¿Cómo dar una mala noticia?

Desde el hospital con una mala noticiaLa pregunta es seria. ¿Cómo se hace? ¿Cómo se le da una mala noticia a la gente que te rodea? Esa es la disyuntiva en la que me encuentro. ¿Cómo doy una mala noticia sobre mí?

Hace unas semanas estuve hospitalizada. Si por mí hubiese sido, ni a emergencias me presentaba, pero Wu Siumán se preocupó porque no podía respirar. Yo solo quería acostarme a dormir para que llegara el lunes y comenzar la última semana de clases. Sé cómo se bate el cobre. Sé que a ninguna administración le gusta que sus empleados falten, aunque sea con justificación. Y cuando una es empleada por contrato, sabe que no habrá un despido discriminatorio, sino que no se renovará el contrato para el próximo semestre.

Yo quería ir a trabajar, pero en su lugar pasé la última semana de clases hospitalizada por culpa de una pulmonía.

Sin embargo, la pulmonía resulto ser lo de menos. La posibilidad de que no me llamen a trabajar el próximo semestre también. Todo es lo de menos.

¿Cómo se da una mala noticia? Mi internista me dijo: “De esto nadie se muere”. Mi pneumólogo doró la píldora cuanto punto. Ninguno mencionó la palabra cáncer. Tuve que hacerlo yo.

Y ahora, ¿cómo le digo a la gente que me rodea? ¿Cómo les doy una mala noticia que solo me afecta a mí, pero que no deja de ser terrible? ¿Cómo le digo a mi familia, a mis amigos, a mis compañeros de trabajo? ¿Cómo?

2 pensamientos en “¿Cómo dar una mala noticia?

  1. Mª Teresa

    Querida Maite:

    Te leí hace horas en face, pero no pude contestar. Por suerte, vi el enlace a tu blog, y aquí estoy.

    Primero que nada, decirte que adelante con todo, y a luchar sin parar, ¿de acuerdo?

    En cuanto a cómo decirlo, comprendo tu inquietud, y me imagino que no debe ser fácil, pero al final, si sientes que debes compartirlo con la gente que quieres, hazlo. Conociéndome, yo lo haría.

    Y me atrevo a decirte que lo hagas con la máxima naturalidad. Intenta trasmitir tranquilidad, ya que, en estos casos, a veces, sufre más quien recibe la noticia que uno mismo, que tal vez, ni siquiera se encuentra mal en el momento que lo cuenta. Pero si tienes ganas de llorar, no te reprimas, demostrar nuestros sentimientos con la gente que queremos es también un acto de amor y generosidad. Es mi opinión, por supuesto, y respeto cualquier otra, pero pienso que los nuestros tienen derecho a saberlo.

    Llegan momentos en la vida en los que la única opción que tenemos es luchar. Éste es el tuyo, Maite, así que hazlo, céntrate en ti, quiérete, déjate mimar, mímate, dátelo todo, tú que siempre has dado tanto de ti a los demás. Ahora tú eres la más importante, lucha, y verás cómo poco a poco, con tu fuerza, lograrás superar cada obstáculo, hasta que todo quede atrás. Este es mi mayor deseo para ti.

    Un abrazo muy fuerte.

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