Archivo de la categoría: Literatura

Todo lo relacionado con la lectura y los libros.

Ficha de The Tempest

The Tempest, de William Shakespeare

Por mi trabajo como profesora de Literatura, en más de una ocasión en la que en un estudio crítico se habla de Próspero, de Calibán o de Ariel. Como no recordaba haber leído The Tempest, de William Shakespeare, lo elegí para la lectura del mes de noviembre del reto mensual de lectura.

En primer lugar, no había leído The Tempest. En segundo lugar, Próspero es el protagonista de esta obra que gira en torno al restablecimiento del orden. Para ello, el personaje se vale de la ayuda de un grupo de espíritus, sobre todo, Ariel.

Como esto es Shakespeare, hay varias subtramas como la de Miranda y Fernando, la de Alonso, la de Calibán y alguna que otra más. De todos modos, todas desembocan en la principal.

Tradicionalmente, se he interpretado a Próspero como representante del europeo sabio y civilizador y a Calibán como representante de los aborígenes americanos o el americano en general.

No me extraña esta interpretación. Próspero, como demostraron muchos europeos durante la conquista y colonización de América e incluso en tiempos contemporáneos, es un desgraciado. Aunque le asiste la razón, se vale de cualquier maña para lograr sus objetivos. Lo de esclavizar espíritus para que hagan lo que se le antoja es nada en comparación con su tendencia a manipular. Y en eso, no descarta a nadie, ni siquiera a su hija Miranda.

No me extraña tampoco que Calibán se presente como un ser física y moralmente deformado. Muchos europeos todavía nos tratan así. Nada más hay que leer la etiqueta #RAEconsultas en Twitter para ver cómo los peninsulares tratan los americanismos y a sus hablantes.

Pero me desvío del tema. The Tempest, de Shakespeare, muy lograda que es producto de una ideología que debería haberse superado, pero que sigue vigente a ambos lados del Atlántico.

Logo del reto de lectura de 2017

Ficha de Leyendas épicas españolas

Leyendas épicas españolas

Hice un poco de trampa con el libro que leía para el mes de octubre en el reto mensual de lectura. Se supone que fuera un libro escrito antes de que naciera. Leyendas épicas españolas, recopilación de Rosa Castillo, se registró el año de mi nacimiento, contiene historias surgidas unos cuantos siglos antes, que se modernizaron antes de mi nacimiento, pero se publicó a principios de los 70 y se reimprimió en los 90, para que pudiera comprar el libro.

El libro consta de un prólogo a cargo de Enrique Moreno Báez y veinte leyendas de variada extensión. Hay un intento, no muy exitoso, de acomodarlas en orden cronológico. Esto no afecta el disfrute.

Los textos son típicas leyendas medievales cuyo estilo y vocabulario se ha adaptado al español del siglo XX. Unas son más entretenidas que otras y lo mismo ocurre con la violencia que es bastante explícita.

Para la sensibilidad contemporánea la compilación puede pasar por aburrida, cuentos para niños. Pero para los fanáticos de la literatura medieval constituye un primer acercamiento a leyendas españolas del Medioevo. Y eso siempre es una alegría.

Leyendas épicas españolas es una recopilación que, en estos momentos, va dirigida a un público de aficionados a las leyendas medievales que al público general.

Logo del reto de lectura de 2017

Ficha de la novela Frankenstein, por Mary Shelly.

Frankenstein, de Mary Shelley

Frankenstein, or the Modern Prometeus, de Mary Shelley, es una obra clásica de la literatura gótica inglesa que todo estudiante de literatura debe leer. No solo pore su calidad, sino por ser la obra maestra de una escritora que apenas salía de la adolescencia. ¿Ya ven? No hay edad fija para consagrase como escritora.

La novela está dividida en cuatro cartas y 24 capítulos, dentro de los cuales aparecen epístolas y narraciones dentro de narraciones, un buen ejemplo de la caja china.

La historia gira en torno a Víctor Frankenstein, miembro de una familia destacada, cuya infancia está llena de viajes y mudanzas. Esto lo mantienen alejado de una educación actualizada por lo que sus lecturas de adolescencia son Cornelio Agripa, Paracelso y Alberto Magno. Tampoco es que su padre lo ayudara en estos menesteres. Eventualmente, entra a la escuela de medicina donde es ridiculizado por uno de sus maestros por sus lecturas obsoletas. Pero como el joven Víctor es Víctor Frankenstein, termina obsesionándose con la creación de un ser humano, lo cual logra con pedazos de cadáveres y la nueva tecnología de la galvanización.

La criatura, a la que nunca se le da un nombre, sufre el rechazo de todos, comenzando por el de su padre/creador, el joven Frankenstein. Y a la larga terminan en un juego del gato y el ratón, uno persiguiendo al otro, por turnos.

Toda la historia está enmarcada por las cuatro cartas y el capítulo 24 en los que el capitán Walton le cuenta a su hermana la historia que le ha contado un débil Víctor Frankenstein.

Este resumen es nada, al lado de todo lo que se narra en la novela. Para la sensibilidad contemporánea, la redacción es lenta y rebuscada, típica del siglo XIX. Sin embargo, en el fondo se trata de la historia del padre que rechaza al hijo. Muchos adolescentes se podrían identificar. Y es que Víctor Frankenstein es el protagonista y la criatura su antagonista, pero cada uno presenta lo mejor y lo peor del ser humano: El padre, un hombre que ama profundamente a la familia de donde procede, pero que es un imbécil con la que crea, y el hijo que solo quiere la aprobación del padre, pero que ni siquiera recibe de él un nombre, por lo que se ha propuesto hacer todo el daño posible. Muchas relaciones paterno-filiales son así… aunque no lleguen a tales extremos hiperbólicos.

Cartel de Frankenstein, por Kenneth Branagh

No es extraño que el tema atemporal de la novela haya atraído a directores cinematográfico, por lo que hay varias versiones fílmicas de la novela. La lectura de junio del reto mensual era un libro cuya película se pueda ver posteriormente. Frankenstein resultó perfecta. En efecto, vi la versión de Kenneth Branagh, Mary Shelley’s Frankenstein. En mi opinión, debió prescindir de la inclusión del nombre de la autora en el título debido a que sigue de cerca al texto, sin embargo, hay cambios, no adaptaciones, sino cambios sustanciales como la creación de una criatura femenina. No, eso no aparece en la novela.

Frankenstein es una obra maestra cuya espectacularidad esconde el estudio de las contradicciones del ser humano. Tan solo por eso, vale la pena leerla.

Logo del reto de lectura de 2017

Ficha de la biografía Joaquín Sabina: Perdonen la tristeza

Joaquín Sabina: Perdonen la tristeza, de Javier Menéndez Flores

Para el mes de mayo, en el reto de lectura mensual, está pautada la lectura de un libro epistolar o una biografía. El único libro epistolar que recuerdo poseer es Love and Freindship, de Jane Austen, que ya leí. Sin embargo, hace unos años, poseo el libro Joaquín Sabina: Perdonen la tristeza, de Javier Menéndez Flores y, como se trata de una biografía, me lo leí. Resulta que se trató de una relectura.

El libro consiste de un prólogo titulado “Capítulo 0”, trece capítulos, un epílogo, la opinión de catorce famosos españoles, una cronología, varias fotografías y muchísimas otras partes que sirven de relleno.

Los capítulos coinciden con los trabajos discográficos de Sabina hasta la fecha (2000). De esta forma, se convierte en una biografía tipo vida y obra con más obra que vida. Se nota cierta grandilocuencia en la redacción que, sin embargo, trata de ser accesible. Además, mucho del relleno y las opiniones de los famosos se acercan peligrosamente a la alabanza desmedida.

El libro sirve con una recopilación básica de la información discográfica, artística y biográfica de Sabina. Nada que no se encuentre en la red. Para los fanáticos de Sabina, no ofrece nada nuevo.

De regreso al tema de la redacción, me pareció que carece de brillo, de energía o de un “je ne sais quoi” que provoca que lo leído se olvide con facilidad. Fue a mediados de la lectura que me di cuenta que, para mí, se trataba de una relectura.

El libro es apropiado para un entusiasta reciente o para quien no conozca nada del cantautor. Para quienes conocen a Sabina, la información presentada en este libro no añade a su conocimiento de Sabina.

Logo del reto de lectura de 2017

Ficha de la novela The Forgotten Girls

The Forgotten Girls, de Sara Blaedel

Si tengo la oportunidad de leer un libro de una literatura nacional de la que no he leído mucho o nada, me lanzo a la aventura. Esa es la razón por la que leí la novela The Forgotten Girls, de Sara Blaedel.

Al terminar la lectura, quedé con la impresión de que la sociedad danesa es extremadamente sexista. Y tengo varios ejemplos para probar mi punto

  • Lo primero que me llamó la atención fue el tratamiento a la mujer por su nombre. Me refiero a que a la detective Louise Rick, la protagonista, la tratan siempre de Louise. Ese no es el caso de los personajes varones como Eik Nordstrøm o Ragner Rønholt a quienes los demás personajes tienden a tratar por sus apellidos. En español, eso es bastante común: llamar por nombre a mujeres, incluso si están en posiciones de poder, y por los apellidos a los varones. En otras palabras, el tratamiento de respeto se reserva al varón.

    Mujer policía en Dinamarca

    Fotografía de Gil Megidish, a través Wikimedia Commons

  • Otro elemento que nunca entendí es la insistencia de que una mujer no puede vivir sin un hombre. Louise Rick es detective y se presenta, en un principio, como una mujer independiente. No dura mucho esa pose. De buenas a primeras, todas sus preocupaciones giran en torno a su novio muerto, a su ex y a su subordinado con quien mantiene una relación sexual, aun cuando se trata de un personaje desagradable. Por la descripción, me imaginé a una persona que huele mal, viste peor y cuya personalidad es insufrible. De otra parte, eran demasiadas las veces en que su rol era el de doncella en apuros, rescatada por un caballero en caballo blanco.
  • Por otro lado, se me quitaron las ganas de vivir en Dinamarca. Según lo leído, la policía allí no está apropiadamente entrenada en nada; ni en técnicas básicas de investigación ni en defensa personal. Puedo entender que a una mujer policía la tome por sorpresa si la agarran por la espalda para atacarla sexualmente, pero que no tenga ninguna reacción, nada de “voy a utilizar la técnica tal que me enseñaron en la academia para someter a sujeto más grande que yo. No se la voy a hacer fácil” ni el “menos mal que me ejercito tres veces a la semana y tomo clases de artes marciales otras tres. Esto es pan comido para mí”. No. Ella se deja y si no es por Eik Nordstrøm se hubiera consumado el acto. Otro ejemplo del caballero que recata a la doncella en apuros porque ella es incapaz de hacerlo sola.
  • Por último, la forma en que se presentan las enfermedades mentales es horrible. No me refiero tan solo a la olvidadas del título, olvidadas precisamente por eso, sino cómo el criminal resultó padecer de una enfermedad mental –pésimamente tratada por su hermana, una especialista en el campo de la siquiatría–, sino que al final de la novela, Louise Rick es referida a tratamiento sicológico y ella, en su regreso al estado de mujer independiente, destruye el referido. Si hay alguien en esta novela que necesita tratamiento siquiátrico es ella, pero ni siquiera piensa en el bienestar de su hijo de crianza.

Debo señalar que la lectura se complica debido a que la novela forma parte de dos series distintas: es el número 7 de la serie “Louise Rick” y el primero de “Missing Persons”. Esto significa que hay subtramas que surgen de momento o que quedan inconclusas. Como no se trata siquiera de una buena novela policial, no me interesa leer ninguna de las otras entregas de las series, así que nunca sabré qué pasó o qué pasará.

The Forgotten Girls, de Sara Blaedel, mató irremediablemente cualquier disposición que tuviera de emigrar a Dinamarca. Me dejó una mala impresión de su cuerpo policiaco.

Logo del reto de lectura de 2017