Archivo de la etiqueta: Cosas de la vida

Porque la vida a veces tiene cada cosa…

Bloganiversario nono

Querido Melchor:

¿Puedes creer que ya llevamos nueve años en este brete? Hoy celebramos el bloganiversario nono.

¿Cómo fue el 2018? Aunque no lo creas, para mí el 2018 no fue tan malo como el 2017. Tampoco fue un paseo, pero, como creo que pudo haber sido peor, me parece que no estuvo mal.

Para comenzar regresó la electricidad a la casa en el 17 de marzo, pocos días antes de que se cumplieran los seis meses sin el servicio. Es cierto que se ha vuelto a ir en varias ocasiones después, pero por no más de 24 horas.

Para finales de junio, la última semana de clases, estuve hospitalizada por una pulmonía. El resultado: cáncer en el pulmón. Luego de más de un año se sabe qué está mal en mi cuerpo, la razón por la que la tos no se me iba y por qué había perdido tanto peso de momento.

Dos meses después, comencé un tratamiento del que me advirtieron que sería lento, lo que me llevó a tomar la decisión de no trabajar. Hubiera sido poco probable que lo hubiera hecho de todos modos. Mi memoria he empeorado y se me hace difícil concentrarme. Si unimos eso a todos los efectos secundarios físicos y mentales que me han surgido, no hubiera podido dar buenas clases ni terminar el semestre tan siquiera de forma decente.

El año pasado escribí lo siguiente:

¿Qué espero para este nuevo año? Nada de retos. Ni literarios, ni de fotografía, ni de lectura. No hay retos para mí este año. En el de Goodreads puse 24 libros por poner un número y porque sé que continuaré leyendo.

Parece que se me olvidó lo escrito porque en agosto me dio con hacer un reto fotográfico de libros del que ya escribí. Sobre el de Goodreads, hablaré en su momento.

También escribí lo siguiente:

También espero publicar. Más bien, necesito publicar. La falta de publicaciones está afectando mi carrera profesional. Eso significa que además de ficción debo publicar más textos académicos. Básicamente, debo lanzar mi arsenal, aquel que tenía guardado para cuando lograra una plaza. El guardar mis investigaciones no me hace ningún favor y la plaza no va a llegar, así que mejor salgo de todo eso mientras todavía estoy en la academia.

No se dio exactamente como quería por falta de tiempo y energías. No obstante, envié par de trabajos sobre literatura a publicaciones locales de las que espero o una decisión o el texto publicado. Sin embargo, la publicación más importante fue el relatario Ojos llenos de arena.

Revisando pruebas de Ojos llenos de arena para el bloganiversario nono

Sí, Melchor, soy escritora publicada. Es cierto que el libro ha pasado desapercibido para la crítica, pero eso tiene sus ventajas.

Sé que tengo la muerte a la puerta y si quiero aprovechar el tiempo, en el 2019 voy a publicar lo que me dé la gana y cuánto quiera. Podría publicar veinte libros y nadie se dará cuenta. (Veinte es una exageración. Estamos claros, ¿verdad?).

Por último, decidí hacer resoluciones este año. Son cosas sencillas que tenía planes de hacer como quiera.

Casi nunca hago resoluciones de año nuevo, pero como mis circunstancias han cambiado este 2019 me voy a tirar con unas cuantas que me parecen realizables.

Posted by Maite Ramos Ortiz, Elucubrando on Wednesday, January 2, 2019

Como ves, Melchor, este bloganiversario nono prueba que en el 2018 estuve bastante ocupada y lo mismo pasará en el 2019, en el cual elucubraré todos los lunes.

Bola de Navidad 2018 con el efecto "Glass Bauble" de PhotoFunia

Navidad 2018

La Navidad es mi época favorita del año. Está llena de magia y nostalgia. El asunto religioso es un trasfondo, una excusa. Lo que más me gusta es la oportunidad de reunirme con la gente que aprecio. Por eso en esta Navidad 2018 quise averiguar uno poco de mis lectores.

Ddanavi 2018

En Ponce celebran Ddanavi

Música: sí o no

Mi primera curiosidad se relaciona con la música navideña. Voy a confesarlo: me encanta la música de Navidad ni importa el idioma. Tengo hasta un cedé en mandarín con canciones típicas gringa. Mis favoritas son “Greenleaves” y “Winter Wonderland”. En español son tantas que no sabría cuál escoger.

Me alegra saber que el 78 % de los que contestaron la encuesta aman la música navideña. No me sorprende que 22 % la odie. He leído mucho sobre el tema e imagino que el bombardeo temático intenso de un mes puede ser abrumador. Además, hay algunas canciones que pueden alterar los nervios. Sin embargo, el que a la mayoría le guste significa que hay personas con las que puedo compartir mi gusto.

Comida o regalos

Otra curiosidad tiene que ver con dos aspectos típicos de la Navidad: la comida y los regalos. ¿Qué es lo mejor? La comida, por supuesto.

El 86 % de lo que contestaron la encuesta están de acuerdo conmigo. Seamos honestas, nada supera a un buen pastel sin pasas o kétchup. O un arroz con dulce. O un coquito (de lo que me tenido que abstener este año). Lo mejor es la comida porque es lo que nos permite compartir más fácilmente que los regalos.

Lista para el 2019

Prefiero la comida, pero la foto es de regalos

Al 14 % que prefiere los regalos los entiendo. A todos nos gusta recibir un obsequio que nos haga sentir apreciados. Y no voy a negar que cuando era niña me importaban más los regalos que la comida. No obstante, las prioridades han cambiado y compartir una buena comida me interesa más.

Navidad 2018

Esta Navidad fue mejor que la del año pasado. Tenía más espíritu navideño y quería decorar, aunque al final no lo hice. Pero al menos no siento que soy Scrooge y me disfruté la Navidad 2018 en la que no escuché mucha música, pero comí muy bien.

Duende de Navidad 2018

Entre la libreta y la computadora

De todas las encuestas que he realizado en mi página de Facebook, la que me interesa más es la que preguntaba cuál es la forma preferida para escribir y la respuesta se escogía entre la libreta y la computadora.

¿Cuál es la forma preferida para escribir?

Posted by Maite Ramos Ortiz, Elucubrando on Wednesday, November 7, 2018

La razón de mi curiosidad es sencilla. Uso ambos métodos. Cuando escribo creación o para el blog, el principal es la computadora. Word se abre solo y lo que le falta es escribir mis pensamientos. Sin embargo, uso la libreta con bastante frecuencia.

Pantalla de computadora

Inmediatamente después del paso del huracán María, escribí en libreta una buena cantidad de entradas, entre ellas, todas las publicadas en octubre del 2017, casi todas las de noviembre y alguna que otra de diciembre del 2017 a febrero del 2018. A falta de electricidad, quería conservar lo más posible la batería de mi tableta, así que la encendía para pasar lo ya escrito y editado. Una vez regresó la electricidad a mi lugar de trabajo, aprovechaba para cargar la tableta, pero la usaba principalmente para el trabajo o para revisar los textos de creación que ya estaban en Word.

Libreta de direcciones

Desde María, también, he notado una tendencia a escribir la primera versión de los textos creativos en la libreta. No pasa lo mismo con el blog. Casi todas las entradas que he publicado de julio para acá, han sido escritas originalmente en la computadora.

Quería saber cómo escriben los demás

El 63 % de los que contestaron la encuesta todavía usan la libreta para escribir. No me sorprende, aunque esperaba un número más bajo. Creo que los escritores tenemos algo de nostálgicos. Quizás por eso la preferencia por la libreta de la mayoría. Quizás por eso, si tengo que escoger entre la computadora y la libreta, la segunda opción sigue siendo tan válida como la primera.

La novela no ha muerto

Continúo con las encuestas no científicas para satisfacer alguna curiosidad. Esta vez le tocó el turno a la novela que, según los resultados, no ha muerto.

¿Es cierto que la novela ha muerto?

Posted by Maite Ramos Ortiz, Elucubrando on Wednesday, September 26, 2018

Cuando se usa la frase “la novela ha muerto”, en realidad se refiere a la novela extensa, esa decimonónica cuya lectura podía tomar una eternidad, que era extremadamente minuciosa y morosa porque podía darse el lujo de ser así debido a que sus lectores contaban con el tiempo de ocio necesario para tamaña empresa.

Una novela corta policial que no ha muerto

Novela corta policial

Estamos hablando de mujeres de las clases media-alta y alta y hombres que no necesitan trabajar. En otras palabras, burguesas y nobles. La demografía de lectores cambió en el siglo XX, dado que las burguesas entraron a la fuerza laboral y muchos nobles también. Además, surgieron el cine y la televisión para hacerle competencia al texto escrito. A la larga, la novela extensa se sustituyó por la corta que, para los más puristas, carece del valor de la otra.

Una novela algo extensa que no ha muerto

Novela algo extensa

Por supuesto que todo esto se ha simplificado más de lo que he hecho yo aquí y hay quienes incluso vaticinan un futuro sin narraciones porque supuestamente nadie lee. Sin embargo, el 91 % de los que contestaron la encuesta no están de acuerdo. Para ellos, la novela no ha muerto.

Esto me lleva a una segunda encuesta. Pregunté qué formato se prefiere para leer un libro y el 88 % escogió el papel.

¿Cuál es el mejor formato para un libro?

Posted by Maite Ramos Ortiz, Elucubrando on Sunday, September 30, 2018

Soy consciente de que hay toda una cultura snob alrededor del libro en papel. Aun así, me sorprende que el porciento de los que lo prefieran sea tan alto. Quizás es que todavía hay una resistencia a aceptar el formato electrónico. He sido testigo de comentarios cuya premisa es que leer en otro formato que no sea el papel es no leer.

La trilogía china-puertorriqueña

Las novelas que forman, sin proponérselo, la trilogía china-puertorriqueña

Esto me regresa al tema de la novela. Las novelas cortas que forman una serie y que se venden en formato electrónico son muy populares. Quienes las leen no solo están leyendo de verdad, sino que mantienen viva a la novela. Es decir, la novela no ha muerto y es poco probable que lo haga en un futuro cercano y, de paso, se puede leer en cualquier formato.

No me extrañaría que la novela siga transformándose para asegurar su existencia y espero que en el futuro esta lucha entre leer en papel o en formato electrónico desaparezca.

Sobre María y otros temas

Los días previos al aniversario del paso del huracán María fueron difíciles. Son muchas las razones: los efectos secundarios del tratamiento, el huracán Florence y el que todavía Puerto Rico no se ha recuperado de María. Hoy hablaré sobre María.

Los efectos secundarios

Lista para elucubrar ideas perdidas

Traté de adelantar trabajo, pero no pude

En la entrada anterior comenté que los efectos secundarios del tratamiento anticáncer me dificultan realizar cualquier actividad. Solo mencioné dos: la sensación de cansancio y la visión borrosa. Sin embargo, son muchos más. La mayoría son tontos y, como pasa con el dolor de cabeza, se pueden manejar. El problema es que todos se juntan.

Durante el mes de agosto traté de adelantar lo más posible en todos los proyectos que tengo pendientes, en adelanto a esta situación. No obstante, adelantar no significa completar y, en estos momentos, hacer algo tan simple como leer veinte páginas me puede tomar el día entero. Por esta razón, todo está atrasado.

Me informaron que algunos efectos, como un mal humor insoportable, producto de un esteroide que me quitaron, desaparecerán muy pronto; otros, como la piel delicada, es cuestión de trabajar con ellos.

Mientras tanto, llevo una agenda en la que apunto cada día solo aquello que puedo completar y aun así se me queda mucho por hacer. Fácilmente, me toma una semana hacer lo que antes me llevaba un día.

El huracán Florence

Winston-Salem 1995

Por suerte. ya no vivo ahí

Florence pasó lejos de Puerto Rico, pero activó todos mis temores huracanados, mucho más de lo que hicieron Beryl e Isaac que tenían más posibilidades de pasarnos demasiado cerca.

Florence fue directo a las Carolinas y en lo único que podía pensar era en que si todavía viviera allá agarraría al esposo, las perras y mis tarjetas bancarias y me iría bien lejos. Por esta razón, llegué a la conclusión de que si hay posibilidades reales de que un fenómeno atmosférico pase por Puerto Rico, puede que termine comprando pasajes.

Puerto Rico no se ha recuperado de María

Casa de madera para hablar sobre María

A un año del evento, esta casa sigue exactamente igual

Y yo no supero a María. En días previos al primer aniversario me iba sintiendo cada vez más deprimida. Fueron tantos los recuerdos que no sé cómo el día del aniversario me levanté de la cama.

A un año después del paso de María los puertorriqueños, tanto a nivel individual como colectivo, no estamos listos para enfrentar otro huracán, aunque sea categoría 1. Todavía no nos recuperamos de María. Hay demasiados semáforos por arreglar, carreteras con cráteres, casas por construir… Encima con un gobierno que prefiere ver a sus ciudadanos muertos que ayudarlos como necesitan.

No me queda más remedio que hablar sobre María hasta superarla.