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Porque la vida a veces tiene cada cosa…

Entre la libreta y la computadora

De todas las encuestas que he realizado en mi página de Facebook, la que me interesa más es la que preguntaba cuál es la forma preferida para escribir y la respuesta se escogía entre la libreta y la computadora.

¿Cuál es la forma preferida para escribir?

Posted by Maite Ramos Ortiz, Elucubrando on Wednesday, November 7, 2018

La razón de mi curiosidad es sencilla. Uso ambos métodos. Cuando escribo creación o para el blog, el principal es la computadora. Word se abre solo y lo que le falta es escribir mis pensamientos. Sin embargo, uso la libreta con bastante frecuencia.

Pantalla de computadora

Inmediatamente después del paso del huracán María, escribí en libreta una buena cantidad de entradas, entre ellas, todas las publicadas en octubre del 2017, casi todas las de noviembre y alguna que otra de diciembre del 2017 a febrero del 2018. A falta de electricidad, quería conservar lo más posible la batería de mi tableta, así que la encendía para pasar lo ya escrito y editado. Una vez regresó la electricidad a mi lugar de trabajo, aprovechaba para cargar la tableta, pero la usaba principalmente para el trabajo o para revisar los textos de creación que ya estaban en Word.

Libreta de direcciones

Desde María, también, he notado una tendencia a escribir la primera versión de los textos creativos en la libreta. No pasa lo mismo con el blog. Casi todas las entradas que he publicado de julio para acá, han sido escritas originalmente en la computadora.

Quería saber cómo escriben los demás

El 63 % de los que contestaron la encuesta todavía usan la libreta para escribir. No me sorprende, aunque esperaba un número más bajo. Creo que los escritores tenemos algo de nostálgicos. Quizás por eso la preferencia por la libreta de la mayoría. Quizás por eso, si tengo que escoger entre la computadora y la libreta, la segunda opción sigue siendo tan válida como la primera.

La novela no ha muerto

Continúo con las encuestas no científicas para satisfacer alguna curiosidad. Esta vez le tocó el turno a la novela que, según los resultados, no ha muerto.

¿Es cierto que la novela ha muerto?

Posted by Maite Ramos Ortiz, Elucubrando on Wednesday, September 26, 2018

Cuando se usa la frase “la novela ha muerto”, en realidad se refiere a la novela extensa, esa decimonónica cuya lectura podía tomar una eternidad, que era extremadamente minuciosa y morosa porque podía darse el lujo de ser así debido a que sus lectores contaban con el tiempo de ocio necesario para tamaña empresa.

Una novela corta policial que no ha muerto

Novela corta policial

Estamos hablando de mujeres de las clases media-alta y alta y hombres que no necesitan trabajar. En otras palabras, burguesas y nobles. La demografía de lectores cambió en el siglo XX, dado que las burguesas entraron a la fuerza laboral y muchos nobles también. Además, surgieron el cine y la televisión para hacerle competencia al texto escrito. A la larga, la novela extensa se sustituyó por la corta que, para los más puristas, carece del valor de la otra.

Una novela algo extensa que no ha muerto

Novela algo extensa

Por supuesto que todo esto se ha simplificado más de lo que he hecho yo aquí y hay quienes incluso vaticinan un futuro sin narraciones porque supuestamente nadie lee. Sin embargo, el 91 % de los que contestaron la encuesta no están de acuerdo. Para ellos, la novela no ha muerto.

Esto me lleva a una segunda encuesta. Pregunté qué formato se prefiere para leer un libro y el 88 % escogió el papel.

¿Cuál es el mejor formato para un libro?

Posted by Maite Ramos Ortiz, Elucubrando on Sunday, September 30, 2018

Soy consciente de que hay toda una cultura snob alrededor del libro en papel. Aun así, me sorprende que el porciento de los que lo prefieran sea tan alto. Quizás es que todavía hay una resistencia a aceptar el formato electrónico. He sido testigo de comentarios cuya premisa es que leer en otro formato que no sea el papel es no leer.

La trilogía china-puertorriqueña

Las novelas que forman, sin proponérselo, la trilogía china-puertorriqueña

Esto me regresa al tema de la novela. Las novelas cortas que forman una serie y que se venden en formato electrónico son muy populares. Quienes las leen no solo están leyendo de verdad, sino que mantienen viva a la novela. Es decir, la novela no ha muerto y es poco probable que lo haga en un futuro cercano y, de paso, se puede leer en cualquier formato.

No me extrañaría que la novela siga transformándose para asegurar su existencia y espero que en el futuro esta lucha entre leer en papel o en formato electrónico desaparezca.

Sobre María y otros temas

Los días previos al aniversario del paso del huracán María fueron difíciles. Son muchas las razones: los efectos secundarios del tratamiento, el huracán Florence y el que todavía Puerto Rico no se ha recuperado de María. Hoy hablaré sobre María.

Los efectos secundarios

Lista para elucubrar ideas perdidas

Traté de adelantar trabajo, pero no pude

En la entrada anterior comenté que los efectos secundarios del tratamiento anticáncer me dificultan realizar cualquier actividad. Solo mencioné dos: la sensación de cansancio y la visión borrosa. Sin embargo, son muchos más. La mayoría son tontos y, como pasa con el dolor de cabeza, se pueden manejar. El problema es que todos se juntan.

Durante el mes de agosto traté de adelantar lo más posible en todos los proyectos que tengo pendientes, en adelanto a esta situación. No obstante, adelantar no significa completar y, en estos momentos, hacer algo tan simple como leer veinte páginas me puede tomar el día entero. Por esta razón, todo está atrasado.

Me informaron que algunos efectos, como un mal humor insoportable, producto de un esteroide que me quitaron, desaparecerán muy pronto; otros, como la piel delicada, es cuestión de trabajar con ellos.

Mientras tanto, llevo una agenda en la que apunto cada día solo aquello que puedo completar y aun así se me queda mucho por hacer. Fácilmente, me toma una semana hacer lo que antes me llevaba un día.

El huracán Florence

Winston-Salem 1995

Por suerte. ya no vivo ahí

Florence pasó lejos de Puerto Rico, pero activó todos mis temores huracanados, mucho más de lo que hicieron Beryl e Isaac que tenían más posibilidades de pasarnos demasiado cerca.

Florence fue directo a las Carolinas y en lo único que podía pensar era en que si todavía viviera allá agarraría al esposo, las perras y mis tarjetas bancarias y me iría bien lejos. Por esta razón, llegué a la conclusión de que si hay posibilidades reales de que un fenómeno atmosférico pase por Puerto Rico, puede que termine comprando pasajes.

Puerto Rico no se ha recuperado de María

Casa de madera para hablar sobre María

A un año del evento, esta casa sigue exactamente igual

Y yo no supero a María. En días previos al primer aniversario me iba sintiendo cada vez más deprimida. Fueron tantos los recuerdos que no sé cómo el día del aniversario me levanté de la cama.

A un año después del paso de María los puertorriqueños, tanto a nivel individual como colectivo, no estamos listos para enfrentar otro huracán, aunque sea categoría 1. Todavía no nos recuperamos de María. Hay demasiados semáforos por arreglar, carreteras con cráteres, casas por construir… Encima con un gobierno que prefiere ver a sus ciudadanos muertos que ayudarlos como necesitan.

No me queda más remedio que hablar sobre María hasta superarla.

Promoción de Casa Norberto de la presentación de Ojos llenos de arena

La presentación de Ojos llenos de arena

Hacer lo que sea me cuesta. Entre los efectos secundarios del tratamiento anticáncer están la sensación de cansancio y la visión borrosa, entre otros. Tal parece que me afectan y por eso no había hablado antes de la presentación de Ojos llenos de arena.

Presentación a cargo de la Dra. Marta I. Jiménez | Apoyen lo nuestro: Casa Norberto • Libros & Cafébar, Lisa Marrero-Rosario Instructor, Matbakh Aziza, Zenaida Marie Photography

Posted by Maite Ramos Ortiz, Elucubrando on Saturday, September 15, 2018

Es poco lo que puedo decir sin cansarme mucho. Esa noche estaba feliz. Creo que se nota en las fotografías. La Dra. Marta I. Jiménez reseñó el libro de una manera que habló de todos los cuentos (trece en total) sin delatar los finales. Fue mucha gente, entre ellos compañeros de trabajo, estudiantes de Río Piedras y de Cayey, amigos y, los más importantes, familiares.

Cumplí mi promesa de usar el traje al que llamé “Fantasía floral” por ser el favorito del público. También se vendieron muchos ejemplares y hasta se hizo un Facebook Live, gracias a El Post Antillano:

En resumen, estoy muy contenta con la actividad. Ahora me preparo para las próximas presentaciones que serán más conversatorios, todas en octubre: En UPR-Humacao el 9; en Librería Laberinto el 11, y en UPR-Cayey el 16. Habrá otras, pero se anunciarán más adelante.

¿Cómo podré cumplir con los compromisos si me siento tan cansada? Poco a poco, un día a la vez como he hecho hasta ahora.

Reto fotográfico de agosto

Por alguna extraña razón, a veces se me ocurre hacer algo, alguna cosa aleatoria, que no estaba en mis planes y que tiende a complicarme un tanto la vida. Esa es la historia del reto fotográfico de agosto de 2018.

Me gustan los retos fotográficos, pero no esperaba volver a hacer uno

Lo he dicho anteriormente: me gusta hacer retos fotográficos, sin embargo, también dije que ya no me interesa tanto la fotografía, así que pensé que eso de los retos era asunto del pasado.

Ficha del reto fotográfico de agosto 2018

Ficha del reto fotográfico de agosto

¿Qué paso? La verdad es que no sé. A finales de julio estaba pasando por un proceso de toma de decisiones. Por enésima vez se posponía el inicio del tratamiento anticáncer, no estaba viviendo en mi casa y no sabía si regresaría a trabajar. En medio de eso, veo el reto y decidí hacerlo. Así nada más.

Lo encontré en el blog Books & Cupcakes de Jessica, que parece inactivo, pero eso no impide que pueda hacer el reto que data del 2013. De hecho, me sentí muy solitaria.

31 días de libros

Me encanta leer y tengo una biblioteca bastante respetable, por lo que pensé que este reto sería fácil. Solo que no contaba con que no hay tantas formas creativas de fotografiar libros, lo que complica un poco la vida, y tampoco puse mi mayor esfuerzo.

Puedo decir que el reto me sirvió para darme cuenta de que todavía tengo demasiados libros sin leer en mi biblioteca y una buena cantidad de ellos pertenecen a la literatura puertorriqueña actual. Mi especialidad es la literatura española, pero vivo en Puerto Rico y soy escritora puertorriqueña de actualidad. Debería estar más al día en cuanto a lo que se produce en la Isla.

Y mientras tanto

Aproveché agosto para tomar decisiones importantes, iniciar por fin el tratamiento, continuar un proceso de limpieza profunda de la casa una caja a la vez, trabajar con un artículo académico para publicar, editar un libro, revisar la primera novela que espero publicar y planificar la presentación de un libro el mes siguiente. Parece mucho, pero estoy trabajando poco a poco y la mayoría son proyectos que apenas están empezados por lo que continúo con ellos en septiembre.

También, en el espíritu del reto fotográfico, pregunté qué modalidad prefieren leer los usuarios de mi página en Facebook.

Tengo claro que prefiero leer prosa, sin embargo, pensé que con la cantidad absurda de poetas que hay en este país los usuarios preferirían el verso. Me equivoqué. La prosa es reina suprema de la lectura boricua. Menos mal, porque la mayoría de los libros fotografiados están escritos en prosa.

Después de esta experiencia, ¿me meteré en el lío de otro reto fotográfico? Quizás. Ya no lo puedo descartar. Por ahora descanso de los retos y me dedico al de lectura, el del tarro de libros, del que están surgiendo títulos muy interesantes.