Otro bloganiversario

Melchor, creo que hoy cumplimos ocho años en este brete. Siete años más de los planificados cuando comenzamos el proyecto de Elucubrando, celebramos otro bloganiversario.

Cazabanderas palesianos

#teamPalés frente a la bandera de Ponce (Repito la foto porque quedamos muy guapos)

¿Qué te puedo decir? El 2017 fue un año terrible. Comenzamos con un nuevo viejo gobierno de porquería. Continuamos con una huelga en el sistema de la UPR. Seguimos con reposición de clases en verano (sin paga, en mi caso). Proseguimos con un nuevo semestre en el que por poco me quedo sin trabajo, quedándome sin trabajo (no te confundas: en Cayey me dejaron fuera de la plantilla de profesores, pero luego me regresaron; en Humacao sí me dejaron fuera. Curioso. Fui la única profesora sin plaza del departamento que estuvo activa en la huelga). Luego vinieron dos huracanes. Irma no me afectó, pero María… Terminé el año con un diagnóstico de tos crónica.

Pero no todo fueron malas noticias. Descubrí las banderas del proyecto 78 pueblos y 1 bandera. Mis estudiantes del proyecto de Palés han tenido muchísima exposición. Volví a trabajar con Destino errante. Impartí una clase en el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe y la experiencia fue fantástica. Y todos los estudiantes que he tenido este año han sido buenísimos.

Mi mundo fotográfico

En el CEAPRC para el bloganiversario

En el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe

Por lo general, publico una entrada dedicada al año en fotografías. No esta vez. Mi “love affair” con la fotografía terminó. En el 2017 me di cuenta de que no importa cuántos cursos tome, mi fotografía es cuando mucho del montón. Lo mío es fotografía de supervivencia: la que necesito para mi blog para no tener que pagar derechos de autor.

 

El año en libros

Del tarro de libros 2017

Las novelas salidas del tarro

En el 2017 hice tres retos literarios: El tradicional de Goodreads, el del tarro de libros y el de Huffington Post. En el primero, me propuse leer 60 libros y terminé leyendo 70. Tal hazaña se la debo a María que me dio el tiempo para leer más de lo que hubiera hecho en circunstancias normales.

 

En el caso del reto de tarro de libros, no lo había tomado tan en serio este año porque desde el año anterior estaba leyendo Feminisms. El libro es excelente y referencia obligada para quienes hacemos estudios literarios feministas, pero es un mamotreto y pensé que me tomaría el año entero leerlo. Otra vez, gracias a María tuve tiempo para terminarlo y añadir ocho más, todos novelas, a la lista de este año. Espero que en el 2018 el tarro no produzca mamotretos y pueda seguir leyendo novelas.

Reto de lectura 2017

Reto de lectura de Huffington Post

El tercer reto era mensual. Tengo que decir que me gustó mucho. Me leí los doce libros porque fui realista y procuré seleccionar libros de cierta brevedad (aunque en agosto lancé ese asunto por la borda y me leí no solo un “best-seller”, sino la serie completa).

Ya vi un reto de lectura propuesto para el 2018, pero en esta ocasión paso.

Sueños de escritora

Así como con la fotografía, con la escritura tuve que reconocer que no soy buena escritora. En realidad, soy mejor fotógrafa que escritora. En el 2017, puse a descansar a la Maite que participaba en muchos concursos literarios. No vale la pena si los textos que sí obtienen algún premio no son los mejores y aquellos a los que les dedico tiempo y esmero no obtienen ni una triste mención.

A revisar Destino errante

Esta seguirá siendo mi meta en el 2018

Por eso, más que a escribir, quise dedicar el 2017 a revisar mis textos. Pude hacerlo en la primera mitad del año y el NaNoWriMo lo dediqué a la reescritura de “Destino errante”. Algunos de los textos fueron a parar al archivo 13. Otros están ahí para cuando decida hacer algo con ellos. Y aún otros como “Destino errante” necesitan más revisión.

¿Qué me espera para el 2018? Primero, tengo que ponerle punto final a la redacción de “Destino errante” para que pase por el crisol de los lectores beta, la persona que la vaya a editar y quien le haga las correcciones. Entonces la voy a autopublicar. No voy a pasar por el trauma de someterla a una editorial para que me la rechacen luego de tenerla años engavetada.

Por lo demás, espero seguir publicando.

Simplemente María

Arcoíris huracanado después de María

Arcoíris huracanado después de María

En el 2017 nos visitó María, un huracán categoría 5 que poco le faltó para borrar a Puerto Rico del mapa. Su visita ocurrió el 20 de septiembre y a partir de esa fecha la vida cambió.

Llevo desde entonces sin electricidad y sin internet. El trauma que me ha causado me ha impedido dejar de escribir sobre ella. Es como si necesitara exorcizármela y no lo lograra.

Para el 2018

¿Qué espero para este nuevo año? Nada de retos. Ni literarios, ni de fotografía, ni de lectura. No hay retos para mí este año. En el de Goodreads puse 24 libros por poner un número y porque sé que continuaré leyendo.

También espero publicar. Más bien, necesito publicar. La falta de publicaciones está afectando mi carrera profesional. Eso significa que además de ficción debo publicar más textos académicos. Básicamente, debo lanzar mi arsenal, aquel que tenía guardado para cuando lograra una plaza. El guardar mis investigaciones no me hace ningún favor y la plaza no va a llegar, así que mejor salgo de todo eso mientras todavía estoy en la academia.

No me engaño. Soy consciente de que el 2018 no tiene por qué ser mejor que el 2017, pero en mi fuero interno, tengo la esperanza de que algo mejorará. No es posible que todo empeore.

Así que, Melchor, nos espera un año más de elucubraciones. Nos veremos en el próximo bloganiversario.

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