Ficha del libro How to Read Novels Like a Professor, de Thomas C. Foster

How to Read Novels Like a Professor, de Thomas C. Foster

Reconozco que siento debilidad por libros con títulos tan tontos como este. Cuando lo compré, no tenía intención alguna de usarlo para mis clases y, sin embargo…

Un título como How to Read Novels Like a Professor podría sonar infantil, pero lo cierto es que los que estudiamos literatura no leemos como el resto de la gente, nos guste admitirlo o no. Recuerdo cuanto leía por el puro placer de leer mucho antes de mi maestría incluso (que no es en literatura, pero que ya había afectado para siempre mi forma de leer). Lo que quería era simplemente entretenerme y escaparme por un tiempo. Ahora no, ahora ando buscándole las cinco patas al gato y aunque lo disfruto y me escapo, ya no es lo mismo.

Para un especialista en literatura, Foster no trae nada nuevo. Para un lector lego, Foster abre todo un mundo de posibilidades. El libro se divide en veintidós capítulos, un prefacio, una introducción, un interludio, una conclusión y una lista de lecturas. Poco a poco y en un lenguaje muy sencillo el profesor trabaja desde la elusiva definición de la novela hasta teorías literarias bastante complejas.

Aunque presta principal atención al género en el idioma inglés, dado que esa es su especialidad (literatura en inglés), la novela en español tiene dos grandes representantes. El primero es Don Quijote, de Cervantes, texto al que Foster considera como la primera gran novela (“big first”), y con eso me ganó para el resto del libro. Por otro lado, hace constante referencia a Cien años de soledad, de García Márquez, como una de las grandes novelas contemporáneas y ya con eso fue suficiente para saber que How to Read Novels Like a Professor es excelente.

En realidad, el libro es bueno, independientemente de que mencionara los dos textos claves de la novelística en español. Con ejemplos precisos, presenta aspectos tales como los personajes, el ambiente, la importancia de la primera página, distintas técnicas narrativas como el flujo de conciencia, la voz narrativa, la metaficción y la función del lector, entre otros. Utiliza una prosa muy simple para mostrar todos estos conceptos y he tomado algunas de sus explicaciones para presentarlas en mis propias clases.

Como dije anteriormente, no se trata de un libro dirigido a especialistas, ya que no presenta nada nuevo. Tampoco pretende serlo. Estamos ante un texto dirigido a un público no iniciado en los vericuetos de los literatos y por eso la tontería del título que adelanta a quién se propone captar. No por eso es un mal libro, todo lo contario. Funciona como una guía perfecta para quien lea por placer y desee profundizar más allá en una novela.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *