El cangrejo

Gastos médicos por culpa del cangrejo

Fotografía de Thomas Breher

Siempre fui una persona relativamente saludable. Por eso no estaba lista cuando el cangrejo me picó. No es fácil el paso de tener una salud normal a padecer cáncer.

Cuando perdí el plan médico no parecía absurda la decisión de vivir un tiempo sin él. Por supuesto que “un tiempo” se prolongó a varios años. Por el trabajo, no cualifico para el plan de salud del gobierno (en Puerto Rico la salud no es socializada, sin embargo, hay opciones para personas de bajos recursos y, aunque mis ingresos rozan los límites de la pobreza, son demasiado altos para cualificar). Pagar un plan privado resultaba oneroso, así que fui posponiendo la decisión hasta que no se tomó.

La picadura

Mi salud fue desmejorando, fui a médicos que pagaba de mi peculio, pero no parecía nada de gravedad. Al menos, no para mí. Hasta que un día se me dificultó tanto respirar que terminé en sala de emergencias y en una hospitalización de una semana, durante la cual se me practicó una biopsia. El resultado: cáncer, en un estado bastante avanzado.

Por lo pronto, estoy bien salvo la tos que no se me quita y la delgadez extrema. Tuve anemia, pero la hemoglobina subió por lo que ya no me siento tan débil.

Me esperan muchos estudios médicos y tratamientos y continúo sin plan médico.

Mi salud

Así se llama el plan del gobierno. Hice las gestiones para solicitarlo. Al final de cuentas no estoy trabajando en estos momentos. Tuve que ir varias veces porque siempre me faltaba un documento. Lo mismo ocurrió cuando logré traspasar el umbral de la recepción, tan solo para que cuando lograra conseguir todo, mis ingresos resultaran muy altos y mis gastos médicos bajos. Ya lo dije, hasta la picadura, era más o menos saludable por lo que no gasto una millonada en medicinas.

El círculo vicioso

Tengo un diagnóstico de cáncer confirmado, pero como no he iniciado tratamiento, para efectos del gobierno, no cumplo con los requisitos mínimos para Mi Salud. Debo comenzar tratamiento, para entonces volver a solicitar. Sin embargo, necesito dinero o un plan para comenzar tratamiento. Es un círculo vicioso.

Por suerte, hay varios ángeles que velan por mí. Se hizo una colecta en mi trabajo y una campaña en Go Fund Me (no voy a poner el enlace aquí), por lo que he podido pagar los gastos hasta ahora. También he descubierto algunas ayudas. Por otra parte, he ido acompañada a todas las citas médicas. Emocionalmente esa compañía ha sido importante para mí. Tan pronto comience el tratamiento pienso solicitar el plan del gobierno otra vez.

Sin embargo, no puedo dejar de pensar en el círculo vicioso. No debo ser la única persona sin plan médico o la única con una enfermedad catastrófica o la única que ha intentado solicitar Mi Salud y se lo hayan negado. Y es tan fácil, tan fácil, decir qué se joda. Lo sé porque yo lo dije. Total, moriré en algún momento, ¿no? ¿Cuántos otros no lo habrán dicho? ¿Cuántos habrán sucumbido porque carecían del dinero suficiente para pagar un PET Scan o una resonancia magnética antes de comenzar tratamiento? Existen ayudas, pero son reembolsos de una parte del costo. ¿Cuántos se habrán dado por vencido?

El cangrejo

Mientras tanto mi salud relativamente normal sucumbió a la picadura del cangrejo. Ya no soy saludable. Ahora tengo que aprender a vivir con cáncer.

Un pensamiento en “El cangrejo

  1. Doris

    Maite, mis palabras sobran, tampoco soy buena encontrando las adecuadas. Solo alcanzo a decirte que sigas luchando y que mi mejor deseo es que un día lea que has vencido, como tantas otras personas. Doris (Miri Irza)

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