Destino errante: A empezar de nuevo

A revisar Destino errante¿Alguien recuerda que allá, para el 2013, pasé el año escribiendo una novela? Se titulaba Destino errante e hice lo posible por informar cómo había sido la experiencia.

¿Recuerdan? Después de terminarla escribí alguna entrada realenga para actualizar a mis lectores. La última fue a finales del 2014, cuando intenté revisarla de alguna manera.

Ahora que saben de qué hablo, diré que para el NaNoWriMo 2017 decidí reescribirla. La había releído durante el verano y quedé horrorizada.

Como declaré el 2017 The Year of Editing Dangerously, el proyecto caía perfecto. Durante el mes de agosto, rehíce el bosquejo. No me alejaba tanto de la premisa inicial, solo agarré la tijera y eliminé un montón de personajes inservibles, de episodios repetitivos, de situaciones poco verosímiles y de capítulos.

Luego pasó María.

Originalmente había pensado en aprovechar los últimos meses del año para la reescritura y utilizar el NaNoWriMo 2017 para un proyecto que tengo pendiente.

NaNoWriMo 2017 Participant BadgeMaría me dejó sin electricidad, sin internet y sin ganas de escribir. Aun así, cuando anunciaron el inició de NaNoWriMo 2017, pensé en la reescritura de “Destino errante”.

Me tomó el mes entero reescribir la nueva versión de 15 capítulos. El total de palabras está cerca de las 15 000. Muchos días me obligaba a escribir, por eso tardé tanto. Sin embargo, fue una experiencia necesaria.

Como ya conozco tan bien la trama y los personajes pude concentrarme en las acciones y los diálogos. Apenas escribí descripciones porque muchas están en versiones anteriores de la novela y las puedo reciclar. Los detalles, se los pego luego.

La sorpresa: el punto culminante está colocado en un capítulo alejado del final. Los capítulos que me dieron más trabajo fueron los que le siguen, precisamente porque sentía que eran innecesarios.

Todo esto implica que me esperan más revisiones. Escribir una novela, así sea corta, como terminará siendo “Destino errante” no es fácil. El problema no es escribirla en sí. El año pasado probé que podía hacerlo en tres semanas. Lo más difícil es la revisión, el estar dispuesta a guardarla, para luego releer, revisar, eliminar y reescribir. Hay demasiadas novelas publicadas que se hubieran beneficiado de ese proceso. No quiero que la mía sea una de ellas.

Un pensamiento en “Destino errante: A empezar de nuevo

  1. María D. ZAMPARELLI

    Buenas reflexiones sobre la escritura de una novela. Alguien que no recuerdo dijo que escribir una novela era como el trabajo de un maratonista.

    Responder

Deja un comentario