Mangó

En el patio de mi casa hay un palo de mangó que se carga todos los años cuando está en temporada. Por suerte, se trata de un árbol agradecido y tiende a echar muchas frutas, pero este año su producción bajó. No se trata de que la crisis también le haya afectado, es que una bandada de cotorras se alimentaba todas las mañanas de sus frutos.

Cotorras
Cotorras come-mangós


Al menos obtuve suficiente fruta como para experimentar con varias recetas. Primero, hice un postre tailandés con mangó y arroz glutinoso cocido en leche de coco. Me recordó mucho el sabor del arroz con dulce puertorriqueño y me pregunté por qué la inventiva popular boricua no ha producido un postre similar.

Postre tailandés de arroz glutinoso y mangó
Postre de arroz glutinoso y mangó


También horneé un bizcocho tipo pan de mangó con avellanas. Seguí la receta al pie de la letra y le hice un glaseado del que pude haber prescindido porque provocó que supiera muy dulce.

Bizcocho de mangó y avellanas
Bizcocho de mangó y avellanas


Cada año intento ampliar la variedad de alimentos confeccionados con mangó para aprovechar lo que la naturaleza tan generosamente me ofrece y que, agradecida, aprovecho a la Natalia Lafourcade.

 

No hablemos de lo fálico de la fotografía…

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