Desde Caguas

Antes de María tenía planes. Uno de ellos era Desde Caguas. Sería una sección en el blog dedicada a mi experiencia como nueva habitante de Caguas. Hasta tenía una entrada preparada. Ahora me parece tan alejada de la realidad. Aquí la reproduzco:

Atardecer desde Caguas

Los atardeceres son espectaculares

Hace tres años dejé Hato Rey atrás y no voy a negar que me ha costado. Se trataba de mi centro de operaciones. Hasta me declaré hatorreña. Pero luego de una década nos tocó partir. Nunca expliqué el porqué de la mudanza. Fueron dos las razones: los actos delictivos estaban aumentando en Parque Florido y la vecina de los altos puso nuestra seguridad en riesgo al bloquear una de nuestras dos salidas. De haber una emergencia, la puerta de atrás era la salida más rápida, pero ella la bloqueó con tres arbustos sembrados en tiestos gigantes, tan solo porque la puerta daba a su estacionamiento. Anteriormente, nos había bloqueado el acceso al buzón colectivo porque estaba frente a una de sus dos puertas.

Arcoíris y cables desde Caguas

Nunca faltan los arcoíris

El casero intercedió y logró restaurar el acceso al buzón, pero la vecina hizo caso omiso en cuanto a los tiestos y, por no denunciarla con los bomberos y meternos en más líos, Wu Siumán y yo optamos por mudarnos. Luego de diez años como arrendados, quisimos probar suerte como propietarios. Las únicas viviendas en nuestro presupuesto estaban en Caguas y aquí vinimos a parar.

Adquirimos una casa, que desde el primer momento supe que estaba reservada para mí. Cotizaba por debajo de nuestro presupuesto, ubica en una buena urbanización y cumple con mi exigencia más importante: una buena cocina. Además, el nombre de la calle me recuerda a Wu Siumán.

Huerto casero desde Caguas

Tenemos un huerto casero

Nos mudamos el 1º de junio de 2014, exactamente diez años después de la mudanza a la casa de Hato Rey. Fue una de esas casualidades que me parecen de buen augurio. Al final de cuenta, me gustaba vivir en Parque Florido.

No puedo negar que, de entrada, se me hizo difícil la transición. Sin embargo, han pasado tres años desde entonces y, aunque, como se puede ver, he tomado algunas fotografías de Caguas, apenas he escrito en el blog sobre la experiencia de trasplantarme a esta nueva ciudad.

Helado artesanal desde Caguas

Descubrimos una heladería artesanal

Luego venía el anuncio de la sección Desde Caguas. Las fotos son lo más aquel, pero ya no representan la realidad que María nos dejó. El huerto quedó destruido, aunque los atardeceres siguen siendo espectaculares.

Ahora mismo no me siento con ganas de hablar de mi experiencia en Caguas o en ningún otro lugar. Puede que más adelante aborde el tema, pero desde la realidad pos María.

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