Multemedios cuando la vida se interpone

De vez en cuando, la vida se interpone

Matcha latte

Cuenta la leyenda que llevo años tomando cafeína disfrazada de verde

Pido disculpas por lo mal que he llevado el blog las últimas semanas. Quizás esta no es la mejor forma de comenzar la entrada. Comencemos de nuevo. A veces la vida se interpone.

Hay un refrán que dice: “El hombre propone y dios dispone”. Echando a un lado lo sexista del mismo -y mi relación conflictiva con la divinidad-, debo admitir que tenía planificadas las entradas hasta diciembre, pero es más fácil el proceso de planificación que el de llevar a cabo el trabajo, por lo que me he atrasado.

No voy a prometer que regresaré al redil juevesino, es decir, a publicar todos los jueves, porque, de seguro, no podré cumplirlo. Sin embargo, haré mi mejor esfuerzo.

De vez en cuando…

Si no estoy ocupada, escribo. Contrario a otros años, no sigo un plan organizado. Lo hago cuando se me ocurre y por eso las entradas del blog, todas ellas muy organizadas, no salen con la velocidad necesaria.

Flor de maga

Se rumora por ahí que todos en mi familia tienen buena mano para las plantas; yo las mato

Me estoy disfrutando las nuevas experiencias de este semestre, los adelantos en el proyecto de Palés, a Cathy y a Lucy y los productos del huerto (que no se deben a mis cuidados).

Es cierto que esta aparente calma esconde un torbellino, que incluye entre sus causas el alboroto político y social de Puerto Rico, que no he podido evitar por más que intente. Es imposible escapar en año de elecciones, momento perfecto para que la vida se interponga.

Aun así, trato de mantenerme tranquila y si puedo publicar en el blog el jueves, lo hago. Si no, la semana tiene seis días adicionales. Por eso, no debí comenzar la entrada con una disculpa y tampoco pienso terminarla de ese modo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *