Amanecer después de María quien me sigue dando duro

María me sigue dando duro

Las secuelas de María fueron más fuertes de lo que estaba dispuesta a admitir. Por eso digo que me sigue dando duro.

Primero me dio una influenza. Fiebre, dolor de cabeza, tos constante, escalofríos. De lo más entretenido.

Cuando pienso que ya estoy mejor me entra un cansancio constante. Y en el proceso he seguido bajando de peso. Así que estoy más débil que de costumbre.

A todo eso se junta la preparación de exámenes a mano y, la peor parte, la corrección. Con o sin electricidad, odio corregir.

Luego la falta de internet es otro problema. Tengo una señal débil, si alguna, durante el día, pero de madrugada me permite hacer algo. El problema es que se trata de la madrugada y la idea de interrumpir el sueño, cuando por fin baja la temperatura es criminal.

Por último, lo que pensaba que había esquivado ocurrió: la depresión pos María. Había estado negándola, pero allí estaba y me agarró con fuerza. Parece más un episodio que algo permanente. Y como María no ha hecho lo suficiente, gracias a ella no puedo contar con mis dos psicólogas: una se fue a Estados Unidos y la otra no ha abierto su consulta. Parece que los daños fueron graves.

Lo antes dicho es una muestra de cómo María me sigue dando duro y por eso hubo un receso en la publicación del blog. De ahora en adelante, se publicará cuando se pueda.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.