Ruedos, ruedos y más ruedos

Uno de mis proyectos de Semana Santa era arreglar la mayor cantidad posible de ropa que lo requiriera. Lo más que hice fue coger ruedos. Por lo general, compro pantalones muy largos, no porque quiera, sino porque así vienen. Algunas veces los llevo al sastre, pero, en la mayoría de los casos, decido hacer el trabajo yo y termino tardándome una eternidad, por lo que soluciono el problema con más pantalones nuevos que, a su vez, requieren arreglo.

Pantalón a rayas
Los había llevado al sastre, pero el ruedo resultó muy alto. Logré bajarlo de milagro
Pantalón negro
Solo me los puse dos veces y solo tenía que cogerle una pulgada de ruedo
Pantalón vino
De ruedo estaban bien, solo tenía que cogerle a los lados para que no se me cayeran. Aproveché para cerrarle los bolsillos
Bermudas
Este era mi mahón favorito. Se rasgó sobre la rodilla y lo convertí en bermudas
Pantalón de hombre
Hasta mi esposo se benefició de los arreglos. Esté pantalón también se rasgó y también lo convertí en bermudas

En esta ocasión, recuperé cinco pantalones. No está mal, ¿verdad? Especialmente porque quedaron muy bien a pesar de que en las fotos una pata parece más larga que la otra (la culpa es del gancho). Aún me queda algo más que arreglar, pero ya lo haré en otra ocasión.

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