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Docentes sin plaza: Mitos y realidades

A raíz de la huelga de la UPR, versión 2017, ha surgido información errónea relacionada con los profesores universitarios. Por desconocimiento, se ha colocado en la misma bolsa a los profesores con permanencia con los docentes sin plaza, también conocidos como adjuntos, cuando nuestras realidades son distintas.

A continuación, me gustaría aclarar algunos mitos:

Todos los docentes son iguales

Falso. En el sistema de la UPR, hay cuatro rangos con sus particularidades:

  • Instructor/a: Posee un grado de maestría y, por lo general, se encuentra en proceso de completar un doctorado. No posee plaza. El trabajo se convierte en parte de la formación del futuro doctor.
  • Catedrático/a Auxiliar: Posee un doctorado y se le contrata por ser especialista en el tema a enseñar. Tampoco posee plaza.
  • Catedrático/a Asociado/a: Por lo general, posee un doctorado, así como una plaza. Para pasar al próximo rango, debe cumplir con una serie de requisitos.
  • Catedrático/a: Por lo general, posee un doctorado, su plaza es permanente y es intocable.

Como los docentes con plaza ganan mucho dinero, los adjuntos también

Falso. La escala salarial de los cuatro rangos es distinta. El catedrático gana suficiente para vivir holgadamente; el más bajo en rango, el instructor, apenas logra sobrevivir. Hay que aclarar que aun cuando el sueldo de cada rango es diferente, las responsabilidades son idénticas.

Los docentes sin plaza no están tan preparados como los que sí tienen plaza

Teatro Frade de la UPR en Cayey

El teatro Ramón Frade de la UPR en Cayey

Falso. Un catedrático, un catedrático asociado y un catedrático auxiliar poseen el mismo título. La diferencia podría reducirse a años de experiencia. Sin embargo, hay catedráticos asociados que lograron la plaza tan pronto obtuvieron su grado y catedráticos auxiliares que llevan décadas, enseñando por contrato, después de obtener el doctorado. A la hora de la verdad, la de las responsabilidades: preparar la clase, impartirla y evaluar a los estudiantes, el trabajo es el mismo.

Entonces, si un docente no tiene plaza es por su culpa, no es suficientemente bueno

Falso. Son muchas las razones por las que un adjunto no se convierte en catedrático asociado. Un motivo es la congelación de plazas que durante casi una década se ha practicado en la UPR. Pero también, la cantidad de publicaciones, las presentaciones, las actividades de desarrollo profesional, el estar en el lugar apropiado en el momento oportuno, las conexiones, el haber nacido de pie, con buena estrella o con duende, la alineación de los planetas, la disposición de sacrificar un virgen… Son tantas las variables que aspectos como el talento, el compromiso, el conocimiento o la experiencia son solo parte de una larga lista de requisitos, máxime cuando es raro que se abra una plaza y hay que competir por ella.

Eso significa que los docentes sin plaza a tiempo completo y a tiempo parcial enfrentan los mismos problemas

Falso. El contrato de los docentes sin plaza a tiempo completo tiene una duración de 10 meses por lo que reciben ingreso durante las vacaciones navideñas y, en algunos recintos, seguro médico durante 9 meses. El sueldo no es elevado, pero, bien administrado, permite cubrir las necesidades básicas, rogando que no ocurra una emergencia (y siempre ocurre una).

La mascota de la UPR en Humacao

La mascota de la UPR en Humacao

El contrato de los docentes a tiempo parcial es de cuatro meses, sin seguro médico y sin vacaciones navideñas pagas. Como el sueldo promedio para estos adjuntos es de $12 000 anuales, muchos se ven obligados a enseñar en otros recintos de la UPR o en una o varias instituciones privadas o en algún otro trabajo no relacionado con la enseñanza.

El problema que ambos comparten es la inestabilidad laboral, debido a que, terminado mayo, ninguno de los dos, a tiempo completo o a tiempo parcial, sabe si tendrá trabajo el año académico siguiente y que durante los meses de verano deberá acogerse al desempleo o buscar otras fuentes de ingreso. La situación de los parciales es más inestable, dado que su contrato es semestral por lo que tampoco saben si tendrán trabajo cuando empiece el semestre de enero. Ambos también comparten un proceso de evaluación intenso.

Pero por lo menos tienen apoyo de la institución para sus proyectos

Falso. Aunque esta situación varía de recinto en recinto y hasta de departamento en departamento, por regla general, los adjuntos no reciben apoyo institucional para sus proyectos de investigación o creación, para la participación en congresos y conferencias o para tomar seminarios o talleres. Como no son empleados permanentes de la universidad, también se les dificulta solicitar becas y ayudas a fundaciones y organismos externos. Es decir, el costo de cualquier investigación, creación, participación en congreso en o fuera de Puerto Rico, seminario o taller de mejoramiento profesional fuera del recinto para el que trabaja sale del bolsillo del profesor adjunto. A pesar de que no es obligatorio, se espera que los adjuntos investiguen, publiquen, presenten en congresos, etc.

Aún no sé de qué se quejan

  1. La situación laboral es abusiva, en particular, la incertidumbre de no saber si se tiene trabajo el semestre próximo. También, es estresante el proceso de evaluación que, en algunos casos, es punitivo. Por otra parte, una buena evaluación no garantiza trabajo el semestre o año próximos.
  2. La libertad de cátedra, fundamento imprescindible de la educación universitaria, se afecta por el proceso de evaluación y el constante escrutinio al que se ven sometido los adjuntos por parte de algunos miembros de la facultad permanente.
  3. Ir de universidad en universidad con culturas distintas, a impartir clases diferentes, repartidas en horarios a lo largo del día, en algunos casos, durante seis días a la semana altera los patrones alimentarios y de sueño, afecta la salud en general y eleva los niveles de estrés y ansiedad. Estas situaciones se agudizan cuando se carece de seguro médico o de tiempo para visitar un médico.
  4. Investigar, publicar o crear es cuesta arriba cuando el tiempo se dedica a preparar muchas clases distintas, corregir trabajos de cada una y cumplir con trabajos en comités en los que participan los adjuntos porque no hay suficientes docentes con plaza para cubrir todas las vacantes.
  5. Muchos adjuntos descubren qué clases enseñarán uno o dos días antes de comenzar las clases, lo que dificulta preparar las mismas. Y si el adjunto es parcial debe realizar malabarismo para conciliar las propuestas de las instituciones en las que acostumbra trabajar, por lo que no todos los semestres enseña la misma cantidad de créditos, lo que implica que la remuneración varía de semestre a semestre.

coordinadora docentes sin plazaLos docentes sin plaza del sistema de la UPR amamos nuestro trabajo. Por eso continuamos a pesar de las condiciones adversas. Estas no podrán continuar así de manera indefinida. Esa es la razón por la que se ha formado la Coordinadora Nacional de Docentes sin Plaza (CoNaD) que coordina un pleno para el próximo viernes, 26.

No sabemos cuántos de nosotros regresarán a trabajar el semestre próximo y bajo qué condiciones. Tampoco cuántos seremos víctimas de represalias ya sea por apoyar la huelga de los estudiantes o por los reclamos de la CoNaD, pero es justo dar la lucha para mejorar las condiciones de los que se queden.

Actualización: Una versión anterior establecía que los docentes sin plaza a tiempo parcial reciben un contrato de cinco meses. El contrato es de cuatro meses.

Primero de mayo: Paro nacional

Cartel del paro nacional del primero de mayoEl primero de mayo siempre ha sido un día importante para mí. Este año lo será aún más. Mañana se llevará a cabo un paro nacional.

Lo vengo diciendo desde que comenzó la huelga de la UPR: Hay que tirarse a la calle. Espero que el paro sea la antesala a una huelga general. ¿Por qué? Como ya dije, el país se nos cae encima. Debido a una deuda que el gobierno rehúsa auditar, se ha llevado a cabo una reforma laboral tan absurda que poco le falta para considerarse un régimen de esclavitud, se están implementando medidas de austeridad que atentan contra la salud y la educación, se han implantado tantos impuestos nuevo que ni Lady Godiva podrá hacer nada por nosotros y las posibilidades de que se privatice el país son bastante altas.

Escudo de Puerto Rico

¡Sean los progenitores del cordero del escudo!

Creo que estoy simplificando el problema. Solo sé que la cosa se pondrá peor más adelante. Por eso deberá ocurrir una huelga nacional. No es posible que el pueblo continúe siendo el cordero manso del escudo mientras nos pisotean. En algún momento tendrá que despertar porque las medidas de austeridad nos afectarán a todos.

 

Mi tendencia natural es a enclaustrarme en la torre de marfil y escapar del mundo, pero esta vez no puedo. No es posible. Aunque la ansiedad está acabando conmigo, este primero de mayo me tiro a la calle.

Huelga 2017: #teamUPR

Once recintos, una UPR

Lema de la huelga del 2010, rescatado en la del 2017

El sistema de la Universidad de Puerto Rico está otra vez en huelga. No son todos los recintos ni se está llevando a cabo de la misma manera en cada uno. Varias son las razones para que los estudiantes han tomado esa decisión. La principal: Hay un intento concertado de pate del gobierno para destruir la educación superior pública en favor de la privada.

Asalto al país

Puerto Rico está en quiebra. Tiene una deuda insostenible y el poder imperial en Washington, DC, nombró una junta fiscal plenipotenciaria para asegurarse de que la deuda se pague por encima del sentido común. Vamos, que no soy economista y sé que un país cuya gente vive en la pobreza por falta de trabajo, carece de poder adquisitivo para mover la economía. El gobierno ha decidido apoyar las medidas de austeridad que pretende imponer la junta.

450 millones menos

El chiste es que han decidido sin ningún estudio y sin auditar la deuda, paso lógico e imprescindible, recortar el presupuesto de la universidad por la mitad. $ 450 000 000 es la cifra mágica. Esto implica el desmantelamiento del sistema universitario que ha estado en proceso desde, por lo menos, el 2006, con ayuda de mucha gente adentro, que en su visión miope, no se dan cuenta de que ellos también se verán afectados.

Reforma universitaria

Hasta ahora no he dicho nada que no se sepa. Por ejemplo, es sabido que el sistema universitario debe reformarse. Pero los intentos de hacerlo vienen de afuera. Así no va a funcionar máxime cuando las propuestas que salen de dentro de la universidad se descartan de plano. Por supuesto, los saboteadores principales están adentro. Son aquellos que hablan de innovación en la enseñanza, pero cuando llega alguien con métodos nuevos es criticado; aquellos que pretenden conservar la casta basada en rango académico porque así ha sido siempre; aquellos que trabajan arduamente para cortarles las alas a profesores sin plaza porque ellos la tuvieron difícil y ahora es su turno de vengarse; aquellos que piensan que los estudiantes son sus subalternos, por lo que se les puede humillar.

Huelga 2017

La universidad no es la única que saldrá perjudicada con la dupleta junta/gobierno, pero los únicos que se han levantado hasta ahora son los estudiantes. ¿Por qué el resto del país simplemente acepta las medidas de austeridad y critica a los jóvenes? Mi teoría es que tienen miedo. Miedo a que las cosas cambien, a perder el trabajo, a quién sabe qué más. Es más fácil se dócil que reconocer que hay que todo el pueblo debe tirarse a la calle a protestar. Los jóvenes universitarios no tienen miedo.

Poco que perder

Una persona que tiene poco que perder es peligrosa. Los estudiantes saben que tienen poco que perder, pero mucho que ganar. Si no lo intentan, no sabrán qué lograrán y saben que este es el momento de intentarlo.

Gallo de la huelga de la UPR en el 2010

Mural pintado en le Recinto de Río Piedras durante la huelga del 2010

¿Dónde me encuentro en todo esto? Soy de las que tienen poco que perder. ¿El trabajo? Ese lo perdí cuando se recomendó reducir la plantilla de profesores en un 50 %. Soy profesora por contrato a tiempo parcial y seremos nosotros los primeros en irse. Y aunque no fuera así, es mi deber moral apoyar a los estudiantes en esta huelga en la medida de mis posibilidades. Contrario a la junta, al gobierno y a los elementos internos que trabajan para destruir la universidad yo sí miro hacia el futuro. La reacción en cadena empobrecerá más a la población; quebrará los pocos negocios locales que quedan, particularmente cafeterías, librerías y tiendas; afectará la salud general, y llevará a más individuos a la quiebra y la emigración.

Apoyo la huelga universitaria del 2017 sin miedo. Ahora carpetéenme.

En la torre de marfil entre riquilladas y trumpadas

Torre de marfil o The Ivory Tower | © Daniel Parks

“The Ivory Tower”, por Daniel Parks

Soy una habitante antigua de la torre de marfil y lo acabo de descubrir. Sin embargo, las riquilladas y las trumpadas hacen que mi experiencia allí sea muy difícil.

Es de todos conocidos mi tendencia al escapismo y mi ferviente deseo misántropo. Pero recientemente me topé con la definición de “torre de marfil” en el Diccionario de la Lengua Española y me sorprendí:

1. f. Aislamiento e indiferencia de alguien, especialmente de un artista o intelectual, ante la realidad y los problemas del momento.

Esta definición me describe a la perfección:

  • “Aislamiento e indiferencia de alguien”. Ese alguien soy yo que no vivo literalmente aislada, pero sí metafóricamente.
  • “especialmente de un artista o intelectual”. Trabajo en la academia, así que supongo que soy intelectual.
  • “ante la realidad y los problemas del momento”. He ahí el detalle: me he aislado del mundo no por mi trabajo, sino por decisión propia. La vida me abruma, ¿qué puedo decir?

La RAE podría sustituir la definición con mi fotografía. Solo que… (siempre hay un pero), no me aíslo por gusto, sino por necesidad. Ojalá mi caso fuera el que J. M. Mulet presenta en El síndrome de la Torre de Marfil:

Es lo que tiene el trabajo científico, fácilmente te desconecta de la realidad y te mete en una torre de marfil que te vas construyendo a tu alrededor.

En el mundo académico e intelectual también es fácil desconectarse. Tengo varios vecinos a quienes no les vendría mal un desahucio temporero. Y, sin embargo, yo hubiera preferido no vivir aquí. Mucho menos en estos tiempos.

Seamos honestos: en estos momentos se no cae el país encima. ¡Qué digo el país! El mundo.

No es fácil vivir en la época de las riquilladas y las trumpadas con una junta dictatorial de por medio. No es fácil ver cómo quieren destruir el país, vaciarlo de su gente, destruir la educación pública tanto escolar como universitaria, su débil sistema de salud, y privatizarlo absolutamente todo. Y mejor no hablemos del Trumpo que se ha propuesto que Occidente debe retrasar el reloj de la historia.

Y en ambos casos, a la mayoría no le importa.

Aunque quiera refugiarme en la torre de marfil, se me hace imposible. Las noticias llegan, y con ellas la realidad de que posiblemente en mayo será la última vez que dicte una clase en el sistema de la UPR; de que no tendré con qué pagar un plan médico, la hipoteca, el préstamo del autor o la compra para subsistir un día más… La realidad de que seguramente me vea en la obligación de emigrar.

Por lo pronto, vivo un día a la vez para evitar que la realidad termine abrumándome, de que las riquilladas y las trumpadas destruyan el planeta. Eventualmente, ninguna cantidad de litio o de terapias de electrochoque será suficientes para sacarme del abismo si caigo en él. Ya estuve ahí y no quiero volver.

Pero, por el otro lado, no puedo escapar del mundanal ruido, ni siquiera para conservar mi salud mental. Aunque viva en la torre de marfil, tengo un deber moral, así sea por quienes se queden en el país cuando me mude a otra torre. Algo haré, si bien sea poco.

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Bolígrafo naranja para corregir ortografía.

Más ortografía para escritores

¿Alguna vez comenté que ya terminé de leer la Ortografía de la lengua española (Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española, 2010)? Leí la última página allá para el 26 de septiembre de 2014. De hecho, ya había terminado el mamotreto cuando publiqué la entrada relacionada con los nombres de los personajes.

Hubo algunas otras recomendaciones que quedaron en el tintero y que olvidé debido al año sabático. Hace poco las reencontré y me parece buena idea compartirlas:

  • Dedicatorias: La dedicatoria no termina con un punto final, aun cuando se encuentra en una página sola porque pertenece a un libro (poemario, relatario, novela) o entre el título y el cuerpo por tratarse un texto poco extenso (poema, cuento, ensayo). Se puede considerar el uso del punto si la dedicatoria es extensa, pero si consta de varios párrafos, cada uno debe llevar su punto.
  • Género epistolar: Si el texto es epistolar, ya sea porque consiste en una sola carta, como podría ser el caso de un cuento, o porque consta de varias cartas, como ocurre en algunas novelas, se colocan dos puntos en el saludo y en la próxima línea comienza el cuerpo de la carta con mayúscula inicial. En un mundo ideal, ese sería el formato de los correos electrónicos.
  • Versos: Cuando un verso de un poema es tan extenso que ocupa más de lo que permite el papel en el que está escrito, se coloca lo que falta en la línea siguiente, al margen derecho y antecedido por un corchete de apertura.
  • Raya: La raya se utiliza para señalar los diálogos, preferiblemente en texto narrativos o ensayísticos, sin embargo, para los dramáticos, cuya base es precisamente el diálogo, se puede señalar cada parlamento antecedido por el nombre del personaje, sea en letra redonda o la versalita y un punto o un punto, seguido inmediatamente por la raya.
  • Citas: Cualquier cita que aparezca dentro de un texto literario debe marcarse por medio de las comillas. Recuerden que el orden en español debe ser comillas angulares, inglesas, simples.
  • Título de colección: Si el libro forma parte de una colección, saga o serie, el título de la misma solo se marca mediante la mayúscula en las palabras que lo componen, salvo artículos y preposiciones.
  • Tipografía: Para efectos tipográficos no se recomienda que una línea final de párrafo contenga menos de cinco caracteres sin contar el punto final o el signo de interrogación o exclamación si ese fuera el caso. Sin embargo, hay que tener claro que el mundo no se acaba si contienes menos de cinco caracteres.
  • Guion al final de línea: Se recomienda no separar con guion una palabra al final de una línea. Los programas de procesamiento de palabras, como Word, evitan que esto ocurra. No obstante, si el escritor decide hacerlo por una cuestión estilística, se espera que no ocurra en más de tres líneas consecutivas. (Aclaración: La plataforma WordPress, que alberga este blog, coloca el guion automáticamente para adaptar la entrada al tamaño del aparato donde se lea. Escribo mis posts sin guion).
  • Guion al final de título: Tampoco se aconseja dividir una palabra al final de la línea si se trata del título, es decir, los únicos guiones que deben aparecer en un título son los de las palabras compuestas.
  • Títulos en versalita: El tipo de letra versalita, se puede usar tanto en títulos como en subtítulos, teniendo en cuenta que debe iniciar con mayúscula cualquier palabra que así lo exijan las reglas de ortografía. De paso, en cualquier título o subtítulo se puede escribir todo en mayúscula, no así el cuerpo del texto.
  • Tilde en letra mayúscula: Si, de acuerdo con las reglas de acentuación, a una letra en mayúscula le corresponde la tilde, hay que ponérsela. No importa si está en mayúscula o en versalita, el acento ortográfico no se elimina. Repito: Las letras mayúsculas y versalitas se acentúan si así corresponde. No hay excusa debido a que las letras básicas (Arial, Times New Roman, Book Antiqua, etc.) y muchas de las artísticas colocan la tilde en la mayúscula o la versalita sin ningún problema.

Con esta entrada terminan mis recomendaciones ortográficas para escritores de textos creativos a base de o presentado la nueva Ortografía de la RAE. Las logré presentar antes de que volvieran a cambiar las reglas. (Oquei, mal chiste).