La tierra de los arcoíris

Los antiguos taínos que habitaron el valle del Turabo debieron disfrutar seguido del espectáculo que puede ser un arcoíris, sencillos y dobles. Debió haber sido hermoso.

Escultura de un cemí con petroglifo

Atabex. Escultura en forma de cemí en la que aparece un petroglifo taíno, en el Jardín Botánico de Caguas. Puede que los antiguos moradores del valle del Turabo hayan tenido uno parecido.

No recuerdo haber visto tantos antes de comenzar a trabajar en Cayey. Casi todos en la zona de Caguas, donde también vi por primera vez uno doble.

Arcoíris doble en noviembre 2012

Este fue el primer arcoíris doble que vi y, por suerte, fotografié allá para noviembre del 2012

El primer día de clases de este semestre académico, conté siete desde que salí de mi casa hasta que llegué a la universidad. Desde entonces he recibido buenas noticias.

Primer arcoíris del inicio de clases

Este fue el primero de los siete arcoíris que me señalaron el camino a mi lugar de trabajo

Lástima que no les ocurrió algo parecido al cacique Caguax y su yucayeque del Turabo, quienes de seguro vieron algún arcoíris la mañana del día en que se aparecieron los españoles por el valle. Yo prefiero aprovechar esta buena época hasta la mañana después del día de las elecciones, cuando de seguro me levantaré con una mala noticia y un arcoíris para acompañarla.

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