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A mis pies

Elucubraciones a más de un año de la remoción de dos espolones

© 2015 Maite Ramos Ortiz | https://flic.kr/p/vXSpwj

El 15 de mayo de 2015 me realizaron una sencilla operación ambulatoria: la remoción de un espolón en el pie izquierdo. En el momento mismo del procedimiento quirúrgico, el cirujano se dio cuenta de que en realidad tenía dos: uno en la falange distal del dedo gordo y otro en la falange proximal, cortesías de mi época de bellydancer.

Los espolones no fueron la razón por la que tardé en recuperarme. De por sí, mi cuerpo se toma todo el tiempo que le da la gana, casi siempre el doble de lo normal. Sin embargo, en este caso, algo tuvieron que ver dos viajes que realicé durante ese verano. Si la recuperación debió haberme tomado tres semanas, en mi caso debió estar completada a la sexta. No obstante, a más de un año, todavía tengo el pie resentido. No tanto como al principio, pero no curado del todo.

No sé si algún día podré volver a bailar o a hacer ejercicios como antes de que iniciara el proceso preoperatorio. Solo sé que durante ese verano, en los días en que descansé como se suponía y no estaba ocupada en algún viaje al exterior, llevé a cabo el que considero mi primer proyecto fotográfico: A mis pies.

Libros © 2015 Maite Ramos Ortiz | https://flic.kr/p/vXSp2S

Leí mucho. Quizás no lo que debía, pero, para mí, cualquier libro que caiga en mis manos es porque es imperativo que lo lea. Aunque pase mucho tiempo antes de que lo comience a leer. Aunque tarde años en completar la lectura. Yo lo leeré.

Colores © 2015 Maite Ramos Ortiz | https://flic.kr/p/vXSowo

Debido a la forma poco ortodoxa como funciona mi cuerpo, pasaron casi siete meses sin que pudiera hacerme la pedicura antes de la operación y uno después. Como además pasé meses usando sandalias, pintarme las uñas de los pies se volvió una necesidad imperiosa.

Viendo las fotos, me he percatado de que el pie está hinchado. Hoy día no. Ahora está deforme. Ahora, al dolor ocasional hay que añadirle un par de pies asimétricos. Quizás por eso ya no experimento con colores en mis pies y uso calzado cerrado todo el tiempo. No me gustan mis pies.

Cocinar © 2015 Maite Ramos Ortiz | https://flic.kr/p/v2Ckep

Aumenté de peso porque cocinaba con frecuencia. Es curioso que un año después, esté cocinando más, pero con la diferencia de que he bajado. No todo el peso que quiero, pero es algo.

Este verano me la he pasado en casa, enferma. Nada tiene que ver el zika (o eso espero); son los polvos del Sahara. Y también que este año he podido dedicar tiempo a recoger, triturar trabajos de estudiantes con más de un año de antigüedad, a deshacer cajas que todavía quedan de la mudanza (eso me tomará par de años más) y, en términos generales, a entrar en contacto frecuente con el polvo.

Películas © 2015 Maite Ramos Ortiz | https://flic.kr/p/vXSnqq

Ver películas es uno de mis pasatiempos favoritos. Soy adicta a la televisión y no puedo negarlo. Estoy en régimen antitelevisivo hace tiempo, pero he sustituido un vicio por otro. Para mi cumpleaños del 2015 me regalé una suscripción a Netflix que aproveché muy bien durante mi convalecencia.

Es curioso que a pesar de todas las narraciones visuales a las que estuve expuesta, escribí muy poco. No revisé absolutamente nada de lo previamente escrito y la situación se extendió al resto del año. Algo me hizo ese cirujano porque terminé escribiendo un poemario.

Cathy © 2015 Maite Ramos Ortiz | https://flic.kr/p/vFT3f1

De todas las fotos del proyecto, esta es mi favorita. Cathy insistió en salir y cuando por fin decido fotografiarla, posó justo como debía.

Ella estuvo conmigo durante toda mi recuperación. ¡Quién se hubiera imaginado todos los cambios que vendrían a nuestras vidas durante el año siguiente! A ella le llegó Lucy, una hermana, y a mí uno de los periodos más difíciles por los que he pasado en mucho tiempo, unido a unas satisfacciones enormes. Así de paradójica es la vida.


Continúo sin los dos espolones y no tengo idea de lo que ocurrirá durante el año próximo. No sé si realice otro proyecto fotográfico o si escriba otro poemario. Tampoco si me vuelvan a operar en otra parte del cuerpo o qué. Solo sé que este año no viajé y que Lucy acompaña a Cathy a mis pies.

Las saturnales

Cuento sometido al Concurso de Microrrelatos Navideños II

© 2015 Maite Ramos Ortiz | https://www.instagram.com/p/_sVNUDL0MP

Recuerdo que cada diciembre la familia se reunía en casa de mi tía para celebrar la Navidad. La llamábamos la bruja porque tenía otra creencia religiosa. Sin embargo, para el solsticio de invierno declarábamos una tregua y disfrutábamos de un banquete opíparo, seguido de la entrega de regalos. Todos reíamos y compartíamos sin herirnos. Ahora que ella ha muerto, he decidido continuar la tradición en mi casa. Es lo más apropiado: soy la única que se ha percatado de que tanto mi tía, la pagana, como nosotros, los cristianos, celebrábamos lo mismo.

Elucubraciones literarias

Reseñas aleatorias con una en inglés de ñapa

Ninguno de estos libros se reseñará (Oh well!!!)

https://www.goodreads.com/book/show/22755268-emaculum

La puntuación de 4.5 se debe a unos pocos “typos” en esta entrega más que en las otras dos. La trilogía de “The Scourge” es excelente y la última novela la mejor. No sé si leer ahora la saga de “The Beast of Maug Murai” no resulte ser tan buena como esta.


https://www.goodreads.com/book/show/22755268-emaculum

Para los seudointelectuales existen dos tipos de novelas: la erudita y la de acción. La primera consiste en referencias oscuras, exceso de simbología, reflexiones abigarradas y extensas disquisiciones filosóficas, dirigido todo a unos pocos que están por encima de la torre de marfil. La segunda, cuyo adjetivo la describe, va dirigida a las masas. Las buenas novelas, en mi opinión, tratan de balancear, de algún modo, ambos aspectos.

El blog del inquisidor pretende irse al primer extremo. La acción se limita a los últimos dos capítulos. El resto consiste en comentarios de carácter filosóficos y simbólicos tan extensos que resultan aburridos. Lo peor es que cae en lo pedante porque buena parte de la simbología el autor, amablemente, nos la explica. No hay oportunidad para que un lector activo trate de manifestarse.

No habría mayores inconvenientes con lo anterior de no ser porque no ocurre nada. En serio, nada. No hay acción, todo se nos dice, excepto en los últimos dos capítulos donde han quedado tantos cabos sueltos que no hacen ninguna diferencia.

El título es engañoso. Si bien aparece un blog “escrito” por un inquisidor, funciona solo como excusa para el resto de la trama (si es que hubiera alguna). El blog que leemos es el de Theresa, la narradora.

No es la primera vez que me encuentro con un texto que pretende hacer uso de una nueva tecnología que el autor no entiende. Ese es el caso de esta novela. En algún momento, Theresa se pregunta si alguien lee su blog y mi respuesta inmediata fue “No, nadie”. Nadie lee ni escribe un blog cuyas entradas promedios son de 25 páginas, excepto quienes están por encima de la torre de marfil. Los blogs no funcionan así. La novela pudo muy bien titularse “El diario en papel de Theresa”.

En cuanto a aspectos técnicos, salvo contados errores ortográficos, la redacción es muy buena. No obstante, el uso excesivo de la cursiva (itálica, bastardilla o como quieran llamarle), incluso cuando no corresponde, hizo que la novela fuera aún más pesada de leer.

El blog del inquisidor aspira a ser una novela erudita, carente de acción, que más bien parece dirigida a unos pocos que apenas conocen las nuevas tecnologías.


https://www.goodreads.com/book/show/22755268-emaculum

Rusty Fischer no es mi escritor favorito. El hombre escribe un montón, publica casi todo lo que escribe y encima lo pone disponible para descarga gratuita.

Este libro es una compilación de doce cuentos que se desarrollan en el pueblo ficticio de Snowflake, Carolina del Sur. Fischer es meticuloso en la creación del lugar. Después de leer sus cuentos, el lector se puede hacer una idea de cómo es y cuáles son sus atractivos principales. Y también de cuán aburrida es la vida de sus blanquísimos habitantes.

Los cuentos son predecibles: una pareja heterosexual tiene su final HEA (felices para siempre, por sus siglas en inglés). Las variaciones a ese tema son pocas; Fischer no se caracteriza por desviarse de lo que le funciona. El detalle es que al quinto cuento el lector agradecería un negro, un latino o algún otro extranjero por algún lado, un homosexual, un bi o un trans… algo que haga la cosa más interesante. Por cierto, un conflicto profundo tampoco vendría mal.

Fischer escribe bien, con pocos errores, modismos controlados y técnicamente correcto. Todas sus voces narrativas, sean masculinas o femeninas, jóvenes o viejas, suenan iguales. La sorpresa no se le da muy bien o la rehuye a toda costa.

Cualquier texto de Fischer es buena opción para una lectura sin muchas pretensiones. Esto no es alta literatura. Para algo más profundo, mejor buscar otro autor.


La ñapa:

https://www.goodreads.com/book/show/22755268-emaculum

This is the first time that a living author follows publicly my reading progress. There has been a couple of dead ones but it’s not the same feeling. Anyway, I thought it’d be nice to let K. Larsen know what’s my take on her novel.

Tug of War is the typical romance with a classic love triangle with a twist: they’re really lousy people. It’s well written although I did find a couple of typos. My main complaint may not be Larsen’s fault: the ebook was difficult to navigate. An index would’ve made easier the reading experience.

The story itself, as stated above, is nothing out of the ordinary. I was able to predict Clara’s choice from the start. There’s a couple of plot twists to shake things up a little bit, but it’s clear nothing will change the established outcome. This is one of the weakest aspect of the novel. The other is the title. It’s spoken by Clara while thinking about her feelings for these two guys, Sawyer and Dom, but she’s also a compulsive liar, so we know she’s not torn, she’s just lying to herself. Unless the actual tug of war is between what Clara pretends to be and what she really is. But that is material for academic analysis.

The strongest aspect is the characters’ development. Each member of the triangle has some good qualities and some really bad ones. I couldn’t decide which one of the male characters was worse, Sawyer, the martyr, or Dominique, the rich boy. On the other hand, Clara is Scarlett O’Hara’s favorite child. Her name is ironic since transparency isn’t her thing. She uses people, she lies, she’s egocentric, she’s untrustworthy, and she thinks with her cunt. I love her. She’s a great character. When I finished reading I thought that she choose the guy she was meant to be since they both are awful and deserve each other. Besides, once you know her past her choice comes as no surprise.

Why three stars you ask… -1 for the predictability, and -1 for everything else: the typos, the title, the non-indexed ebook, and the no mention of condoms. Characters can do whatever they want with their fictitious bodies but, please, use a condom.

I enjoyed reading Tug of War. The multiple layers of the three main characters alone made it worth it.


Publicadas originalmente en www.goodreads.com.

Peste

Sobre el efecto de la harina de quinua tostándose en el horno

No fue hasta que me comenzó a dar la peste que se me ocurrió escribir. Hay quinua tostándose en el horno y el olor es desagradable.

Se supone que la quinua es la maravilla de los granos (si es o no es grano, se lo dejo a los expertos), por eso compré una libra de harina de quinua. Sin embargo, el sabor de lo que sea que se haya horneado sin haber preparado la harina primero es nauseabundo. ¿Por qué lo sé? Porque lo estoy oliendo ahora mismo. Por supuesto, que una investigación rápida en la Internet también lo confirma.

La harina de quinua hay que tostarla antes de usarla.


Padecer de celiaquía está de moda. También no ofender a nadie. Hace poco me enteré de que las enfermedades no se padecen, sino que se tienen porque las enfermedades no definen a las personas. Es cierto que una enfermedad no tiene por qué definir a nadie, pero eso no significa que no se padezcan. Lo digo por experiencia. Además, si no creo en y no acostumbro a usar el lenguaje inclusivo, ¿alguien realmente espera que esto me importe?

Como decía, padecer de celiaquía está de moda, lo que significa que el gluten en un pecado mortal. No dudo que haya quienes sí padecen la enfermedad, pero tampoco que muchos de los que llevan una dieta sin gluten nunca han tenido un síntoma.

Me he convertido en una cínica en cuanto a este asunto de las enfermedades y la comida. No me creo la mitad de los artículos que se generan instantáneamente en la red acerca del peligro o el beneficio de comer tal o cual cosa, o que comer algo provoca o cura alguna enfermedad. A medida que pasan los años, menos me los creo. Así que no tengo harina de quinua en mi casa porque padezca de la enfermedad celiaca. Lo digo abiertamente: Yo tolero el gluten. No me quemen en la hoguera por la blasfemia que acabo de confesar.


¿Y el porqué de la harina de quinua? Porque un día la vi en el supermercado a buen precio y me dije “¿por qué no?” y la compré.


Ahora está tostándose en el horno. La peste es nauseabunda. Huele a pasto, pero no el que se fuma, sino a césped, a grama. Horrible. El tueste es el procedimiento requerido para que desaparezca el mal olor y se pueda usar la harina en cualquier receta. Y como la vida no es sencilla, no es posible sustituir la harina de trigo por la de quinua. ¿Alguien puede adivinar por qué? ¿Alguien mencionó el gluten? Irónico no. Gracias al gluten el pan tiene su consistencia esponjosa. No mencionaré algunos de los sustitutos porque son francamente absurdos. Entre los más inofensivos están otras harinas altas en almidón (de arroz, de yuca, de arrurruz, de amaranto, de mijo, de maíz). Es decir, mezclar la harina de quinua con alguna o varias de esas.

Sin embargo, lo que es aún más irónico es que la mejor forma de usar la harina de quinua es sustituir la harina de trigo en cualquier receta por partes de harina de quinua y de trigo. No sé cuál es el avance.

De todos modos, esa es la ruta que seguiré si logro reponerme de esta peste.


Posdata:

© 2015 Maite Ramos Ortiz | http://elucubrando.com

Estrené la harina de quinua en este “pan mediterráneo”, según el libro de recetas. No fue una buena idea…

Fobias