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Labores en ganchillo o croché.

Light and Lacy Afghan

El proyecto en ganchillo Light and Lacy Afghan es la segunda manta que tejo este año.

Después de terminar Picos y valles, quería tejer una manta monocromática. Nada de un color en la mayoría del diseño y otro en el borde, como también pasó con Ocean Tranquility. Estaba dispuesta a escoger hilos en un verde oliva o un púrpura o quizás un amarillo; algún color distinto. Todo cambió cuando llegué a la tienda.

Diseño e hilos de Light and Lacy Afghan

Lista para tejer Light and Lacy Afghan

Ante mí tenía tantas opciones que, por poco, salgo sin nada hasta que me topé con el hilo Super Saver de Red Heart llamado Tonos Morados. El efecto sombreado fue lo primero que me llamó la atención. Luego la suavidad del hilo. Me imaginé que el resultado sería delicado.

El patrón, ya descontinuado, estaba en el dorso de la etiqueta del hilo negro con el que tejí el borde de Ocean Tranquility. Es increíblemente sencillo de tejer. Lo que amerita la siguiente pregunta:

¿Por qué tardé tanto en tejer Light and Lacy Afghan?

Dos son las razones. En primer lugar, la mayor parte del tejido lo realizaba en las salas de espera en mis citas médicas. Las mismas se han reducido a una seminal y, en ocasiones, no espero tanto.

Detalle del diseño Light and Lacy Afghan

En segundo lugar, la dichosa manta es enorme. Según mis cálculos, con seis madejas de hilo sería suficiente. No fue así, tuve que comprar una séptima madeja para completar y aún así no llegué a la longitud sugerida en el patrón. Por suerte, el efecto sombreado del hilo evita que se distinga la diferencia entre los lotes de las madejas que, de otra forma, se notaría.

Los flecos de Light and Lacy Afghan

Esta manta no tiene un borde, sino flecos en sus extremos. La razón por la que no alcancé la longitud fue porque necesitaba el hilo para los flecos. Decidí que no compraría una octava madeja, así que trabajaría con la

Por más cuidado que tuve no pude hacer que los flecos quedaran parejos. Se me ocurrió usar una tarjeta para emparejarlos. Quedaron mejor, aunque no perfectos.

Debido a lo delicado del hilo. Cuando la lavé y sequé, usando los ciclos delicados de las máquinas, los flecos salieron despeluzados. Debo confesar que me encanta el efecto.

Manta Light and Lacy Afghan terminada

Light and Lacy Afghan es tan grande que no cabía en la foto

La manta es suave y caliente, pero no tejeré otra hasta el próximo año. Antes quiero intentar hacer varios tapetes. Triángulos en simetrías no puede ser el último tapete que teja. Sé que lo puedo hacerlo mejor y lo voy a intentar, pero el año próximo.


Picos y valles: El resultado

Terminé la manta Picos y valles y quedó preciosa. Por lo menos el resultado a mí me gusta. No es que lo haya tejido yo, es que la manta es de por sí muy linda. No por eso dejé de tener problemas.

Un error que otro

Mientras la fui tejiendo le tomé varias fotos lo que me permitió observar alguno que otro error. Nada que afectará el resultado final. De todos modos, debo tener algo de calma para cuando vaya a trabajar la próxima manta.

Picos y valles de fondo en una fotografía

La llegué a usar como fondo para una foto

Maldito borde

Lo peor del diseño fueron las instrucciones, particularmente las del borde.

Mi meta se convirtió en tejer una manta monocromática. El color guayaba se merecía ese trato. Pero no se pudo. Me quedé corta de hilo.

Según las instrucciones se tomaba cinco madejas de hilo y yo tenía exactamente esa cantidad. Sin embargo, me eché seis. La quinta madeja me alcanzó para dos vueltas de las cinco del borde. Podía dejarlo así, pero me pareció incompleto.

Picos y valles en proceso

Aún le faltaba tejer el borde

La solución fue destejer, excepto la primera vuelta, y utilizar un azul oscuro para las cuatro vueltas restantes. Fueron tantas la dificultades con las instrucciones que a la larga, solo logré tejer tres vueltas con ese hilo. Decidí obviar la quinta y, en esta ocasión, sí me parece que el borde parece terminado.

Algo sobre el hilo azul

No tengo idea de dónde salió. Llevo años con él, pero estoy segura de que no lo compré. Sospecho que era mi mamá y de ser así es una viejera de principios de los noventa.

Manta Picos y valles terminada

La manta terminada (con modelo incluida)

De todos modos, se ve muy bien con el color guayaba. Lo resalta, lo que sospecho que no hubiera sucedido igual con el borde negro.

Próximo proyecto fallido

Proceso de Triángulos en simetría sin el resultado

Mientras tejía ya se notaba que no funcionaría

Me tomé unos días para tomar la decisión de qué hacer con el borde. En ese periodo comencé un tapete titulado Triángulos en simetría. Fue un proyecto fallido. El resultado quedo bastante feo, así que lo deshice. Usaré el hilo en otra cosa.

La siguiente manta

Quiero una manta monocromática y lo voy a lograr. Ya escogí cuál será el patrón que tejeré. Sin embargo, debido al fracaso de “Triángulos en simetría” me he propuesto hacer al menos un par de proyectos pequeños antes de embarcarme en uno gigante que ya adelanto que se llevará 18 madejas. Por cierto, tengo que decidir el color y comprarlas, tejer otros proyectos me da tiempo antes de dirigirme a la tienda.

El resultado que Picos y valles me satisface y espero disfrutar la manta por muchos años.

He aquí el proceso de tejido de Picos y valles, un tuit a la vez:

 

Picos y valles: Una introducción

Cuando aprendí a tejer, la instructora, una señora sureña muy mayor, nos dijo que había dos clases de tejedores: quienes tejen de vista y quienes tejen por patrón. Picos y valles me demostró que pertenezco al segundo grupo.

Tipo de tejedores

El primer grupo, quienes tejen de vista, solo precisan ver el proyecto de ganchillo terminado, deducen cuáles puntos se usaron y reproducen la obra.

El segundo grupo, quienes tejemos por patrón, seguimos instrucciones escritas. Una vez aprendemos los puntos básicos, leemos lo escrito y creamos el proyecto, usando fotos o imágenes como referencia.

Ficha del proyecto Picos y valles

Ficha con todo lo necesario para el proyecto Picos y valles

Si bien el primer grupo es sumamente admirado por su capacidad de reproducir un proyecto, el segundo grupo tiene la ventaja de que puede usar puntos más complejos.

Cómo descubrí que pertenezco al segundo grupo

En realidad no descubrí nada. Después de tomar la clase, años ha, lo sabía. Leer patrones me ha permitido convertirme en tejedora bilingüe ya que sigo instrucciones en español y en inglés.

Sin embargo, lo confirmé con Picos y valles.

Materiales para el proyecto Picos y valles

Materiales necesarios para el proyecto

El centro oncológico al que asisto es muy frío, así que decidí tejer una manta. Escogí el diseño Picos y valles (Peaks and Valleys, en el original inglés) porque me pareció bonito.

Comencé el tejido con algo de dificultad porque hacía años que no tejía nada y el patrón es a nivel intermedio. Lo cierto es que me había limitado a patrones fáciles o para principiantes. Una vez descifré el punto “Puff”, el que lo hace intermedio, tejer se hizo tan fácil que lo hacía hasta sin mirar.

En la sala de espera siempre hay más tejedoras. Nunca hay hombres, con lo relajante que es tejer. El asunto es que una se me acerca. Resulta ser del primer tipo, teje de vista. Vio lo que tenía hecho y su comentario fue “Ese punto es muy difícil”.

Lo que para mí es monótono para otra tejedora es difícil.

Detalle de la manta Picos y valles

Detalle de lo tejido hasta la fecha

Hablamos de nuestras experiencias con el ganchillo y confirmé que pertenezco al grupo de tejedores de patrón. Dame las instrucciones y tejo en punto de croché lo que sea.

Entre picos y valles

Mientras tanto continúo tejiendo la manta. El patrón original indicaba que el hilo debía ser blanco; yo escogí un frambuesa claro (o para hacerlo más tropical, guayaba). Me gusta cómo está quedando.

https://www.instagram.com/p/BlnEZiBln5v/

El proyecto avanza poco a poco

Falta bastante porque, aunque consista en repeticiones ad nauseam del punto “Puff”, la manta es larga y eso es lo que me interesa más del proyecto.

De todos modos, estoy disfrutando tejer. Ya quiero terminar para mostrar la manta en sociedad.

Borde para una sabanita de bebé

Detalle del borde tejido en una sabanita de bebé.

En algún momento del año me llegará otro sobrino más. Por tal razón, he retornado a la creación de piezas para bebés. En esta ocasión, tejí un borde para una sabanita. El proyecto lo tenía guardado hace tanto tiempo que creo que estuvo a punto de cumplir una década.

Materiales para el borde de una sabanita de bebé.
Materiales

Tenía en mi poder la sábana, el hilo y el libro de patrones. Opté por hacer el segundo bordo del panfleto Baby’s Choice Crochet Edgings for Fleece, de Terry Kimbrough (Little Rock: Leisure Arts, 2003) que ya había utilizado anteriormente. Usé un hilo Cébélia núm. 10 cikir 666 (rojo) y un ganchillo #8 marca Boye (no el #5 fotografiado).

Detalle del borde tejido de una sabanita de bebé.
Resultado final del borde para una sabanita de bebé.
Borde tejido en una sabanita de bebé.


El borde le da a la sábana una cualidad de compleción que no tenía sin él. Aún no sé que otro proyecto realizaré para el bebé que viene, pero creo que seguiré tejiendo.

Ocean Tranquility, tercera parte

Manta doblada

Terminé la manta y quedó linda y calientita. Lo único que me faltaba para completarla era el borde y como me quedé sin hilo suficiente y pensé que merecía un borde especial, opté por cambiar un poco las cosas.

Madeja de hilo negro
Madeja de hilo negro

Decidí, entonces, hacerle un borde negro con una madeja de ese color que había comprado hace más de una década.

Detalle del borde
Detalle del borde

Estoy tan contenta de haber terminado este proyecto que no puedo esperar para iniciar el próximo.

Proyecto terminado
Proyecto terminado

Antes, sin embargo, mejor completo cualquiera otro que permanezca inconcluso.