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Para comenzar el día.

¿Qué hacer con el suero de leche? Tercera idea: Cereal para perros

Hace unos meses, Lucy se unió a nuestra familia. Estaba desnutrida y deseábamos que comiera para que aumentara de peso. Hubo que hacer algo de trampa: convertimos la comida seca en cereal con la ayuda del suero de leche.

Lucy cuando llegó

Así de flaquita estaba Lucy cuando llegó a la casa.

Es muy fácil preparar el cereal para perros: se sirve la porción de comida seca que corresponda y se mezcla con un poco del suero de leche. Eso es todo.

Quizás sea buena idea presentar un paso a paso:

Comida seca para perros

Echar una porción de comida seca para perros en un plato.

Añadiendo suero de leche

Añadir el suero de leche a la comida seca para crear el cereal. Con un poco es suficiente.

Mezclando el suero de leche y la comida seca para formar el cereal para perros

Mezclar el suero de leche y la comida seca para que el líquido ablande la comida y se forme el cereal.

comiendo el cereal

Servirle la comida al perro o la perra. (Esta fue la mejor foto que obtuve de Lucy comiéndose su cereal).

Lucy es una perra rescatada que, al parecer, sufrió de malnutrición y, como consecuencia, perdió algunos dientes. Cuando llegó a la casa, estaba tan flaca y débil que apenas se movía. Supongo que convertir la comida seca en cereal hizo que sus dientes delicados no se resientan, que pudiera comer con más facilidad y recuperar fuerzas.

Lucy con más peso

Lucy de visita en la plaza Palmer de Cagauas cuando ya había aumentado de peso

Hoy día, Lucy es otra. Ha aumentado de peso, pero lo más importante es que es muy ágil y fuerte, más de lo que hubiéramos imaginado. Ya no hay que hacerle trampa para que coma. Al contrario, tiene muy claro cuáles son sus horas de comida y la exige si tardamos un poquito.

Quien tenga un perro y haya hecho yogur griego, puede prepararle un plato de cereal para ocasiones especiales como nosotros hacemos con nuestras perras.

Portada del yogur al estilo griego

Yogur al estilo griego hecho en casa

Portada del yogur preparado en la olla de cocción lenta.Hace un tiempo hablé de cómo preparar el yogur en la olla de cocción lenta. Hoy voy a hablar sobre cómo mejorar el resultado al prepararlo al estilo griego.

Se supone que se haya obtenido cuatro envases de un yogur nada espeso o como establecí en la entrada anterior:

Hay que tener en cuenta de que no estará tan espeso como el que se compra en el supermercado.

Acostumbro a reducir los cuatro envases a dos y medio, añadiendo un proceso para espesarlo y que termine siendo un yogur griego moderadamente espeso y con un sabor más fuerte, aunque continúa diferenciándose del que se consigue comercialmente.

Materiales para preparar el yogur al estilo griegoLos materiales necesarios son: un colador grande, un cuenco mediano, envases para guardar el yogur, un paño (un pañuelo de hombre me funciona muy bien) y, por supuesto, el yogur hecho en la olla de cocción lenta.

Se procede a colocar el pañuelo sobre el colador y este dentro del cuenco. Luego viene el paso más importante. Se vierte un poco de yogur sobre el pañuelo y se espera. No hay de otra hay que esperar. ¿A qué? A que el suero vaya cayendo al cuenco.

Colando el yogurEste suero de leche, conocido en inglés como “whey” (no confundir con “buttermilk” que tiene en español la misma traducción), es lo que no permite que el yogur espese, así que hay que colarlo. Para lograrlo se necesita mucha, pero mucha paciencia porque el proceso es muy, muy lento. Me toma un día completo completarlo.

Yogur al estilo griego en formaciónEn mi caso, se debe a que cuelo la mitad de un envase con yogur casero cada vez, es decir, repito el proceso ocho veces y en cada ocasión espero al menos una hora antes de rescatar el yogur.

Yogur más espesoEl resultado es mucho más espeso que el que sale de la olla de cocción lenta y me parece que bien vale la pena el esfuerzo que conlleva un día de trabajo de más de ocho horas, debo decir, para obtener el yogur al estilo griego.

Suero de lecheAl final queda entre 16 a 24 onzas del suero de leche. Esto no se desperdicia. La ventaja del suero que proviene del yogur es que tiene una vida más larga que el que sale directo de la leche por lo que se puede guardar en el congelador por mucho tiempo y usarse más adelante.

Yogur, guineo y granolaEn cuanto al yogur, se puede usar en recetas como batidas, avena fría, salsas o simplemente mezclado con miel, frutas y nueces.

Por supuesto que hay otras posibilidades para espesar el yogur como añadir gelatina o leche en polvo en un punto mientras se prepara en la olla de cocción lenta, pero esta –a pesar del esfuerzo– es la que prefiero.

Yogur al estilo griego con miel

Hora del té

Hora del té

La primera vez que bebí té de verdad fue en una tienda de alfombras en el zoco de Túnez en el 2003. No se trataba de un guarapo que consistiera de agua caliente con un sabor indefinido. No, era una refrescante mezcla de hierbabuena y azúcar, diferente a cualquier otro té que hubiera probado antes. A partir de ese momento, no hubo vuelta atrás.

Té moruno

Ingredientes para el té moruno

Años más tarde, me enteré de que se trataba del té moruno, popular en los países norafricanos y de fácil preparación, aunque mi versión aún no se acerca al sabor que recuerdo de mis viajes tunecinos.

Té es un sinismo, he aquí la prueba: 茶

Hace poco, charlaba con JS. No puede tomar café, pero necesita la cafeína. Pensó en el té como una opción. No puedo estar más de acuerdo.

Conversamos sobre el tema, le di algunos consejos y lo envié camino a adquirir un nuevo vicio. Seamos honestos: el té contiene cafeína y la cafeína es adictiva. Los dolores de cabeza que sufro cuando no bebo mi dosis matutina dan cuenta de ello.

Para la hora del té

El verano pasado, descubrí todas las posibilidades que ofrece el té, cuando entré a una sucursal de Argo Tea en el Greenwich Village, gracias a una recomendación.

El día que descubrí a Argo Tea

El día que descubrí a Argo Tea

Sabía que puede beberse caliente o frío, pero nunca imaginé todas las posibilidades, todas las mezclas que se pueden crear y todos los productos que se pueden preparar.

Y como las aventuras culinarias son mi especialidad, me he puesto en inventar para mejorar la hora del té, inspirada en mi experiencia neoyorquina. Pero de eso pienso hablar en próximas entradas.

Portada del yogur preparado en la olla de cocción lenta.

Cómo preparar yogur en la olla de cocción lenta

Primer intento de preparar yogur.Hace algún tiempo, anuncié que había preparado yogur por primera vez, usando la olla de cocción lenta. Desde entonces, lo hago con tanta frecuencia que no necesito consultar la receta. Me parece justo, entonces, compartirla por medio de un paso a paso.

La receta que uso es la que presenta Crystal Paine en su blog Money Saving Mom y que ha titulado Homemade Yogurt in the Crock Pot Recipe. Es muy fácil de seguir.

¿Por qué la olla de cocción lenta?

Preparar yogur en casa requiere mantener la leche a una temperatura constante, lo que se logra por medio de este tipo de olla. La poseo en dos tamaños: 3 y 7 cuartos. He preparado el yogur en las dos, pero mi favorita es la más pequeña.

Ingredientes para preparar el yogur.Ingredientes:

Para preparar el yogur en la olla de cocción lenta se necesita, además de la olla:

  • 1/2 galón de leche entera (en teoría puede ser cualquiera, pero yo solo la uso entera)
  • 1/2 taza de yogurt sin sabor que contenga cultivos vivos

Procedimiento:

Vertiendo la leche en la olla de cocción lenta.Verter el contenido completo del envase de la leche en la olla de cocción lenta.

Temperatura de la olla de cocción lenta.Encenderla en la temperatura baja.

Se debe cocinar por un periodo de 2 horas y 45 minutos, luego de las cuales se desconecta la olla y se deja reposar por 3 horas.

Yogur y leche caliente antes de mezclar.Al cabo de las tres horas se echa un poco de la leche en un plato pequeño, se le añade el yogur y se mezcla bien.

Mezcla de yogur en la leche tibia.Se incorpora la mezcla al resto de la leche en la olla, mezclándola bien.

Olla de cocción lenta envuelta en una toalla.Colocar la tapa de la olla y envolverla en una toalla. Si es grande, como la de playa, y gruesa mejor.

Dejar reposar por un espacio de 8 a 12 horas o de un día para otro. Es importante no retirar la toalla ni la tapa durante este reposo.

Yogur listo para guardar.El yogur debe estar cuajado y listo para envasar. Hay que tener en cuenta de que no estará tan espeso como el que se compra en el supermercado.

Yogur en envases de plástico.Verter el yogur en envases pequeños, no importa si son de plástico o cristal, y refrigerar al menos dos horas antes de consumir.

Yogur antes de colocar en la nevera.Consumir en un periodo de dos semanas.

Se recomienda conservar ½ taza de este yogur para preparar el próximo. Sin embargo, prefiero comprar yogur nuevo.

Yogur en la olla de cocción lentaEl sabor es distinto al que se prepara comercialmente. Me parece que es más suave. Mezcla muy bien con mermeladas, nueces, frutas o miel.

No obstante, si se prefiere una versión más espesa, entonces lo que se quiere es yogur al estilo griego. La base es este mismo yogur, solo hay que añadir un paso, pero eso es tema para otra entrada.

Avenas frías al estilo hispanoamericano.

Avena fría al estilo hispanoamericano

En estos últimos meses me he vuelto adicta a una receta que encontré en Pinterest y ha resultado mejor de lo que jamás me hubiera imaginado. Se trata de una avena fría o refrigerada. La preparo la noche anterior y por la mañana solo me sirvo mi porción y listo. Con el calor que ha estado haciendo últimamente, ha resultado la mejor opción para el desayuno.

(c) Monica Matheny, The Yummy Life
Receta básica de The Yummy Life

Hay varias recetas por ahí, pero las dos que más me gustan son las de Monica de The Yummy Life y de Christie Ellis de Pepper Lynn. Básicamente solo se necesita avena, semillas de chia, yogur (preferiblemente griego) y leche de cualquier tipo (vaca, almendra, arroz, coco o cualquier líquido, en realidad). A esa receta básica se le añade el sabor por medio de mermeladas, jaleas, frutas, miel, jarabes o lo que se encuentre.

Como la receta permite la experimentación, he hecho mis propias versiones con sabores más hispanoamericanos: tradicional, piña colada y crema de avellanas y chocolate.

Avena fría con sabor tradicional.


La tradicional consiste en añadir vainilla (o utilizar yogur con sabor a vainilla) y azúcar (prefiero jarabe de arce) a la receta básica y espolvorearle canela a la hora de servir. Para hacerlo aún más hispanoamericano, se le puede añadir un poco de quinua cocida antes de refrigerar.

Avena fría con sabor a piña colada.


Para la de piña colada utilizo una de tres variantes: leche de coco y trozos de piña, leche de coco y yogur con sabor a piña o una mezcla de leche de coco y jugo de piña. Como quiera sabe bien. Acostumbro a decorarla con coco rallado. (Monica también creó su propia versión)

Avena fría con sabor a crema de avellanas y chocolate.


La de crema de avellanas y chocolate es un pecado mortal y solo la preparo de vez en cuando no solo por las calorías, sino porque soy la única en la casa que la come con gusto. Para prepararla solo añado un poco de vainilla (o uso yogur con sabor a vainilla), y una cucharada generosa de crema de avellanas y chocolate, pero solo uso la marca original, no acepto sustitutos. A esta me gusta añadirle granola para servirla.

Aún ando buscando la forma de crear la versión de piña-guayaba, pero esa me ha eludido. Tan pronto lo consiga, les dejo saber.