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Porque es lo que mejor se hace aquí.

Esperando por la AEE

Llevo más de 24 sin electricidad. Ya le avisamos a la Autoridad de Energía Eléctrica. Lo hicimos nosotros, lo hicieron los vecinos afectados. ¿Y la AEE? Brilla por su ausencia. Imagino que se fueron a celebrar el Día de las Madres desde ayer viernes.

La entrada de hoy, la dejo para el próximo fin de semana, cuando espero terminarla.

Palo si bogo, palo si no bogo con cuatro ejemplos

Gallina de palo

No tengo duda de lo que quiere esta gallina de palo

Juro que lo intento. De verás. Intento entender la sociedad. De vez en cuando me digo: “Mira cuánto disfrutas el salón de clases y está lleno de personas”. O “Fíjate cómo puedes trabajar en una biblioteca y hasta conocer a los bibliotecarios”. Incluso: “Si hasta te conocen en…” (ni lo digo que terminaría hablando de otro problema que no es el que atañe hoy). Pero no importa lo que haga o deje de hacer me caen a palo limpio. ¿Cuál es la fórmula para entender a la gente?

 

Ejemplo 1

Me asignan una tarea, la empiezo como mejor me parece y alguien comenta insistentemente que debo realizarla de tal otra manera. Tiempo después me asignan otro trabajo parecido y decido, con el propósito de evitar cierto taladreo en los oídos, completarlo como me habían sugerido, a pesar de que mi forma funcionó. Le comento a la persona y me regaña por usar el método que me recomendó anteriormente. O sea, si tengo iniciativa es malo y si no, también.

Ejemplo 2

Me recomendaron ciertas lecturas para mi crecimiento como escritora. Las adquiero porque, de todos modos, me parecieron interesantes. Tiempo después me encuentro con la persona y le agradezco la recomendación. ¿La reacción?: “¿Para qué estás leyendo tanto? Ponte a escribir es lo que tienes que hacer”.

Ejemplo 3

Me hablan muy bien de un lugar. No importa si es una librería, un restaurante, un museo, un país… la especificidad es lo de menos. Un día decido aventurarme y si tengo una buena experiencia intento agradecerle a la persona para recibir como respuesta un “¡A mí no se me ha perdido nada allí!”.

Ejemplo 4

Me presentan una persona y luego de algunas conversaciones amables, un día decido saludar primero y me vira la cara. Si supieran el trabajo emocional que me da iniciar un saludo. En el próximo encuentro decido imitar la actitud previa y me acusan de antipática.

Mis perrijas

Entiendo mejor a Cathy y a Lucy que a la gente

Sinceramente, no sé cómo manejar situaciones como estas. ¿Qué se supone que haga? Por lo general, me quedo callada, no porque me vea más bonita, sino porque no sé qué hacer. Por eso prefiero ser una antipática; prescindir de los amigos. En serio, ¿cómo se puede vivir en una sociedad tan caótica? ¿Cómo los seres humanos hemos llegado tan lejos? Mientras tanto, la incapaz social que parió mi madre recibe un palo si hace algo y otro si no.

Los ejemplos anteriores son de las tantas interacciones sociales que me eluden. Y juro que lo intento. De verdad intento desenmarañar las normas que rigen la sociedad porque estoy cansada de recibir palos. ¿El resultado? Más palos.

Primero de mayo: Paro nacional

Cartel del paro nacional del primero de mayoEl primero de mayo siempre ha sido un día importante para mí. Este año lo será aún más. Mañana se llevará a cabo un paro nacional.

Lo vengo diciendo desde que comenzó la huelga de la UPR: Hay que tirarse a la calle. Espero que el paro sea la antesala a una huelga general. ¿Por qué? Como ya dije, el país se nos cae encima. Debido a una deuda que el gobierno rehúsa auditar, se ha llevado a cabo una reforma laboral tan absurda que poco le falta para considerarse un régimen de esclavitud, se están implementando medidas de austeridad que atentan contra la salud y la educación, se han implantado tantos impuestos nuevo que ni Lady Godiva podrá hacer nada por nosotros y las posibilidades de que se privatice el país son bastante altas.

Escudo de Puerto Rico

¡Sean los progenitores del cordero del escudo!

Creo que estoy simplificando el problema. Solo sé que la cosa se pondrá peor más adelante. Por eso deberá ocurrir una huelga nacional. No es posible que el pueblo continúe siendo el cordero manso del escudo mientras nos pisotean. En algún momento tendrá que despertar porque las medidas de austeridad nos afectarán a todos.

 

Mi tendencia natural es a enclaustrarme en la torre de marfil y escapar del mundo, pero esta vez no puedo. No es posible. Aunque la ansiedad está acabando conmigo, este primero de mayo me tiro a la calle.

Huelga 2017: #teamUPR

Once recintos, una UPR

Lema de la huelga del 2010, rescatado en la del 2017

El sistema de la Universidad de Puerto Rico está otra vez en huelga. No son todos los recintos ni se está llevando a cabo de la misma manera en cada uno. Varias son las razones para que los estudiantes han tomado esa decisión. La principal: Hay un intento concertado de pate del gobierno para destruir la educación superior pública en favor de la privada.

Asalto al país

Puerto Rico está en quiebra. Tiene una deuda insostenible y el poder imperial en Washington, DC, nombró una junta fiscal plenipotenciaria para asegurarse de que la deuda se pague por encima del sentido común. Vamos, que no soy economista y sé que un país cuya gente vive en la pobreza por falta de trabajo, carece de poder adquisitivo para mover la economía. El gobierno ha decidido apoyar las medidas de austeridad que pretende imponer la junta.

450 millones menos

El chiste es que han decidido sin ningún estudio y sin auditar la deuda, paso lógico e imprescindible, recortar el presupuesto de la universidad por la mitad. $ 450 000 000 es la cifra mágica. Esto implica el desmantelamiento del sistema universitario que ha estado en proceso desde, por lo menos, el 2006, con ayuda de mucha gente adentro, que en su visión miope, no se dan cuenta de que ellos también se verán afectados.

Reforma universitaria

Hasta ahora no he dicho nada que no se sepa. Por ejemplo, es sabido que el sistema universitario debe reformarse. Pero los intentos de hacerlo vienen de afuera. Así no va a funcionar máxime cuando las propuestas que salen de dentro de la universidad se descartan de plano. Por supuesto, los saboteadores principales están adentro. Son aquellos que hablan de innovación en la enseñanza, pero cuando llega alguien con métodos nuevos es criticado; aquellos que pretenden conservar la casta basada en rango académico porque así ha sido siempre; aquellos que trabajan arduamente para cortarles las alas a profesores sin plaza porque ellos la tuvieron difícil y ahora es su turno de vengarse; aquellos que piensan que los estudiantes son sus subalternos, por lo que se les puede humillar.

Huelga 2017

La universidad no es la única que saldrá perjudicada con la dupleta junta/gobierno, pero los únicos que se han levantado hasta ahora son los estudiantes. ¿Por qué el resto del país simplemente acepta las medidas de austeridad y critica a los jóvenes? Mi teoría es que tienen miedo. Miedo a que las cosas cambien, a perder el trabajo, a quién sabe qué más. Es más fácil se dócil que reconocer que hay que todo el pueblo debe tirarse a la calle a protestar. Los jóvenes universitarios no tienen miedo.

Poco que perder

Una persona que tiene poco que perder es peligrosa. Los estudiantes saben que tienen poco que perder, pero mucho que ganar. Si no lo intentan, no sabrán qué lograrán y saben que este es el momento de intentarlo.

Gallo de la huelga de la UPR en el 2010

Mural pintado en le Recinto de Río Piedras durante la huelga del 2010

¿Dónde me encuentro en todo esto? Soy de las que tienen poco que perder. ¿El trabajo? Ese lo perdí cuando se recomendó reducir la plantilla de profesores en un 50 %. Soy profesora por contrato a tiempo parcial y seremos nosotros los primeros en irse. Y aunque no fuera así, es mi deber moral apoyar a los estudiantes en esta huelga en la medida de mis posibilidades. Contrario a la junta, al gobierno y a los elementos internos que trabajan para destruir la universidad yo sí miro hacia el futuro. La reacción en cadena empobrecerá más a la población; quebrará los pocos negocios locales que quedan, particularmente cafeterías, librerías y tiendas; afectará la salud general, y llevará a más individuos a la quiebra y la emigración.

Apoyo la huelga universitaria del 2017 sin miedo. Ahora carpetéenme.

En la torre de marfil entre riquilladas y trumpadas

Torre de marfil o The Ivory Tower | © Daniel Parks

“The Ivory Tower”, por Daniel Parks

Soy una habitante antigua de la torre de marfil y lo acabo de descubrir. Sin embargo, las riquilladas y las trumpadas hacen que mi experiencia allí sea muy difícil.

Es de todos conocidos mi tendencia al escapismo y mi ferviente deseo misántropo. Pero recientemente me topé con la definición de “torre de marfil” en el Diccionario de la Lengua Española y me sorprendí:

1. f. Aislamiento e indiferencia de alguien, especialmente de un artista o intelectual, ante la realidad y los problemas del momento.

Esta definición me describe a la perfección:

  • “Aislamiento e indiferencia de alguien”. Ese alguien soy yo que no vivo literalmente aislada, pero sí metafóricamente.
  • “especialmente de un artista o intelectual”. Trabajo en la academia, así que supongo que soy intelectual.
  • “ante la realidad y los problemas del momento”. He ahí el detalle: me he aislado del mundo no por mi trabajo, sino por decisión propia. La vida me abruma, ¿qué puedo decir?

La RAE podría sustituir la definición con mi fotografía. Solo que… (siempre hay un pero), no me aíslo por gusto, sino por necesidad. Ojalá mi caso fuera el que J. M. Mulet presenta en El síndrome de la Torre de Marfil:

Es lo que tiene el trabajo científico, fácilmente te desconecta de la realidad y te mete en una torre de marfil que te vas construyendo a tu alrededor.

En el mundo académico e intelectual también es fácil desconectarse. Tengo varios vecinos a quienes no les vendría mal un desahucio temporero. Y, sin embargo, yo hubiera preferido no vivir aquí. Mucho menos en estos tiempos.

Seamos honestos: en estos momentos se no cae el país encima. ¡Qué digo el país! El mundo.

No es fácil vivir en la época de las riquilladas y las trumpadas con una junta dictatorial de por medio. No es fácil ver cómo quieren destruir el país, vaciarlo de su gente, destruir la educación pública tanto escolar como universitaria, su débil sistema de salud, y privatizarlo absolutamente todo. Y mejor no hablemos del Trumpo que se ha propuesto que Occidente debe retrasar el reloj de la historia.

Y en ambos casos, a la mayoría no le importa.

Aunque quiera refugiarme en la torre de marfil, se me hace imposible. Las noticias llegan, y con ellas la realidad de que posiblemente en mayo será la última vez que dicte una clase en el sistema de la UPR; de que no tendré con qué pagar un plan médico, la hipoteca, el préstamo del autor o la compra para subsistir un día más… La realidad de que seguramente me vea en la obligación de emigrar.

Por lo pronto, vivo un día a la vez para evitar que la realidad termine abrumándome, de que las riquilladas y las trumpadas destruyan el planeta. Eventualmente, ninguna cantidad de litio o de terapias de electrochoque será suficientes para sacarme del abismo si caigo en él. Ya estuve ahí y no quiero volver.

Pero, por el otro lado, no puedo escapar del mundanal ruido, ni siquiera para conservar mi salud mental. Aunque viva en la torre de marfil, tengo un deber moral, así sea por quienes se queden en el país cuando me mude a otra torre. Algo haré, si bien sea poco.

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