Archivo de la categoría: Fotografía

Experiencia con la fotografía.

Las nueve del 2018

Este año decidí volver a publicar las nueve mejores fotografías publicadas en Instagram, en otras palabras, las nueve del 2018.

Como ocurrió con las fotografías del 2016, la última vez que hice este proyecto el criterio de selección fue:

me gustó el resultado.

Hace un año dije que había acabado mi “love affair” con la fotografía. Eso no ha cambiado, pero mientras tenga el blog, seguiré tomando fotos para usar en él. La mayoría se publica primero en Instagram y luego las uso en alguna entrada.

Ese fue el fin de tres de las fotos que seleccioné como las mejores nueve del 2018. Sin embargo, ese no fue el propósito inicial de las fotografías como tal. Tanto así que seis de ellas no se han usado todavía. Las tomé solo porque sí; porque, aunque sé que no son las mejores ni las más artísticas, son las que registran mi mundo, cómo veo la vida, qué me llama la atención.

No me voy a aventurar a decir si habrá nueve del 2019 o no. Ya veré qué pasa cuando llegue al décimo aniversario.

Reto fotográfico de agosto

Por alguna extraña razón, a veces se me ocurre hacer algo, alguna cosa aleatoria, que no estaba en mis planes y que tiende a complicarme un tanto la vida. Esa es la historia del reto fotográfico de agosto de 2018.

Me gustan los retos fotográficos, pero no esperaba volver a hacer uno

Lo he dicho anteriormente: me gusta hacer retos fotográficos, sin embargo, también dije que ya no me interesa tanto la fotografía, así que pensé que eso de los retos era asunto del pasado.

Ficha del reto fotográfico de agosto 2018

Ficha del reto fotográfico de agosto

¿Qué paso? La verdad es que no sé. A finales de julio estaba pasando por un proceso de toma de decisiones. Por enésima vez se posponía el inicio del tratamiento anticáncer, no estaba viviendo en mi casa y no sabía si regresaría a trabajar. En medio de eso, veo el reto y decidí hacerlo. Así nada más.

Lo encontré en el blog Books & Cupcakes de Jessica, que parece inactivo, pero eso no impide que pueda hacer el reto que data del 2013. De hecho, me sentí muy solitaria.

31 días de libros

Me encanta leer y tengo una biblioteca bastante respetable, por lo que pensé que este reto sería fácil. Solo que no contaba con que no hay tantas formas creativas de fotografiar libros, lo que complica un poco la vida, y tampoco puse mi mayor esfuerzo.

Puedo decir que el reto me sirvió para darme cuenta de que todavía tengo demasiados libros sin leer en mi biblioteca y una buena cantidad de ellos pertenecen a la literatura puertorriqueña actual. Mi especialidad es la literatura española, pero vivo en Puerto Rico y soy escritora puertorriqueña de actualidad. Debería estar más al día en cuanto a lo que se produce en la Isla.

Y mientras tanto

Aproveché agosto para tomar decisiones importantes, iniciar por fin el tratamiento, continuar un proceso de limpieza profunda de la casa una caja a la vez, trabajar con un artículo académico para publicar, editar un libro, revisar la primera novela que espero publicar y planificar la presentación de un libro el mes siguiente. Parece mucho, pero estoy trabajando poco a poco y la mayoría son proyectos que apenas están empezados por lo que continúo con ellos en septiembre.

También, en el espíritu del reto fotográfico, pregunté qué modalidad prefieren leer los usuarios de mi página en Facebook.

Tengo claro que prefiero leer prosa, sin embargo, pensé que con la cantidad absurda de poetas que hay en este país los usuarios preferirían el verso. Me equivoqué. La prosa es reina suprema de la lectura boricua. Menos mal, porque la mayoría de los libros fotografiados están escritos en prosa.

Después de esta experiencia, ¿me meteré en el lío de otro reto fotográfico? Quizás. Ya no lo puedo descartar. Por ahora descanso de los retos y me dedico al de lectura, el del tarro de libros, del que están surgiendo títulos muy interesantes.

Fotografía de supervivencia para blogueros: 10 consejos

En relación con la fotografía de supervivencia, escribí lo siguiente a principios de año:

Mi “love affair” con la fotografía terminó. En el 2017 me di cuenta de que no importa cuántos cursos tome, mi fotografía es cuando mucho del montón. Lo mío es fotografía de supervivencia: la que necesito para mi blog para no tener que pagar derechos de autor.

¿Qué es la fotografía de supervivencia?

Flor de maga en Ponce, una fotografía de supervivencia

Aquí jugué con la regla de los tercios y el falso bokeh

A todo bloguero novel se le insiste que, para alcanzar mayor cantidad de lectores, las entradas deben incluir imágenes. Es más fácil decirlo que hacerlo. No se puede usar una fotografía o imagen de cualquier tipo, debido a que pueden estar protegidas por las leyes de derecho de autor y no será nada agradable recibir una notificación de cese y desista o una demanda cuyo resultado sea pagarle miles de dólares al creador de la imagen, a lo que tiene derecho.

La mejor opción es la fotografía de supervivencia, es decir, tomar la fotografía una misma, lo mejor que se pueda. Este consejo aplica aun cuando seamos negados para la fotografía o el dibujo.

¿Hay otras opciones legales?

Trío de chocolate, una foto de supervivencia

En este caso, la iluminación provenía solo de una ventana

Todo depende del tipo de blog. Si el mismo se monetiza, algunas opciones gratuitas podrían no funcionar, por eso recomiendo que estudies toda ley relacionada con el uso de imágenes en los blogs.

Hay imágenes de uso público que se pueden utilizar, siempre que no se monetice el blog. Una vez eso ocurra, el autor de la imagen puede exigir compensación. Hay otras del dominio público que no necesitan permiso para su uso y también las hay que se pueden usar con ciertas limitaciones. Hay que tener claro los términos de uso de cada fotografía porque no aplica lo de que porque está publicada se puede utilizar sin consecuencias.

Sin embargo, la manera más fácil de evitar cualquier lío legal, lo mejor es usar tus propias imágenes.

¿Cómo tomar fotografías decentes?

Atardecer en el Litoral, una fotografía de supervivencia

La original quedó algo torcida, usé un editor de fotos para enderezar la línea del horizonte

Hay quienes piensan que para lograr una buena fotografía se necesita un equipo especial y ser un profesional. Se trata de un mito. Lo importante no es la cámara, sino el ojo del creador de la imagen y para eso no hay que gastar mucho dinero en cursos de fotografía.

Aclaro que no está demás tomar un curso presencial o en línea dirigido por un profesional, pero para los blogueros, sobre todo, los neófitos saber usar la cámara del teléfono móvil es suficiente. La calidad de las fotografías que se puede tomar con el celular puede ser muy alta.

Consejos a la hora de tomar una fotografía con el celular:

  1. Conocer la cámara del celular. No solo hay que leer el manual, sino experimentar, apretar botones, tomar muchas malas fotografías, en fin, jugar con la cámara. (Virginia de Berenjena y alrededores ofrece unos consejos muy útiles).
  2. Tener en cuenta la línea del horizonte. Eso hará que la foto se vea derecha.
  3. Respetar la regla de los tercios. No solo ayuda con la anterior, sino que crea fotos más dinámicas.
  4. Evita usar el zoom. La calidad desmejora. A veces es mejor tomar la foto de todo y cortar lo que se quiere destacar con un programa de edición.
  5. Evita tomar fotos con flash o con poca luz, pero aléjate también del sol del mediodía. Coloca el objeto al lado de una ventana para aprovechar la luz solar.
  6. Usa un trípode y el temporizador para fotos de cerca.
  7. Aprende a hacer un falso bokeh. Las fotos de cerca quedarán más interesantes y el objeto a fotografiar resaltará.
  8. Prepara la escena. Todo lo que aparezca en la fotografía debe estar planificado. En un principio procura la sencillez.
  9. Aprende a usar un buen editor de fotos. No mejorará una mala fotografía, pero ayudará cuando se trate de una buena.
  10. No tomes fotos en blanco y negro. Mejor tómalas a color y cámbialas con el editor de fotos

Matcha latte, una fotografía de supervivencia

En esta foto trabajé con el falso bokeh y la línea del horizonte

Existen varias opciones para conseguir imágenes para acompañar una entrada de un blog. Un primer paso es estudiar las leyes que rigen su uso. Sin embargo, una opción económica es tomar la foto una misma, en lo que llamo fotografía de supervivencia, que ofrece varias ventajas. Entre ellas, el pago de derechos de autor y que se tiene la fotografía que se necesita.

Mi recomendación para blogueros es convertirse en fotógrafos aficionados. La fotografía de supervivencia ofrece muchas satisfacciones. Solo hay que estar dispuesta a experimentarlas.

El consejo más importante será tener paciencia. A veces es preciso tomar varias fotos en diferentes planos hasta lograr la que se desea. Recuerda que no es necesario publicarlas todas las que tomes, solo la mejor o las mejores. La fotografía de supervivencia implica también saber escoger cuál se publicará y también reconocer si se debe volver a hacer una sesión fotográfica.

Cazabanderas

Por fin termina el 2017. Luego de haber escrito tanto sobre las tribulaciones que dejó María a su paso, es hora de hablar de una buena experiencia: cuando fui cazabanderas.

Entre mediados de junio y principios de agosto visité catorce de las banderas pintadas hasta la fecha en el proyecto 78 pueblos y 1 bandera, a cargo de Héctor Collazo, que consiste en pintar una versión de la bandera puertorriqueña en cada pueblo de la Isla.

Fue de las mejores experiencias que he tenido en la vida. Primero, es divertido planificar el viaje. Segundo, se conoce gente en cada punto. Tercero, se descubren lugares de Puerto Rico que quizás no se conocían. Por último, y lo mejor, es una experiencia familiar.

18 de junio de 2017

Cazabanderas en el Este

San Lorenzo, Humacao y Fajardo

Fue la primera vez de Wu Siumán y yo en estos trotes. Cathy y Lucy nos acompañaron. Visitamos la de San Lorenzo, que se caracteriza por estar al revés, la de Humacao, que en realidad eran cinco banderas, y la de Fajardo.

La Humacao era mi favorita. Simplemente espectacular.

4 de julio de 2017

Cazabanderas en el Sur

Cayey, Salinas, Yauco, Juana Díaz y Ponce

La intención inicial del viaje era llegar a la playa de La Guancha para respirar salitre y mejorar la tos constante que me aqueja al día de hoy. Las perrijas nos volvieron a acompañar. En el camino hicimos parada en Cayey, Salinas, Yauco, con su estrella colgante, Juana Díaz, que se nos hizo difícil encontrar (parte de la magia de ser cazabaderas), y la de Ponce, que estaba recién pintada.

De este grupo, la de Yauco me encantó.

21 de julio de 2017

Cazabanderas palesianos

#teamPalés en Ponce | Fotografía tomada por Paloma Martínez

En esta ocasión, estaba en un encuentro profesional en la UPR en Ponce, donde nos presentamos los estudiantes del proyecto de Palés y yo y aprovechamos para visitar la de Ponce y beber frappé en La Guancha.

27 de julio de 2017

Cazabanderas en el Norte

Guaynabo, Bayamón y Cidra

Esta vez montamos a mi sobrina en el carro y dimos una vuelta mucho más larga de lo que parece. Además de cazar banderas vistamos otras atracciones por el camino.

Vimos las banderas de Guaynabo, Bayamón y Cidra. Esa última fue la favorita de mi sobrina. No se quería bajar del columpio.

4 de agosto de 2017

 

Cazabanderas en la montaña

Aibonito, Barranquitas, Naranjito y Bayamón

Aprovechamos que fuimos a visitar a mis sobrinos y cazamos algunas banderas en la montaña. La de Aibonito fue la más difícil de fotografías, la de Barranquitas resultó fácil de encontrar, la de Naranjito por poco pasamos de largo y la de Bayamón otra vez porque se puede repetir.

En resumen, la más difícil de localizar fue la de Juana Díaz; la más original, la de Yauco; la más divertida, la de Cidra, y la más espectacular y mi favorita, la de Humacao.

Si tanto me gustó la experiencia, ¿por qué la suspendí? Por culpa de Irma y de María. Entre los caminos intransitables, el ajetreo diario de vivir sin electricidad y el hecho de que María destruyera varias, entre ellas la de Humacao, se me han quitado las ganas de continuar.

Recientemente, vi las de Cayey y Ponce. La primera está en un estado lamentable; la segunda, intacta. El ying y el yang. Así es la vida. Puede que en algún momento del 2018 me sienta con ánimos para. retomar la actividad de ser cazabanderas.