Un mosquito

Mitos: Diez consejos para evitar las picaduras

Desde la visita de María, los moquitos se han organizado para tomar el país. Creo que están logrando, porque en realidad se trata de mosquitas. Por otra parte, el humano, siguiendo su instinto de supervivencia, ha creado técnicas para evitar las picaduras. Todas son mitos.

El internet está lleno de consejos. Tomemos por ejemplo el artículo Diez consejos para evitar las picaduras, publicado por EfeSalud.com. Someteré cada uno a un riguroso procedimiento científico, es decir, a mi propia experiencia.

Evitar las áreas donde los insectos tienen sus nidos o adonde acuden: En otras palabras, cava un hoyo en la tierra y entiérrate. Las mosquitas que conozco no tienen límites territoriales a la hora de atacar. De hecho, cualquier lugar es bueno: el cuarto, la cocina, el balcón, la marquesina, el patio, el baño, el carro…

Intentar no salir, en la medida de lo posible, entre el anochecer y el amanecer: Aparte del problema de redacción (debería decir: “durante el anochecer o el amanecer”), las mosquitas tampoco tienen horario. Que prefieran el amanecer y el anochecer no significa que sean incapaces de organizar un ejército numeroso en cualquier otro momento.

No utilizar colonias que desprendan olores dulces, ni jabones con perfumes o aerosoles para el pelo: Ni aun sin usar perfume o colonia, no importa. A la mosquita no le interesa cómo huelas, sino tu sangre. Se puede ser inodoro o multiodoro y la picada viene porque viene.

Mantener una correcta higiene corporal: Una ducha, dos o ninguna. Sudar mucho, poco o nada. No importa. Otra vez, lo importante es que la víctima posea sangre en el cuerpo.

Usar ropa que cubra la piel: Eso de cubrirse de pies a cabeza no funciona en el Trópico. De todos modos, las mosquitas caribeñas pican a través de la ropa. Tampoco importa mucho el color de la ropa. La ventaja de vestir de blanco es que son más fáciles de distinguir. A la hora de picar, las mosquitas son daltónicas.

Sacudir la ropa antes de usarla: Buen consejo, aunque no sirve de nada. Las mosquitas son vengativas y esperarán la oportunidad de picar a quien trata de deshacerse de ellas y lo harán con furia y certeza. Lo sé.

Dejar la luz apagada si tenemos la ventana abierta: ¿Me puedo reír? Eso solo funciona parcialmente de noche. Ni siquiera si la ventana tiene escrines se evitará que entren en masa y ataquen.

Emplear mosquiteras para la cama o cuna fijándolas bajo el colchón y asegurándonos de que no estén rotas: Debo confesar que he tenido problemas para conseguir un mosquitero y no he tenido experiencia reciente con uno. Recuerdo dos detalles de cuando los usé de niña: la tela parecía atraer las mosquitas y como quiera se colaban cuando salía de o entraba a la cama. (De todos modos, seguiré a la búsqueda de uno).

Seguir estrictamente las recomendaciones sobre el modo de aplicación y la frecuencia de empleo al usar los repelentes de mosquitos: Buena suerte con eso. Las mosquitas boricuas han mutado tanto que son inmunes a cualquier repelente o insecticida.

Consultar al farmacéutico sobre el tratamiento más adecuado: Y de seguro recomienda un tratamiento natural. No sirven. He intentado varios: inciensos, velas, aceites esenciales, limón y alguno que otro. Nada. El limón es el peor porque atrae mimes.

En conclusión, las mosquitas están organizadas y listas para tomar el país. Se han preparado para ello y nada que hagan los humanos las detendrá. Solo espero que cuando derroquen el gobierno, sean mejores en el asunto que el gobernador de turno.

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