Ficha de la novela corta The Turn of a Screw, de Henry James

The Turn of the Screw, de Henry James

Henry James
Henry James
(Fotografía de William M. Vander Weyde, cortesía de la George Eastman House, International Museum of Photography and Film)

¿Qué mejor para el fin de semana de Halloween que un texto simplemente terrorífico? Se trata de The Turn of the Screw, novela corta de Henry James quien logró que sintiera ese escalofrío que recorre la espina dorsal cuando se siente miedo.

Mi primer acercamiento con The Turn of the Screw fue a través de la lectura de Nikolle Doolin para Audio Literature Odyssey. El sonido no ayudó mucho y Doolin, para crear una atmósfera aterradora, leyó lentamente con largas pausa que provocaron, primero, que pareciera que leía un poema y, segundo, que me desesperara un poco. Debo reconocer que la técnica fue apropiada, ya que, a medida que se acercaba al final, aumentó la velocidad hasta llegar al punto culminante de forma apropiada.

Como me decepción un tanto la versión en audiolibro, pero lo que oí me impactó, decidí leer una versión electrónica del texto que encontré en el portal de Elegant Ebooks. El trabajo de edición de José Menéndez fue muy bueno y, salvo pocos contratiempos con mi lector de libros electrónicos, pude leer sin problemas. Lo mejor que tiene el texto de James es su ambigüedad y al leerlo lo comprobé.
 
Y como me impactó tanto el texto, decidí ver la versión filmográfica protagonizada por Jhodi May para Masterpiece Theatre. Esta adaptación asusta bastante, sobre todo, las escenas de Peter Quint en la ventana y de cada aparición de la señorita Jessel. El final no es abierto como el del libro, pero reconozco que en este medio no es fácil reproducir el final de James.

La novelita es excelente, entre otras cosas, porque exige pensar y cualquier lector debe adoptar una posición activa ante un lenguaje simultáneamente abigarrado y claro. Te mantiene en suspenso y en ningún momento, estamos seguros de qué ocurre realmente. No sabemos si la institutriz se imagina los fantasmas, si los niños juegan con su mente y, muchísimo menos, qué es lo que sucede verdaderamente al final, que por cierto, es de espanto.

Si para Halloween se quiere una historia escalofriante y bien hecha, cualquiera de las tres versiones es más que apropiada, aunque recomiendo en primer lugar la del libro y luego la de la película.

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