Starbucks Summer Tour 2013

Cuatro meses, cinco pueblos, una novela.

Pensé que si me quedaba en casa, nunca terminaría la novela, ese gran proyecto del 2013. Por eso decidí que debía salir y qué mejor lugar que Starbucks. De ahí surge el Starbucks Summer Tour 2013 que un poco más y termina en invierno.

La idea no era recrear la hazaña, si se le puede llamar a así, de Mark Malkoff. Solo quería ir a un lugar tranquilo en el que nadie me molestara y de ahí surgió la idea de visitar todos los Starbucks de Puerto Rico. O casi todos, dado que descarté los de los tres hoteles y el del aeropuerto.

El resultado ha sido el siguiente:

Y tampoco he adelantado mucho en la redacción, en todo caso, estoy más atrasada. He comido cantidades industriales del parfait con una granola bastante pasmada y de dulces varios rebosantes en calorías; he tomado cantidades industriales de té, chocolate y crema; y he tomado cantidades más que industriales de agua a sobre precio.

También descubrí el matcha frappucino® y el chai crème. Sin embargo, el descubrimiento más importante es que soy una esnob. Saldría muchos más barato y mejor para la economía local si me fuera a una cafetería, pero los factores ruido y moscas me impiden siquiera considerar esa opción. El problema es que Starbucks no es exactamente el mejor lugar del mundo. Es tan antiséptico que da grima.

Supongo que mientras localizo otro lugar habrá más Starbucks en mi futuro como aspirante a escritora –aunque para ser completamente honesta, lo más que hice fue corregir trabajos y exámenes–. Mientras tanto, me sacrifico con las cremas de matcha y de chai y continúo pagando el gimnasio porque me hará falta.

Aclaración: Como se podrán imaginar, la compañía Starbucks no auspició este tour, ya que ni siquiera sabía de su existencia.

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