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Todo lo relacionado con la danza oriental.

A mis pies

Elucubraciones a más de un año de la remoción de dos espolones

Primera de A mi pies

El 15 de mayo de 2015 me realizaron una sencilla operación ambulatoria: la remoción de un espolón en el pie izquierdo. En el momento mismo del procedimiento quirúrgico, el cirujano se dio cuenta de que en realidad tenía dos: uno en la falange distal del dedo gordo y otro en la falange proximal, cortesías de mi época de bellydancer.

Los espolones no fueron la razón por la que tardé en recuperarme. De por sí, mi cuerpo se toma todo el tiempo que le da la gana, casi siempre el doble de lo normal. Sin embargo, en este caso, algo tuvieron que ver dos viajes que realicé durante ese verano. Si la recuperación debió haberme tomado tres semanas, en mi caso debió estar completada a la sexta. No obstante, a más de un año, todavía tengo el pie resentido. No tanto como al principio, pero no curado del todo.

No sé si algún día podré volver a bailar o a hacer ejercicios como antes de que iniciara el proceso preoperatorio. Solo sé que durante ese verano, en los días en que descansé como se suponía y no estaba ocupada en algún viaje al exterior, llevé a cabo el que considero mi primer proyecto fotográfico: A mis pies.

Libros a mis pies

Libros

Leí mucho. Quizás no lo que debía, pero, para mí, cualquier libro que caiga en mis manos es porque es imperativo que lo lea. Aunque pase mucho tiempo antes de que lo comience a leer. Aunque tarde años en completar la lectura. Yo lo leeré.

Colores a mis pies

Colores

Debido a la forma poco ortodoxa como funciona mi cuerpo, pasaron casi siete meses sin que pudiera hacerme la pedicura antes de la operación y uno después. Como además pasé meses usando sandalias, pintarme las uñas de los pies se volvió una necesidad imperiosa.

Viendo las fotos, me he percatado de que el pie está hinchado. Hoy día no. Ahora está deforme. Ahora, al dolor ocasional hay que añadirle un par de pies asimétricos. Quizás por eso ya no experimento con colores en mis pies y uso calzado cerrado todo el tiempo. No me gustan mis pies.

Cocinar a mis pies

Cocinar

Aumenté de peso porque cocinaba con frecuencia. Es curioso que un año después, esté cocinando más, pero con la diferencia de que he bajado. No todo el peso que quiero, pero es algo.

Este verano me la he pasado en casa, enferma. Nada tiene que ver el zika (o eso espero); son los polvos del Sahara. Y también que este año he podido dedicar tiempo a recoger, triturar trabajos de estudiantes con más de un año de antigüedad, a deshacer cajas que todavía quedan de la mudanza (eso me tomará par de años más) y, en términos generales, a entrar en contacto frecuente con el polvo.

Películas a mis pies

Películas

Ver películas es uno de mis pasatiempos favoritos. Soy adicta a la televisión y no puedo negarlo. Estoy en régimen antitelevisivo hace tiempo, pero he sustituido un vicio por otro. Para mi cumpleaños del 2015 me regalé una suscripción a Netflix que aproveché muy bien durante mi convalecencia.

Es curioso que a pesar de todas las narraciones visuales a las que estuve expuesta, escribí muy poco. No revisé absolutamente nada de lo previamente escrito y la situación se extendió al resto del año. Algo me hizo ese cirujano porque terminé escribiendo un poemario.

Cathy a mis pies

Cathy

De todas las fotos del proyecto, esta es mi favorita. Cathy insistió en salir y cuando por fin decido fotografiarla, posó justo como debía.

Ella estuvo conmigo durante toda mi recuperación. ¡Quién se hubiera imaginado todos los cambios que vendrían a nuestras vidas durante el año siguiente! A ella le llegó Lucy, una hermana, y a mí uno de los periodos más difíciles por los que he pasado en mucho tiempo, unido a unas satisfacciones enormes. Así de paradójica es la vida.


Continúo sin los dos espolones y no tengo idea de lo que ocurrirá durante el año próximo. No sé si realice otro proyecto fotográfico o si escriba otro poemario. Tampoco si me vuelvan a operar en otra parte del cuerpo o qué. Solo sé que este año no viajé y que Lucy acompaña a Cathy a mis pies.

El sostén

El proyecto del “Coin Wrap to Bedlah Sew Along” comienza con la construcción del sostén. Construir uno para bailar danza oriental es relativamente fácil. No explicaré cómo lo hago, ya que Misha tiene una tutoría en la que demuestra paso a paso cómo hacerlo y yo utilizo un método muy parecido al de ella: “Creating a Costume Bra”. Por otro lado, a lo largo de este proceso se verá cómo lo hago.

Sí tengo unas recomendaciones importantes por si alguien quiere hacer un proyecto similar:

  • Comprar el sostén de base en un tamaño más grande que el que se usa normalmente. No me refiero al ancho, sino a la copa. La copa tiende a encogerse a medida que se le añade tela, adornos, piedras, etc. Por otro lado, debe cubrir completamente el seno del lado de las axilas. Si el resultado final termina siendo todavía grande, se le puede añadir relleno. Es más fácil rellenar que tratar de acomodar un seno protuberante en un sostén pequeño.
  • Asegurarse de que la copa no sea blanda, sino dura. Una copa blanda pierde la forma mientras más objetos se le añada. Hay varios métodos para reforzarla, pero me parece más sabio comenzar con una copa dura desde el principio.
  • Comprar el sostén del color más cercano a la tela con la que se va a cubrir. Si sucede que la tela se rasga o algún otro tipo de accidente, al menos, no se ve un color contrastante.
  • Cubrir todo el sostén; no dejar nada al descubierto. El sostén de bailar no es el sostén de uso diario, ya que es una pieza de ropa externa. Si se deja parte sin cubrir podría enviar el mensaje equivocado al público. Es importante cubrir los lados y la parte de atrás para que se vea terminado.
  • Eliminar los manguillos y sustituirlos por cintas o manguillos hechos de entretela cubiertos con la tela con la que se cubre el sostén. De esta forma, se puede experimentar con la colocación de los mismos para que queden cómodos y no se deslicen hacia abajo.
  • Adornar el sostén en combinación con el fajín. Ambas piezas deben combinar. Eso de un sostén con un diseño y un fajín con otro no se ve profesional, incluso si se es una estudiante.
  • Y, por favor, no colocar flecos que caigan desde los pezones.
Varias ideas del sostén para danza oriental.
Varios sostenes


He construido varios sostenes con los que he podido experimentar un poco, por lo que debería estar preparada para el proyecto que me propongo comenzar. He aprendido que antes de comenzar a construir uno es preciso tener un diseño que se puede alterar según se necesite, pero que sirva de guía para lo que se quiera hacer.

Más sobre cómo construir un sostén para la danza oriental:

  • Alexandra Graham, “How to: a Belly Dance Bra”, The Bellydance Blog.
  • Anthea Poole, “Constructing a Professional-Quality ‘Cabaret-style’ Costume Bra”, Bellydance by Anthea (Kawakib).
  • Dina Lydia, “How to Cover a Costume Bra”, All about Belly Dancing!
  • Dina Lydia, “Soft-Cups Bras for Costumes?”, All about Belly Dancing!
  • Erica Young, “Bellydance Costuming 101: the Bra”, Erica Young (eliminado).
  • Jewel, “How to Cover a Bellydance Costume Bra”, Jewel Bellydance (eliminado). 
  • Karnak, “How to Convert a Regular Bra into a Tribal Top According to Karnak”, Sioux City Belly Dance (eliminado).
  • Shushanna, “How to Cover a Bra”, Shushanna Designs.
  • Zaina Hart, “The Great Battle of the Breast”, iShimmy (eliminado). 


Tarea 1: Creación del diseño

He estado muy lenta con este proyecto, pero poco a poco lo estoy logrando. A partir de los materiales recogidos hasta el momento, he podido crear un diseño para el “Coin Wrap to Bedlah Sew Along”.

Coin Bedlah sketch, el diesño de Naima.
Diseño de Naima

Mi diseño sigue bastante de cerca al de Naima, pero tiene sus diferencias. Para comenzar, utiliza botones forrados como adornos en diferentes lugares del sostén y el fajín. En segundo lugar, tiene un adorno en el centro del sostén. De igual manera, incluye un medallón al centro del fajín.

The Design, mi diseño.
Mi diseño

Este diseño me da una idea de lo que haré aunque una vez comience todo podría cambiar. De todos modos, antes de comenzar a coser debo descoser. Perdonen la paradoja. He decidió aprovechar mejor la blusa halter y para eso debo desmontarla.

Before ripping everything off
Lista para descoser

Pienso usar la tela del forro para que se la base sobre la que colocaré la tela bordada en pedrería. Las cintas de los lados serán el lado del sostén. Planeo reforzarlos por medio de entretelas.

Bra Sides
Falta cortarlos y reforzarlos

He rescatado unas lentejuelas negras del cuerpo de la blusa. Aún no sé si las utilizaré en este proyecto.

Para más información:

Tarea 1: Reunión de materiales

Para el “Coin Wrap to Bedlah Sew Along” me he propuesto utilizar la mayor cantidad de materiales disponibles entre los que se encuentran en mi casa, en otras palabras, he decidido comprar lo menos posible.

More to upcycle, es decir, más materiales.


Dado que el bedlah será negro, he buscado en mi pila de ropa para reciclar alguna pieza que me pudiera servir. Encontré un traje de cuando vivía en climas más septentrionales y que tiene una falda que podría usar, pero que además cuenta con diez botones forrados que pienso utilizar. También encontré una blusa halter con diseños en pedrería que no tienen desperdicios. Por último, una falta asimétrica que me queda muy ajustada y que junto a los pañuelos de monedas proporcionarán toda la tela que pienso utilizar.

Trims, es decir, más materiales.


Para adornar encontré dos tipos de cintas plateadas, una que nunca utilicé y otra que supongo que sobró de otro proyecto porque está picada y no recuerdo el porqué.

Beads and sequins, es decir, más materiales.


Por otro lado, cuento con piedras, cuentas y mostacillas de varios tamaños. Sé que hay canutillos por ahí, pero no los encuentro. Tengo un paquete de lentejuelas plateadas, pero creo que tendré que comprar más.

Coins, es decir, más materiales.


Ha encontrado monedas de dos tamaños diferentes, pero de los mismos diseños que las de los pañuelos. No tengo idea de para qué las compré, pero me alegro porque ahora me sirven para este proyecto. De esta forma, podré sustituir las monedas que se encuentran en mal estado en el pañuelo turco.

Threads, es decir, más materiales.


Hasta ahora, lo único que he comprador, además del pañuelo chino y de alguno que otro material de costura, han sido tres madejas de hilos especiales para bordar que, para ser honesta, no sé si utilizaré. De todos modos, me servirán para otros proyectos.

Recycling, es decir, más materiales.


Recientemente se me ha roto un collar que usaba con frecuencia y decidí incluirlo como parte de los materiales. Se me ha ocurrido utilizarlo para un medallón, posiblemente para el fajín.

Continuaré buscando materiales, pero ya tengo lo que necesito. De todos modos, para una lista más exhaustiva se puede consultar la entrada “Coin Wrap to Bedlah Sew Along Introduction and Task 1” en el blog de Naima. Ahora que he reunido tanto material puedo, a partir de ellos, dibujar el diseño.

De por qué no vuelvo a comprar un bedlah profesional

Mi primer bedlah fue modelo egipcio profesional que le compré a mi maestra. Seleccioné este estilo por su brillo y porque me gustaron sus tonos rojos. Ese es el color que mejor me sienta, tanto así que de ese color fue mi traje de bodas.

Pattern, que no vuelvo a encontrar.
Detalle del diseño de mi traje de bodas

Originalmente, todo el conjunto consistía en el sostén y el fajín bordados en piedras; el velo y la falda circular en georgette vino; y mangas y tocado tipo turbante en velour vino más oscuro. Los problemas con los que me encontré cuando lo tuve todo en mi casa fueron que el sostén y el fajín eran demasiado grandes, que el velo está adornado con mostacillas y lentejuelas, por lo que pesa mucho, y que las mangas y el tocado estaban adornados con monedas y piedras que no combinaban con el reto del conjunto. ¿Cómo resolví cada problema?

Bedlah egipcio con falda circular
Solo falta el velo

Le pagué a una modista para que arreglara el sostén y el fajín, ya que lo intenté por mí misma y fue un desastre. Al momento, no era consciente de los retos que implicaban arreglar un bedlah egipcio. Pero fue mejor porque la modista hizo lo que me pareció un buen trabajo. En el sostén eliminó buena parte de los flecos que colgaban del mismo, lo que ayuda a alargar el torso y reducir visualmente la cintura. El único problema es que arregló el fajín sin darle opción a qué hacer si subo de peso. Y he subido desde entonces.

El velo sigue ahí sin haberse usado nunca. En cuanto a las mangas y el tocado, pagué adicional para que la modista les añadiera piedras del sostén y del fajín y así combinar todo el conjunto de alguna manera. A la larga, terminé por eliminar absolutamente todas las piedras y monedas.

Detalle del trabajo en pedrería
No hay dinero en el mundo que me convenza
de hacer un trabajo así

Este conjunto siempre me ha traído elogios, entonces, ¿por qué no vuelvo a comprar un bedlah profesional? Primero, porque para empezar no debí haberlo comprado dado que apenas lo uso. Ni fui, ni soy, ni seré profesional y para mis necesidades pude haberme confeccionado un vestuario más modesto. Segundo, aunque no era costoso como otros que venden por ahí, terminé pagando a una modista para que hiciera ajustes con los que no estuve completamente satisfecha a pesar de que hizo un buen trabajo. Tercero, si me decido a revenderlo no podré sacarle mucho dinero porque quien lo compre deberá invertir tiempo y dinero en arreglarlo. Y, por último, pude haberlo hecho yo misma. En aquel momento, carecía de la confianza en mis habilidades de costurera, por lo que me privé de la experiencia de confeccionar mi propio bedlah, error que no he vuelto a cometer.

Traje saidi azul
Nadie me creería lo que pagué por él…
y nunca lo he usado

Por cierto, años más tarde adquirí un vestido estilo saidi muy hermoso, pero que nunca he usado. No habrá forma de poder revenderlo y recuperar la inversión. Este traje es otro de los motivos por los que he decidido no volver a comprar un bedlah profesional. No me parece prudente invertir dinero en un vestuario que no se usará lo suficiente como para justificar el gasto por lindo que sea. 

Así que no dejo de preguntarme si compro los trajes y no los uso, ¿no será mejor simplemente hacerlos?

Para más información sobre los temas de esta entrada:

  • Dahlal, “Fitting a Belly Dance Costume ‘Off the Rack’”, Oriental Dancer.net [enlace eliminado].
  • Dawn “Davina” Devine, “Every (American) Dancer Needs a Red Dress”, Davina’s Costumer’s Notes [enlace eliminado].
  • Michelle, “Tailoring an Off-the-Shelf-Costume”, Farfesha Belly Dance [enlace eliminado].