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Bordado, tejido y costura.

Cartel de portavasos clásicos

Portavasos clásicos

Después de terminar la manta Picos y valles quise hacer un proyecto más pequeño. Este terminó siendo el tejer portavasos clásicos.

Originalmente quería tejer un tapete que se llama Triángulos en simetría. El tapete quedó tan feo que lo destejí tan pronto lo terminé.

Proceso de triángulos en simetría

Mientras tejía ya se notaba que no funcionaría

Necesitaba con urgencia otro proyecto en lo que decidía cuál sería la próxima manta que tejería. Así llegaron a mi vida los portavasos clásicos.

Hacía tiempo que había visto varios patrones para portavasos y deseaba tejer algunos. Me decidí por la versión de Janette en The Green Dragonfly. Me parecieron los más fáciles de hacer y los más elegantes.

Cuatro portavasos clásicosHacía algún tiempo había comprado dos madejas de hilo en el tono Oasis de Peaches & Creme y me parecieron perfectas para lograr un resultado tanto rústico como elegante. Al final, logré tejer ocho portavasos, aunque con cuatro hubiera sido suficiente.

El proyecto resultó mucho mejor que el anterior, el tapete, y no me vi en la obligación de destejer nada. Ahora pienso que serán un bonito regalo, aunque no sepa quiénes serán las personas agraciadas.

Grupo de portavasos clásicos

Picos y valles: El resultado

Terminé la manta Picos y valles y quedó preciosa. Por lo menos el resultado a mí me gusta. No es que lo haya tejido yo, es que la manta es de por sí muy linda. No por eso dejé de tener problemas.

Un error que otro

Mientras la fui tejiendo le tomé varias fotos lo que me permitió observar alguno que otro error. Nada que afectará el resultado final. De todos modos, debo tener algo de calma para cuando vaya a trabajar la próxima manta.

Picos y valles de fondo en una fotografía

La llegué a usar como fondo para una foto

Maldito borde

Lo peor del diseño fueron las instrucciones, particularmente las del borde.

Mi meta se convirtió en tejer una manta monocromática. El color guayaba se merecía ese trato. Pero no se pudo. Me quedé corta de hilo.

Según las instrucciones se tomaba cinco madejas de hilo y yo tenía exactamente esa cantidad. Sin embargo, me eché seis. La quinta madeja me alcanzó para dos vueltas de las cinco del borde. Podía dejarlo así, pero me pareció incompleto.

Picos y valles en proceso

Aún le faltaba tejer el borde

La solución fue destejer, excepto la primera vuelta, y utilizar un azul oscuro para las cuatro vueltas restantes. Fueron tantas la dificultades con las instrucciones que a la larga, solo logré tejer tres vueltas con ese hilo. Decidí obviar la quinta y, en esta ocasión, sí me parece que el borde parece terminado.

Algo sobre el hilo azul

No tengo idea de dónde salió. Llevo años con él, pero estoy segura de que no lo compré. Sospecho que era mi mamá y de ser así es una viejera de principios de los noventa.

Manta Picos y valles terminada

La manta terminada (con modelo incluida)

De todos modos, se ve muy bien con el color guayaba. Lo resalta, lo que sospecho que no hubiera sucedido igual con el borde negro.

Próximo proyecto fallido

Proceso de Triángulos en simetría sin el resultado

Mientras tejía ya se notaba que no funcionaría

Me tomé unos días para tomar la decisión de qué hacer con el borde. En ese periodo comencé un tapete titulado Triángulos en simetría. Fue un proyecto fallido. El resultado quedo bastante feo, así que lo deshice. Usaré el hilo en otra cosa.

La siguiente manta

Quiero una manta monocromática y lo voy a lograr. Ya escogí cuál será el patrón que tejeré. Sin embargo, debido al fracaso de “Triángulos en simetría” me he propuesto hacer al menos un par de proyectos pequeños antes de embarcarme en uno gigante que ya adelanto que se llevará 18 madejas. Por cierto, tengo que decidir el color y comprarlas, tejer otros proyectos me da tiempo antes de dirigirme a la tienda.

El resultado que Picos y valles me satisface y espero disfrutar la manta por muchos años.

He aquí el proceso de tejido de Picos y valles, un tuit a la vez:

 

Picos y valles: Una introducción

Cuando aprendí a tejer, la instructora, una señora sureña muy mayor, nos dijo que había dos clases de tejedores: quienes tejen de vista y quienes tejen por patrón. Picos y valles me demostró que pertenezco al segundo grupo.

Tipo de tejedores

El primer grupo, quienes tejen de vista, solo precisan ver el proyecto de ganchillo terminado, deducen cuáles puntos se usaron y reproducen la obra.

El segundo grupo, quienes tejemos por patrón, seguimos instrucciones escritas. Una vez aprendemos los puntos básicos, leemos lo escrito y creamos el proyecto, usando fotos o imágenes como referencia.

Ficha del proyecto Picos y valles

Ficha con todo lo necesario para el proyecto Picos y valles

Si bien el primer grupo es sumamente admirado por su capacidad de reproducir un proyecto, el segundo grupo tiene la ventaja de que puede usar puntos más complejos.

Cómo descubrí que pertenezco al segundo grupo

En realidad no descubrí nada. Después de tomar la clase, años ha, lo sabía. Leer patrones me ha permitido convertirme en tejedora bilingüe ya que sigo instrucciones en español y en inglés.

Sin embargo, lo confirmé con Picos y valles.

Materiales para el proyecto Picos y valles

Materiales necesarios para el proyecto

El centro oncológico al que asisto es muy frío, así que decidí tejer una manta. Escogí el diseño Picos y valles (Peaks and Valleys, en el original inglés) porque me pareció bonito.

Comencé el tejido con algo de dificultad porque hacía años que no tejía nada y el patrón es a nivel intermedio. Lo cierto es que me había limitado a patrones fáciles o para principiantes. Una vez descifré el punto “Puff”, el que lo hace intermedio, tejer se hizo tan fácil que lo hacía hasta sin mirar.

En la sala de espera siempre hay más tejedoras. Nunca hay hombres, con lo relajante que es tejer. El asunto es que una se me acerca. Resulta ser del primer tipo, teje de vista. Vio lo que tenía hecho y su comentario fue “Ese punto es muy difícil”.

Lo que para mí es monótono para otra tejedora es difícil.

Detalle de la manta Picos y valles

Detalle de lo tejido hasta la fecha

Hablamos de nuestras experiencias con el ganchillo y confirmé que pertenezco al grupo de tejedores de patrón. Dame las instrucciones y tejo en punto de croché lo que sea.

Entre picos y valles

Mientras tanto continúo tejiendo la manta. El patrón original indicaba que el hilo debía ser blanco; yo escogí un frambuesa claro (o para hacerlo más tropical, guayaba). Me gusta cómo está quedando.

Sombras nada más en picos y valles

El proyecto avanza poco a poco

Falta bastante porque, aunque consista en repeticiones ad nauseam del punto “Puff”, la manta es larga y eso es lo que me interesa más del proyecto.

De todos modos, estoy disfrutando tejer. Ya quiero terminar para mostrar la manta en sociedad.

Baberos bordados en punto de cruz

Labores en punto de cruz

Me gusta bordar. No lo niego. Es una actividad que me relaja, pero a veces la vida se interpone entre la aguja, el hilo, la almohadilla y el bastidor y yo.

En este receso académico, que no laboral, he decidido retomar algunos proyectos de punto de cruz que tenía pendientes para que no todo sea trabajo, trabajo y trabajo –por cierto, debo ser la única persona en toda la Isla que no sabe qué son las vacaciones de Navidad–. Gracias a eso tengo tres labores para mostrar.

Mariposa azul en punto de cruz.Una vez enfrenté una situación difícil y no supe cómo reaccionar. Una persona me ayudó y al día de hoy no sabe cuán agradecida estoy ni se imagina que le he bordado una mariposa. Es una labor sencilla que forma parte del kit de Plaid-Bucilla cuyo título es difícil de imaginar: “Butterfly”.

Una de las labores: Un cuadro con una mariposa bordada.Por otro lado, tenía la intensión de bordarle a mi sobrino par de baberos. Había seleccionado el diseño y tenía los materiales para el primero, pero coincidió con la mudanza y entre una cosa y otra nunca lo empecé.

La letra b en punto de cruzEl diseño del primero sale del querido y nunca bien ponderado libro Cross-Stitcher’s Big Book of Alphabets & Borders (Des Moines, IA: Better Homes and Gardens, 1994). Se trata de la inicial de su nombre, lo que no es complicado, ¿verdad? Como llevaba tanto tiempo sin bordar, calculé mal la cantidad necesaria para uno de los colores y a la larga terminé usando tres parecidos, pero no idénticos.

Una de las labores: Un babero con la letra bArca con animales en punto de cruz.Algo por esa línea ocurrió con el segundo babero, cuyo diseño estaba seleccionado, pero los materiales no se habían recopilado. Antes de completarse, esta labor pasó por algunas vicisitudes que afectaron su desarrollo y, en última instancias, provocaron que lo bordado no se parezca mucho al original (en realidad, no se parece en nada, pero eso no es lo que estoy discutiendo aquí). No es la primera vez que bordo una labor de Noah’s Ark for Baby (Little Rock, AR: Leisure Arts, 1994), pero nunca recuerdo lo complicadas que son. Nunca. Así que esta tiene algunos errores minúsculos y uno que he descrito como mastodóntico. No obstante, creo que todos pasan desapercibidos no importa el tamaño.

Una de las labores: Un babero con arca de animales.Con esto cierro la sección del atelier de Elucubrando. Eso no significa que vaya a echar a un lado las artes de la aguja. Acabo de comenzar un dechado en punto de cruz, un proyecto más ambicioso que estos tres, y tan pronto el hoyo negro que hay en mi casa, escupa las agujas de tejer, regresaré al ganchillo. Pero, por lo pronto, no volveré a escribir sobre las labores que realice.

Dechado de boda

El dechado de boda.
El dechado

Recientemente me he enfrascado en una de esas limpiezas de año nuevo en la que no he perdonado ningún rincón de la casa. Para mi sorpresa, me encontré con un maletín que no recordaba. Dentro había unos cuantos trabajos en punto de cruz que había olvidado o que estaba segura que había entregado a sus respectivos dueños. A esta categoría pertenece el dechado del que hablaré hoy.

Cross-Stitcher’s Big Book of Alphabets & Borders
Cross-Stitcher’s Big Book of Alphabets & Borders

Se trata del regalo que bordé para la boda de una amiga hace exactamente diez años. ¡Con razón juraba que lo había entregado! El patrón es una variante del que se sugiere en el libro Cross-Stitcher’s Big Book of Alphabets & Borders  que he usado anteriormente.

Versión del dechado de boda en el libro.
Versión del libro

Para la versión que bordé solo cambié la inicial que preside el diseño por los corazones, coloqué los nombres primero y traduje el mensaje. Por alguna razón de luz o de equipo, la del libro se ve más dorada que la que bordé. Sin embargo, utilicé los colores que se indicaba, por lo que no puedo explicar satisfactoriamente el porqué mi versión se ve más rosada.

Detalle del dechado de boda.
Detalle del dechado

Hace poco, entregué, por fin, el obsequio que hubiera jurado que ya había entregado para satisfacción de su dueña.