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Fotografías de productos.

Reto fotográfico de agosto

Por alguna extraña razón, a veces se me ocurre hacer algo, alguna cosa aleatoria, que no estaba en mis planes y que tiende a complicarme un tanto la vida. Esa es la historia del reto fotográfico de agosto de 2018.

Me gustan los retos fotográficos, pero no esperaba volver a hacer uno

Lo he dicho anteriormente: me gusta hacer retos fotográficos, sin embargo, también dije que ya no me interesa tanto la fotografía, así que pensé que eso de los retos era asunto del pasado.

Ficha del reto fotográfico de agosto 2018

Ficha del reto fotográfico de agosto

¿Qué paso? La verdad es que no sé. A finales de julio estaba pasando por un proceso de toma de decisiones. Por enésima vez se posponía el inicio del tratamiento anticáncer, no estaba viviendo en mi casa y no sabía si regresaría a trabajar. En medio de eso, veo el reto y decidí hacerlo. Así nada más.

Lo encontré en el blog Books & Cupcakes de Jessica, que parece inactivo, pero eso no impide que pueda hacer el reto que data del 2013. De hecho, me sentí muy solitaria.

31 días de libros

Me encanta leer y tengo una biblioteca bastante respetable, por lo que pensé que este reto sería fácil. Solo que no contaba con que no hay tantas formas creativas de fotografiar libros, lo que complica un poco la vida, y tampoco puse mi mayor esfuerzo.

Puedo decir que el reto me sirvió para darme cuenta de que todavía tengo demasiados libros sin leer en mi biblioteca y una buena cantidad de ellos pertenecen a la literatura puertorriqueña actual. Mi especialidad es la literatura española, pero vivo en Puerto Rico y soy escritora puertorriqueña de actualidad. Debería estar más al día en cuanto a lo que se produce en la Isla.

Y mientras tanto

Aproveché agosto para tomar decisiones importantes, iniciar por fin el tratamiento, continuar un proceso de limpieza profunda de la casa una caja a la vez, trabajar con un artículo académico para publicar, editar un libro, revisar la primera novela que espero publicar y planificar la presentación de un libro el mes siguiente. Parece mucho, pero estoy trabajando poco a poco y la mayoría son proyectos que apenas están empezados por lo que continúo con ellos en septiembre.

También, en el espíritu del reto fotográfico, pregunté qué modalidad prefieren leer los usuarios de mi página en Facebook.

Tengo claro que prefiero leer prosa, sin embargo, pensé que con la cantidad absurda de poetas que hay en este país los usuarios preferirían el verso. Me equivoqué. La prosa es reina suprema de la lectura boricua. Menos mal, porque la mayoría de los libros fotografiados están escritos en prosa.

Después de esta experiencia, ¿me meteré en el lío de otro reto fotográfico? Quizás. Ya no lo puedo descartar. Por ahora descanso de los retos y me dedico al de lectura, el del tarro de libros, del que están surgiendo títulos muy interesantes.

Primero de mayo: Paro nacional

Cartel del paro nacional del primero de mayoEl primero de mayo siempre ha sido un día importante para mí. Este año lo será aún más. Mañana se llevará a cabo un paro nacional.

Lo vengo diciendo desde que comenzó la huelga de la UPR: Hay que tirarse a la calle. Espero que el paro sea la antesala a una huelga general. ¿Por qué? Como ya dije, el país se nos cae encima. Debido a una deuda que el gobierno rehúsa auditar, se ha llevado a cabo una reforma laboral tan absurda que poco le falta para considerarse un régimen de esclavitud, se están implementando medidas de austeridad que atentan contra la salud y la educación, se han implantado tantos impuestos nuevo que ni Lady Godiva podrá hacer nada por nosotros y las posibilidades de que se privatice el país son bastante altas.

Escudo de Puerto Rico

¡Sean los progenitores del cordero del escudo!

Creo que estoy simplificando el problema. Solo sé que la cosa se pondrá peor más adelante. Por eso deberá ocurrir una huelga nacional. No es posible que el pueblo continúe siendo el cordero manso del escudo mientras nos pisotean. En algún momento tendrá que despertar porque las medidas de austeridad nos afectarán a todos.

 

Mi tendencia natural es a enclaustrarme en la torre de marfil y escapar del mundo, pero esta vez no puedo. No es posible. Aunque la ansiedad está acabando conmigo, este primero de mayo me tiro a la calle.

Otras nueve: Lo mejor de Instagram en el 2016

En el 2016 me dije: “Ya no más”. He gastado mucho dinero en equipo, clases y seminarios de fotografía. ¿El resultado? Sigo produciendo fotografías con problemas técnicos. Si no logro la foto que me propongo, ¿para qué pasar tanto esfuerzo? En el 2016 decidí que haría lo mejor posible, pero no me mataría por lograr la foto perfecta. Al final de cuentas, no voy a vivir de la fotografía.

La rosa que creció el día de la muerte de mi madre.

Esta rosa floreció el día que mi madre murió, por eso me gusta la foto

Por esa razón, las fotos del 2016 se tomaron con la cámara del celular o de la tableta. Muerto el pollo.

Las otras nueve del 2016

Escogí las mejores fotografías que tomé durante el 2016. El criterio de selección fue simple: me gustó el resultado. No necesariamente son las más perfectas en términos técnicos, pero las que prefiero. En algunas experimenté con la edición, en otras con el objeto, una es el resultado de un golpe de suerte y creé mis versiones de fotos clichosas.

Como me conformo con lo que tengo, decidí aumentar con Snapchat mis oportunidades de tomar más fotografías con el celular. Aún estoy tratando de entender la aplicación, pero le he dado un uso para la educación que no imaginé posible.

Mi primer Snapchat

Creo que esa es Desecheo

No tengo idea de cómo será el 2017 en términos fotográficos. Con los tiempos tan lúgubres que se avecinan, tengo dos opciones: rendirme ante las tinieblas o aprovechar lo bello de la vida para fotografiarlo. Una de las dos se ajusta tan bien a mi personalidad, que me pregunto para qué considero la otra. Ya veremos en enero de 2018.

Séptimo bloganiversario

el día en que tú naciste
nacieron todas las flores
y en la pila del bautismo
cantaron los ruiseñores
Las mañanitas (canción popular)

Melchor, ya cumplimos siete años, aunque si contamos el sabático… Mejor no lo tomamos en cuenta. Hoy es día de bloganiversario y hay que celebrarlo.

Lo apropiado sería retomar la tradición del bizcocho de ron, pero la economía me ha obligado a ser comedida, lo que se ha traducido en que mi cocina ahora es creativa. Puedo enseñar par de trucos a los chefs.

2016: Año casi maldito

Meaíto en el bloganiversario

Verano en el paseo Honor a Río

El 2016 fue un año agridulce. En enero murió mi madre. El golpe fue tan duro que tardé meses en poder llorarla. Ni la muerte de cada uno de mis suegros ni la de mi papá me prepararon para esta.

Ella murió un sábado por la madruga, el martes comencé el semestre académico. No me detuve en ningún momento de ese semestre. Ni siquiera en las vacaciones de verano. Lloré cuando ya no tenía excusa para ocuparme.

Durante la primera mitad del año estuve ocupada dedicada a la ampliación del horizonte cultural de mis estudiantes; durante la segunda, vacío total. También trabajé en tres universidades. Como siempre, me gusta darles clases a los estudiantes de la UPR en Cayey. No obstante, durante los primeros meses del año, impartí un curso graduado en la Universidad del Sagrado Corazón y en el semestre de agosto a diciembre, trabajé en la UPR en Humacao. Siempre tuve la intención de escribir sobre mi experiencia en la USC. Nunca lo hice, lo que es una pena porque fue fantástica.

Frappé de Nutella®

El búho entró a mi vida este año

Tuve el honor de fungir como jurado en dos certámenes literarios y de presentar un libro, que pienso asignar a mis estudiantes, y del que ha salido un trabajo académico, que espero leer muy pronto.

Por mi cumpleaños me obsequiaron a Lucy, una perra rescatada. Identificó a Wu Siumán como el alfa de la jauría y no se comporta como si me la hubieran regalado a mí. Desde entonces, Cathy sufre de celos. Por suerte, no se han convertido en violencia, sino en la ley del silencio.

Asimismo, hubo situaciones difíciles, más allá de todas las muertes de figuras públicas y de los resultados desastrosos de las elecciones en Puerto Rico y EEUU o de la Junta Fiscal. No he compartido casi ninguna o porque no importan o porque ya las esperaba o porque todavía las estoy procesando.

Huerto aromático

Huerto aromático: albahacas blanca y morada y mejorana

Sí puedo compartir el hecho de que me di cuenta de que solo me quedan quince años de vida laboral, en quince años entro a la edad del retiro. Eso me ha abierto los ojos a nuevas perspectivas sobre mi futuro laboral. No tengo por qué retirarme en quince años, pero tampoco debo pensar en los sueños que abandoné en mi juventud ni en lo que no fue o en el tiempo que he perdido. Ahora es momento de investigar, escribir y publicar, aunque me vea sin apoyo o presupuesto o me surja cualquier otro impedimento. La realidad es que pasó cualquier oportunidad de lograr un trabajo estable. ¿Quién se va a arriesgar a contratar a una persona que puede que se retire en quince años? Dado que el futuro me pasó por el lado, han cambiado algunas de mis prioridades.

Bloganiversario número siete

Pero hoy es día de celebración, Melchor, ¡siete años! En tu día cumplimos siete años de bloguear sobre lo que me da la gana, en un ejercicio onanístico. ¡Siete años, Melchor! Y a partir de hoy, y por 52 sábados, vamos por el octavo.

A mis pies

Elucubraciones a más de un año de la remoción de dos espolones

Primera de A mi pies

El 15 de mayo de 2015 me realizaron una sencilla operación ambulatoria: la remoción de un espolón en el pie izquierdo. En el momento mismo del procedimiento quirúrgico, el cirujano se dio cuenta de que en realidad tenía dos: uno en la falange distal del dedo gordo y otro en la falange proximal, cortesías de mi época de bellydancer.

Los espolones no fueron la razón por la que tardé en recuperarme. De por sí, mi cuerpo se toma todo el tiempo que le da la gana, casi siempre el doble de lo normal. Sin embargo, en este caso, algo tuvieron que ver dos viajes que realicé durante ese verano. Si la recuperación debió haberme tomado tres semanas, en mi caso debió estar completada a la sexta. No obstante, a más de un año, todavía tengo el pie resentido. No tanto como al principio, pero no curado del todo.

No sé si algún día podré volver a bailar o a hacer ejercicios como antes de que iniciara el proceso preoperatorio. Solo sé que durante ese verano, en los días en que descansé como se suponía y no estaba ocupada en algún viaje al exterior, llevé a cabo el que considero mi primer proyecto fotográfico: A mis pies.

Libros a mis pies

Libros

Leí mucho. Quizás no lo que debía, pero, para mí, cualquier libro que caiga en mis manos es porque es imperativo que lo lea. Aunque pase mucho tiempo antes de que lo comience a leer. Aunque tarde años en completar la lectura. Yo lo leeré.

Colores a mis pies

Colores

Debido a la forma poco ortodoxa como funciona mi cuerpo, pasaron casi siete meses sin que pudiera hacerme la pedicura antes de la operación y uno después. Como además pasé meses usando sandalias, pintarme las uñas de los pies se volvió una necesidad imperiosa.

Viendo las fotos, me he percatado de que el pie está hinchado. Hoy día no. Ahora está deforme. Ahora, al dolor ocasional hay que añadirle un par de pies asimétricos. Quizás por eso ya no experimento con colores en mis pies y uso calzado cerrado todo el tiempo. No me gustan mis pies.

Cocinar a mis pies

Cocinar

Aumenté de peso porque cocinaba con frecuencia. Es curioso que un año después, esté cocinando más, pero con la diferencia de que he bajado. No todo el peso que quiero, pero es algo.

Este verano me la he pasado en casa, enferma. Nada tiene que ver el zika (o eso espero); son los polvos del Sahara. Y también que este año he podido dedicar tiempo a recoger, triturar trabajos de estudiantes con más de un año de antigüedad, a deshacer cajas que todavía quedan de la mudanza (eso me tomará par de años más) y, en términos generales, a entrar en contacto frecuente con el polvo.

Películas a mis pies

Películas

Ver películas es uno de mis pasatiempos favoritos. Soy adicta a la televisión y no puedo negarlo. Estoy en régimen antitelevisivo hace tiempo, pero he sustituido un vicio por otro. Para mi cumpleaños del 2015 me regalé una suscripción a Netflix que aproveché muy bien durante mi convalecencia.

Es curioso que a pesar de todas las narraciones visuales a las que estuve expuesta, escribí muy poco. No revisé absolutamente nada de lo previamente escrito y la situación se extendió al resto del año. Algo me hizo ese cirujano porque terminé escribiendo un poemario.

Cathy a mis pies

Cathy

De todas las fotos del proyecto, esta es mi favorita. Cathy insistió en salir y cuando por fin decido fotografiarla, posó justo como debía.

Ella estuvo conmigo durante toda mi recuperación. ¡Quién se hubiera imaginado todos los cambios que vendrían a nuestras vidas durante el año siguiente! A ella le llegó Lucy, una hermana, y a mí uno de los periodos más difíciles por los que he pasado en mucho tiempo, unido a unas satisfacciones enormes. Así de paradójica es la vida.


Continúo sin los dos espolones y no tengo idea de lo que ocurrirá durante el año próximo. No sé si realice otro proyecto fotográfico o si escriba otro poemario. Tampoco si me vuelvan a operar en otra parte del cuerpo o qué. Solo sé que este año no viajé y que Lucy acompaña a Cathy a mis pies.