Baberos bordados en punto de cruz

Labores en punto de cruz

Me gusta bordar. No lo niego. Es una actividad que me relaja, pero a veces la vida se interpone entre la aguja, el hilo, la almohadilla y el bastidor y yo.

En este receso académico, que no laboral, he decidido retomar algunos proyectos de punto de cruz que tenía pendientes para que no todo sea trabajo, trabajo y trabajo –por cierto, debo ser la única persona en toda la Isla que no sabe qué son las vacaciones de Navidad–. Gracias a eso tengo tres labores para mostrar.

Mariposa azul en punto de cruz.Una vez enfrenté una situación difícil y no supe cómo reaccionar. Una persona me ayudó y al día de hoy no sabe cuán agradecida estoy ni se imagina que le he bordado una mariposa. Es una labor sencilla que forma parte del kit de Plaid-Bucilla cuyo título es difícil de imaginar: “Butterfly”.

Una de las labores: Un cuadro con una mariposa bordada.Por otro lado, tenía la intensión de bordarle a mi sobrino par de baberos. Había seleccionado el diseño y tenía los materiales para el primero, pero coincidió con la mudanza y entre una cosa y otra nunca lo empecé.

La letra b en punto de cruzEl diseño del primero sale del querido y nunca bien ponderado libro Cross-Stitcher’s Big Book of Alphabets & Borders (Des Moines, IA: Better Homes and Gardens, 1994). Se trata de la inicial de su nombre, lo que no es complicado, ¿verdad? Como llevaba tanto tiempo sin bordar, calculé mal la cantidad necesaria para uno de los colores y a la larga terminé usando tres parecidos, pero no idénticos.

Una de las labores: Un babero con la letra bArca con animales en punto de cruz.Algo por esa línea ocurrió con el segundo babero, cuyo diseño estaba seleccionado, pero los materiales no se habían recopilado. Antes de completarse, esta labor pasó por algunas vicisitudes que afectaron su desarrollo y, en última instancias, provocaron que lo bordado no se parezca mucho al original (en realidad, no se parece en nada, pero eso no es lo que estoy discutiendo aquí). No es la primera vez que bordo una labor de Noah’s Ark for Baby (Little Rock, AR: Leisure Arts, 1994), pero nunca recuerdo lo complicadas que son. Nunca. Así que esta tiene algunos errores minúsculos y uno que he descrito como mastodóntico. No obstante, creo que todos pasan desapercibidos no importa el tamaño.

Una de las labores: Un babero con arca de animales.Con esto cierro la sección del atelier de Elucubrando. Eso no significa que vaya a echar a un lado las artes de la aguja. Acabo de comenzar un dechado en punto de cruz, un proyecto más ambicioso que estos tres, y tan pronto el hoyo negro que hay en mi casa, escupa las agujas de tejer, regresaré al ganchillo. Pero, por lo pronto, no volveré a escribir sobre las labores que realice.

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