Aquí estoy otra vez, Melchor

Sí, aquí estoy de nuevo, querido Melchor. Otro año más que pasaré elucubrando.

Luego de doce meses dedicados a poner el blog al día o, por lo menos, intentándolo, vuelvo a la carga.

Este periodo de ausencia tuvo sus fases:

  • Primera fases: “¡Cómo extraño elucubrar!”.
  • Segunda fase: “Tengo mucho que arreglar en el blog, pero todavía hay tiempo”.
  • Tercera fase: “¡Ay, yo no voy a seguir con esto! Añado seis meses a la sabática o un año o, mejor aún, me olvido del asunto”.
  • Cuarta fase: “¿Qué falta un mes para la reapertura y no he hecho nada? ¡Tengo que ponerme las pilas!”.

Logo en tonos grises.

Aquí estoy otra vez

Pero aquí estoy con todo atrasado, para variar, y con ganas de dedicarle una año más a esta empresa. Antes, Melchor, te mereces un recuento de lo ocurrido durante el 2015.

Aquí estoy en la Academia con Palés.

Grupo que trabaja en la edición crítica de la obra de Luis Palés Matos junto al académico Eduardo Forastieri

Mi vida profesional ha estado marcada por la contradicción. Me invitaron a participar en un proyecto de la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española y comencé a trabajar a partir de enero. He tenido la fortuna de poder involucrar a la institución para la que laboro. De ese modo, adiestro a futuros editores críticos. Esto ha venido acompañado de una inestabilidad laboral más marcada que en años anteriores. Solo diré que ya actualicé el CV y que, a donde quiera que vaya, llevo conmigo el proyecto.

Aquí estoy en tres ciudades que visité durante el 2015.

Una muestra de cada uno de los viajes que realicé durante el 2015

Es muy curiosa esta situación cuando dos de los tres viajes que realicé durante el año estaban relacionados con mi trabajo. Ha sido el año de más viajes en toda mi vida. Estuve dos veces en Nueva York (Manhattan y Queens) y una en San Francisco. De cada uno de ellos hablaré en un futuro.

La razón por la que no hablo más ahora es sencilla: tomé muchas fotografías y quiero mostrarlas. Es que todavía no las he compartido, salvo unas pocas en Instagram. En las tres ocasiones, me dediqué a disfrutar del viaje y no a tomar fotos bonitas. Las circunstancias me obligaron, pero de eso también hablaré luego. Así comprenderás por qué no participé en la búsqueda del tesoro en julio pasado.

Lecturas durante uno de los viajes.

Las lecturas de uno de los viajes.

Mientras tanto, leí bastante (61 libros y no tienes idea de lo que me molesta), continué escribiendo (aunque por poco abandono mis aspiraciones a ser novelista), participé en varios certámenes literarios (cuando te cuente el saldo, no me lo vas a creer) y sometí a varias convocatorias para antologías (de eso tengo mucho que decir).

También tuve mis aventuras culinarias. No cociné todo lo que debí, pero las recetas especiales que confeccioné me las disfruté hasta el último bocado. Puedo adelantar que aprendí a hornear pan, preparo el yogur al estilo griego y mi amor por el té ha aumentado a niveles insospechados.

Hogaza de pan especial.

Mi primera hogaza de pan especial o de molde

Bueno, Melchor, ya me retiro. No te voy a contar todo en una entrada porque para eso tengo 51 más. Es que para hacerme la vida más fácil solo publicaré una vez a la semana; todos los jueves porque hoy es jueves.

Gusto en saludarte y nos vemos la semana que viene.

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