sin embargo, la lectura es valiosísima.

La importancia de la novela radica en su cotidianidad. Sánchez Ferlioso capta la manera de hablar del madrileño de mediado de los 50, sus preocupaciones y aquello de lo que no quiere hablar. Es consciente de la existencia de una brecha generacional y la presenta sin problemas.

Otro de sus aciertos es que no minimiza la muerte ocurrida hacia el final del día de descanso, es decir, de la novela. Tampoco se regodea en ella. La trata con respeto, dentro de la misma cotidianidad que mueve el resto del texto.

El Jarama, de Rafael Sánchez Ferlioso, es una lectura que nos adentra a la España de mediados de los 50, en pleno periodo de posguerra. Su valor radica en que nos atrapa precisamente por presentar la trama por medio de diálogos, no siempre fáciles de seguir, pero que reflejan toda una época.

Libros leídos en el 2018

Los libros leídos en el 2018 fueron menos de la mitad que en años anteriores. La razón es muy poderosa. Sin embargo, hay veces que el destino avisa las situaciones. Es una la que no entiende.

Cuando comenzó el 2018, decidí colocar como meta leer 24 libros en el reto de Goodreads. No tenía ninguna razón para hacerlo, el año anterior había leído 70.

Todos los libros leídos en el 2018

Todos los libros leídos en el 2018

Es cierto que estaba descorazonada con la crisis de María, con el trabajo y con mi salud. Pero, aun así, no recuerdo en qué estaba pensando. Resultó que la vida misma me estaba dando una señal. Apenas leí 29 libros.

Y me dio mucho trabajo leer los libros. Tanto así que solo logré publicar una reseña. No tuvo nada que ver el hecho de que no me gusta hacer las reseñas, como confesé hace un año. Primero estaba muy débil; luego, confundida, y, por último, con problemas de concentración.

¿Cómo completé la meta y leí cinco libros adicionales? No tengo idea. Solo sé que leí un total de 6,672 páginas, el número más bajo desde 2012.

Algunos detalles sobre los libros leídos en el 2018

  • El libro más largo fue The Sagas of Icelanders; el más corto, The Happy Prince and Other Tales, de Oscar Wilde.
  • La mayoría de los libros, 14, fueron originalmente escritos en inglés; les siguen muy cerca los 13 en español, ocho de ellos puertorriqueños. Dos adicionales, eran traducciones; una al inglés y otra al español
  • Leí 14 en formato electrónicos y 12 impresos. Leí dos de los libros los cuando eran manuscritos y ambos están publicados por lo que tengo en mi poder la versión está impresa: el primero es mi propio libro, Ojos llenos de arena, y el segundo es uno que edité.
  • El género más leído fue la novela, seguido del cuento y del teatro. No leí ni un solo poemario, salvo el que sometí a un certamen y que no se ha publicado.
  • 15 de los títulos salieron del tarro de libros. Ha sido el número más alto desde que comencé el proyecto en el 2014. Por cierto, hasta ahora he leído 42 de 192.

Libros del tarro de libros leídos en el 2018

Los libros salidos del tarro en el 2018

El libro más importante

Revisando pruebas de Ojos llenos de arena para el bloganiversario nono

Por supuesto que el libro más importante de todos fue el mío, al que espero que este año le siga otro, posiblemente académico. Sé que no se recomienda publicar todo de un cantazo, pero tengo un poco de prisa. Si no lo hago ahora, me convertiré en la autora de un solo libro y eso lo puedo permitir.

El reto para el 2019

Este año, en el que ya leí el primer libro, otra vez puse como meta leer 24 libros. Supongo que leer dos libros mensuales no será tan difícil, siempre que no me toque un mamotreto como todos los años. Espero que al menos la mitad sean títulos del tarro. Ese proyecto está lento. ¿Para qué lo voy a negar? Puede que algún día lo complete.

El jarama, el primer libro salido del tarro en el 2019

El jarama, el primer libro salido del tarro en el 2019

Ficha All the King's Men

All the King’s Men, de Robert Penn Warren

¿Cómo comenzar la reseña de una novela como esta? La leí por primera vez para una clase de inglés durante el bachillerato hace décadas. Lo cierto es que no recordaba nada de ella y hay una buena razón: All the King’s Men, de Robert Penn Warren, es aburrida.

Leer una novela aburrida no es una proeza. Muchos nos hemos echado al cuerpo a María de Jorge Isaac, o La peregrinación de Bayoán, de Eugenio María de Hostos. Sin embargo, All the King’s Men es otro tipo de aburrimiento. Es del tipo que absorbe gracias a sus técnicas narrativas.

Robert Penn Warren

Solo lo he leído dos veces y ya se me rompió.

De por sí la historia es compleja. Jack Burden narra el ascenso y caída de Willie Stark en la política de un estado sureño carente de nombre. Parece sencillo, pero a estos dos personajes les acompaña un número considerable de personajes cuyas vidas se cruzan para bien o para mal del protagonista. Y ahí radica la primera genialidad de texto: ¿quién rayos lo protagoniza?

“Jack Burden narra la historia de Willie Stark”, así que Willie es el protagonista. Es el personaje cuyas acciones desencadenan todos los conflictos y cuya evolución de bobo del pueblo a político corrupto es más que evidente. “Jack Burden usa la historia de Willie Stark para contar la suya” también es una aseveración válida. El propio Burden dice que la historia de Willie es la suya. Ambos personajes crean una relación de codependencia fascinante para un sicólogo.

¿Quién es el protagonista? En mi opinión, Jack. Su evolución es más lenta y hasta incompleta, pero muchos de sus actos, o lo que no hace, mueven la acción.

Por otro lado, Warren utiliza una buena cantidad de técnicas narrativas como el desorden cronológico y la retrospección, pero sobresalen los flujos de conciencia. Jack acostumbra a cuestionar, a pensar, a analizar todo a su alrededor. Y aun así, los sucesos y las personas lo pueden tomar por sorpresa.

Me parece que All the King’s Men debería ser lectura obligatoria para todo aquel interesado en la escritura creativa. El uso de las técnicas narrativas de Warren compensa cualquier parte aburrida de la novela.

Ficha de la Antología del Certamen Nacional de Poesía

Antología del Certamen Nacional de Poesía José Gautier Benítez (2006-2012)

Con Antología del Certamen Nacional de Poesía José Gautier Benítez (2006-2012) culmino el reto mensual de lectura. Se supone que para diciembre leyera un libro que dejé a medias. Nada de eso. Decidí que si estuve once meses leyendo prosa, me tocaba uno de poesía.

Como bien dice el título, se trata de la antología que recoge los poemas ganadores del Certamen Nacional de Poesía José Gautier Benítez, Nombre al pensamiento grato, que auspicia el municipio autónomo de Caguas. Entre los años 2016 y 2012 se llevaron a cabo las primeras siete ediciones. De los poemarios ganadores, Jaime Marcano Montañez, escritor residente de Caguas hizo una selección de aproximadamente tres poemas por poeta ganador.

En la mayoría de las ediciones, los premios consistían en un primer lugar y un segundo lugar compartido. En otros casos, los tradiciones primero, segundo y tercer lugares y dos menciones. Por obligación, la selección es variada.

No voy a hacer una reseña de los poemas, porque insisto en no reseñar autores puertorriqueños vivos. Y es que entre los poetas ganadores aparecen nombres de escritores destacados en el Puerto Rico de hoy.

Voy a decir que además de los poemas, aparecen varios mensajes, viñetas y textos complementarios. Algunos relacionados con los poemas o el certamen y otros más cerca de una vena política.

En cuanto al trabajo de corrección, todo lo complementario está bien editado, no así los poemas en sí. Supongo que se parte de la teoría, bastante común en el mundo editorial, de que el autor es infalible y no debe corregírsele. Es cierto en la gran mayoría de los poemas que componen la antología, pero unos pocos son producto de un poeta falible que olvidó un acento, una coma o un punto. Posiblemente, el poeta no se percataría de la corrección al recibir su ejemplar de la antología.

Desconozco si el certamen se llevó a cabo este año. El huracán María pasó dos semanas antes de la fecha límite para enviar manuscritos. No he visto en ningún lugar algún comentario al respecto; ni de cancelación o posposición ni el laudo. Ojalá el año próximo se retome. Mientras tanto, tenemos la Antología del Certamen Nacional de Poesía José Gautier Benítez con una selección de las primeras siete ediciones.

Con estoy doy fin al reto mensual del lectura del 2017.

Logo del reto de lectura de 2017