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Labores en ganchillo o croché.

Collage de docena de tejidos

Chal triangular con punto de fantasía japonés

El chal triangular con punto de fantasía japonés, el primero de la docena de tejidos, y yo tuvimos una relación tormentosa, pero el resultado final quedó tan lindo que no importa.

Inicio de la labor del chal triangular con punto de fantasía japonés
Así comenzó el proyecto

El esquema me lo pasó la compañera tejedora RVS. Me recomendó que usara dos ovillos de hilo Mandala® de Lion Brand® . Cuando fui a comprarlos, encontré varias combinaciones de colores que me llamaron la atención, pero me decidí por “Wood Nymph”, una combinación que incluye crema, rosado, lavanda y púrpura. Una de las ventajas de este hilo es que crea las franjas de colores a medida que se teje sin necesidad de cambiar el hilo para un total de diez colores.

Al principio todo fue bien. El diseño es fácil. El problema comenzó cuando estaba a punto de terminar. Empecé a cometer errores obvios que se ven a la distancia. Por esta razón, me veía obligada a destejer y eso debilita el hilo.

Camino de abanicos del chal triangular con punto de fantasía japonés
A mitad de proyecto

Mientras más avanzaba más majadero se ponía el chal hasta que tuvimos una discusión, iniciada por él, por supuesto, y terminó en el zafacón. Supongo que estuvo allí unos 30 segundos. Cuando me calmé, descubrí que lo habían rescatado, limpiado y me pidieron que lo terminara. Confieso que perdí el control. Me frustró el que quedara poco para acabar de tejer y que siguiera cometiendo errores tontos que se notaban.

Al final, hicimos las paces y logré terminar.

Como uno de los propósitos del proyecto Docena de tejidos es regalar lo que teja, me comuniqué con la persona que tenía pensado para regalarle el chal, le conté lo que había pasado y le ofrecí tejerle otro. Ella lo aceptó y el día que se lo di lo usó de inmediato.

Chal triangular con punto de fantasía japonés terminado
El chal ya terminado

El chal es grande, pero no se me ocurrió tomarle las medidas. Para que tengan una idea, cada lado del triángulo consta de quince abanicos. Pude haber dejado de tejer con doce abanicos, pero quería que el color del borde fuera lavanda y lo logré.

El chal triangular con punto de fantasía japonés quedó precioso. No obstante, creo que no lo volveré a tejer en un futuro cercano porque quiero experimentar con otros diseños. Pero antes de tejer otro chal, quiero tejer un tapete.

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Docena de tejidos

Collage de docena de tejidos

Es cierto que vivo la vida un día a la vez, lo que me lleva a una semana a la vez; un mes a la vez, y un año a la vez. Y este año me lo voy a complicar un poco por puro gusto. Este año voy a hacer una docena de tejidos.

Sí, me volví totalmente loca. Apenas puedo terminar dos cosas en un día y hasta las que hago automáticamente me cuestan, pero ¿por qué no complicarme la vida un poco más? Vamos, no estoy trabajando y me veo bien (énfasis en lo exterior). Puedo hacer algo más con mi vida, además del trabajo intelectual. Total, ese no se ve (otra vez, énfasis en lo que se percibe con la vista que puede estar erróneo).

El reto

Descubrí en Ravelry un reto y decidí unirme a él. Me puse como meta completar 12 proyectos de tejido para el 2019. Supongo que la mayoría serán en ganchillo, pero como me propuse aprender tejido a dos agujas, algunos de esos se tendrán que colar.

He pensado en el tipo de labores que podría considerar y redacté una lista:

Debería considerar tejer una manta de varios colores y otra de hilo doble. También varios tapetes de colores que no sean blanco o crema, mis favoritos para este tipo de labor. Así supero el trauma que me causó Triángulos en simetría, el primer intento fracasado de superar la barrera del color.

Qué pasará con la docena de tejidos

Por último, debo reconocer que tejer es para mí una satisfacción, pero esta vez quiero que el disfrute de la docena de tejidos les pertenezca a otras personas. Voy a regalar las labores cuando las termine (sé que es fácil decirlo. Vamos a ver si el gas pela cuando llegue el momento).

El primer proyecto, el Chal triangular con punto de fantasía japonés (creo que debí haberle dado un nombre más corto), está casi listo y ya identifiqué a la persona a la que se lo voy a regalar. No sé quiénes serán las otras once, pero si te toca un tejido, quiero que sepas que te apreció un montón.

Light and Lacy Afghan

El proyecto en ganchillo Light and Lacy Afghan es la segunda manta que tejo este año.

Después de terminar Picos y valles, quería tejer una manta monocromática. Nada de un color en la mayoría del diseño y otro en el borde, como también pasó con Ocean Tranquility. Estaba dispuesta a escoger hilos en un verde oliva o un púrpura o quizás un amarillo; algún color distinto. Todo cambió cuando llegué a la tienda.

Diseño e hilos de Light and Lacy Afghan

Lista para tejer Light and Lacy Afghan

Ante mí tenía tantas opciones que, por poco, salgo sin nada hasta que me topé con el hilo Super Saver de Red Heart llamado Tonos Morados. El efecto sombreado fue lo primero que me llamó la atención. Luego la suavidad del hilo. Me imaginé que el resultado sería delicado.

El patrón, ya descontinuado, estaba en el dorso de la etiqueta del hilo negro con el que tejí el borde de Ocean Tranquility. Es increíblemente sencillo de tejer. Lo que amerita la siguiente pregunta:

¿Por qué tardé tanto en tejer Light and Lacy Afghan?

Dos son las razones. En primer lugar, la mayor parte del tejido lo realizaba en las salas de espera en mis citas médicas. Las mismas se han reducido a una seminal y, en ocasiones, no espero tanto.

Detalle del diseño Light and Lacy Afghan

En segundo lugar, la dichosa manta es enorme. Según mis cálculos, con seis madejas de hilo sería suficiente. No fue así, tuve que comprar una séptima madeja para completar y aún así no llegué a la longitud sugerida en el patrón. Por suerte, el efecto sombreado del hilo evita que se distinga la diferencia entre los lotes de las madejas que, de otra forma, se notaría.

Los flecos de Light and Lacy Afghan

Esta manta no tiene un borde, sino flecos en sus extremos. La razón por la que no alcancé la longitud fue porque necesitaba el hilo para los flecos. Decidí que no compraría una octava madeja, así que trabajaría con la

Por más cuidado que tuve no pude hacer que los flecos quedaran parejos. Se me ocurrió usar una tarjeta para emparejarlos. Quedaron mejor, aunque no perfectos.

Debido a lo delicado del hilo. Cuando la lavé y sequé, usando los ciclos delicados de las máquinas, los flecos salieron despeluzados. Debo confesar que me encanta el efecto.

Manta Light and Lacy Afghan terminada

Light and Lacy Afghan es tan grande que no cabía en la foto

La manta es suave y caliente, pero no tejeré otra hasta el próximo año. Antes quiero intentar hacer varios tapetes. Triángulos en simetrías no puede ser el último tapete que teja. Sé que lo puedo hacerlo mejor y lo voy a intentar, pero el año próximo.


Picos y valles: El resultado

Terminé la manta Picos y valles y quedó preciosa. Por lo menos el resultado a mí me gusta. No es que lo haya tejido yo, es que la manta es de por sí muy linda. No por eso dejé de tener problemas.

Un error que otro

Mientras la fui tejiendo le tomé varias fotos lo que me permitió observar alguno que otro error. Nada que afectará el resultado final. De todos modos, debo tener algo de calma para cuando vaya a trabajar la próxima manta.

Picos y valles de fondo en una fotografía

La llegué a usar como fondo para una foto

Maldito borde

Lo peor del diseño fueron las instrucciones, particularmente las del borde.

Mi meta se convirtió en tejer una manta monocromática. El color guayaba se merecía ese trato. Pero no se pudo. Me quedé corta de hilo.

Según las instrucciones se tomaba cinco madejas de hilo y yo tenía exactamente esa cantidad. Sin embargo, me eché seis. La quinta madeja me alcanzó para dos vueltas de las cinco del borde. Podía dejarlo así, pero me pareció incompleto.

Picos y valles en proceso

Aún le faltaba tejer el borde

La solución fue destejer, excepto la primera vuelta, y utilizar un azul oscuro para las cuatro vueltas restantes. Fueron tantas la dificultades con las instrucciones que a la larga, solo logré tejer tres vueltas con ese hilo. Decidí obviar la quinta y, en esta ocasión, sí me parece que el borde parece terminado.

Algo sobre el hilo azul

No tengo idea de dónde salió. Llevo años con él, pero estoy segura de que no lo compré. Sospecho que era mi mamá y de ser así es una viejera de principios de los noventa.

Manta Picos y valles terminada

La manta terminada (con modelo incluida)

De todos modos, se ve muy bien con el color guayaba. Lo resalta, lo que sospecho que no hubiera sucedido igual con el borde negro.

Próximo proyecto fallido

Proceso de Triángulos en simetría sin el resultado

Mientras tejía ya se notaba que no funcionaría

Me tomé unos días para tomar la decisión de qué hacer con el borde. En ese periodo comencé un tapete titulado Triángulos en simetría. Fue un proyecto fallido. El resultado quedo bastante feo, así que lo deshice. Usaré el hilo en otra cosa.

La siguiente manta

Quiero una manta monocromática y lo voy a lograr. Ya escogí cuál será el patrón que tejeré. Sin embargo, debido al fracaso de “Triángulos en simetría” me he propuesto hacer al menos un par de proyectos pequeños antes de embarcarme en uno gigante que ya adelanto que se llevará 18 madejas. Por cierto, tengo que decidir el color y comprarlas, tejer otros proyectos me da tiempo antes de dirigirme a la tienda.

El resultado que Picos y valles me satisface y espero disfrutar la manta por muchos años.

He aquí el proceso de tejido de Picos y valles, un tuit a la vez:

 

Picos y valles: Una introducción

Cuando aprendí a tejer, la instructora, una señora sureña muy mayor, nos dijo que había dos clases de tejedores: quienes tejen de vista y quienes tejen por patrón. Picos y valles me demostró que pertenezco al segundo grupo.

Tipo de tejedores

El primer grupo, quienes tejen de vista, solo precisan ver el proyecto de ganchillo terminado, deducen cuáles puntos se usaron y reproducen la obra.

El segundo grupo, quienes tejemos por patrón, seguimos instrucciones escritas. Una vez aprendemos los puntos básicos, leemos lo escrito y creamos el proyecto, usando fotos o imágenes como referencia.

Ficha del proyecto Picos y valles

Ficha con todo lo necesario para el proyecto Picos y valles

Si bien el primer grupo es sumamente admirado por su capacidad de reproducir un proyecto, el segundo grupo tiene la ventaja de que puede usar puntos más complejos.

Cómo descubrí que pertenezco al segundo grupo

En realidad no descubrí nada. Después de tomar la clase, años ha, lo sabía. Leer patrones me ha permitido convertirme en tejedora bilingüe ya que sigo instrucciones en español y en inglés.

Sin embargo, lo confirmé con Picos y valles.

Materiales para el proyecto Picos y valles

Materiales necesarios para el proyecto

El centro oncológico al que asisto es muy frío, así que decidí tejer una manta. Escogí el diseño Picos y valles (Peaks and Valleys, en el original inglés) porque me pareció bonito.

Comencé el tejido con algo de dificultad porque hacía años que no tejía nada y el patrón es a nivel intermedio. Lo cierto es que me había limitado a patrones fáciles o para principiantes. Una vez descifré el punto “Puff”, el que lo hace intermedio, tejer se hizo tan fácil que lo hacía hasta sin mirar.

En la sala de espera siempre hay más tejedoras. Nunca hay hombres, con lo relajante que es tejer. El asunto es que una se me acerca. Resulta ser del primer tipo, teje de vista. Vio lo que tenía hecho y su comentario fue “Ese punto es muy difícil”.

Lo que para mí es monótono para otra tejedora es difícil.

Detalle de la manta Picos y valles

Detalle de lo tejido hasta la fecha

Hablamos de nuestras experiencias con el ganchillo y confirmé que pertenezco al grupo de tejedores de patrón. Dame las instrucciones y tejo en punto de croché lo que sea.

Entre picos y valles

Mientras tanto continúo tejiendo la manta. El patrón original indicaba que el hilo debía ser blanco; yo escogí un frambuesa claro (o para hacerlo más tropical, guayaba). Me gusta cómo está quedando.

https://www.instagram.com/p/BlnEZiBln5v/

El proyecto avanza poco a poco

Falta bastante porque, aunque consista en repeticiones ad nauseam del punto “Puff”, la manta es larga y eso es lo que me interesa más del proyecto.

De todos modos, estoy disfrutando tejer. Ya quiero terminar para mostrar la manta en sociedad.