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Sobre manualidades y artes de la aguja (Antiguo “Atelier de Amaranta”).

Picos y valles: El resultado

Terminé la manta Picos y valles y quedó preciosa. Por lo menos el resultado a mí me gusta. No es que lo haya tejido yo, es que la manta es de por sí muy linda. No por eso dejé de tener problemas.

Un error que otro

Mientras la fui tejiendo le tomé varias fotos lo que me permitió observar alguno que otro error. Nada que afectará el resultado final. De todos modos, debo tener algo de calma para cuando vaya a trabajar la próxima manta.

Picos y valles de fondo en una fotografía

La llegué a usar como fondo para una foto

Maldito borde

Lo peor del diseño fueron las instrucciones, particularmente las del borde.

Mi meta se convirtió en tejer una manta monocromática. El color guayaba se merecía ese trato. Pero no se pudo. Me quedé corta de hilo.

Según las instrucciones se tomaba cinco madejas de hilo y yo tenía exactamente esa cantidad. Sin embargo, me eché seis. La quinta madeja me alcanzó para dos vueltas de las cinco del borde. Podía dejarlo así, pero me pareció incompleto.

Picos y valles en proceso

Aún le faltaba tejer el borde

La solución fue destejer, excepto la primera vuelta, y utilizar un azul oscuro para las cuatro vueltas restantes. Fueron tantas la dificultades con las instrucciones que a la larga, solo logré tejer tres vueltas con ese hilo. Decidí obviar la quinta y, en esta ocasión, sí me parece que el borde parece terminado.

Algo sobre el hilo azul

No tengo idea de dónde salió. Llevo años con él, pero estoy segura de que no lo compré. Sospecho que era mi mamá y de ser así es una viejera de principios de los noventa.

Manta Picos y valles terminada

La manta terminada (con modelo incluida)

De todos modos, se ve muy bien con el color guayaba. Lo resalta, lo que sospecho que no hubiera sucedido igual con el borde negro.

Próximo proyecto fallido

Proceso de Triángulos en simetría sin el resultado

Mientras tejía ya se notaba que no funcionaría

Me tomé unos días para tomar la decisión de qué hacer con el borde. En ese periodo comencé un tapete titulado Triángulos en simetría. Fue un proyecto fallido. El resultado quedo bastante feo, así que lo deshice. Usaré el hilo en otra cosa.

La siguiente manta

Quiero una manta monocromática y lo voy a lograr. Ya escogí cuál será el patrón que tejeré. Sin embargo, debido al fracaso de “Triángulos en simetría” me he propuesto hacer al menos un par de proyectos pequeños antes de embarcarme en uno gigante que ya adelanto que se llevará 18 madejas. Por cierto, tengo que decidir el color y comprarlas, tejer otros proyectos me da tiempo antes de dirigirme a la tienda.

El resultado que Picos y valles me satisface y espero disfrutar la manta por muchos años.

He aquí el proceso de tejido de Picos y valles, un tuit a la vez:

 

Picos y valles: Una introducción

Cuando aprendí a tejer, la instructora, una señora sureña muy mayor, nos dijo que había dos clases de tejedores: quienes tejen de vista y quienes tejen por patrón. Picos y valles me demostró que pertenezco al segundo grupo.

Tipo de tejedores

El primer grupo, quienes tejen de vista, solo precisan ver el proyecto de ganchillo terminado, deducen cuáles puntos se usaron y reproducen la obra.

El segundo grupo, quienes tejemos por patrón, seguimos instrucciones escritas. Una vez aprendemos los puntos básicos, leemos lo escrito y creamos el proyecto, usando fotos o imágenes como referencia.

Ficha del proyecto Picos y valles

Ficha con todo lo necesario para el proyecto Picos y valles

Si bien el primer grupo es sumamente admirado por su capacidad de reproducir un proyecto, el segundo grupo tiene la ventaja de que puede usar puntos más complejos.

Cómo descubrí que pertenezco al segundo grupo

En realidad no descubrí nada. Después de tomar la clase, años ha, lo sabía. Leer patrones me ha permitido convertirme en tejedora bilingüe ya que sigo instrucciones en español y en inglés.

Sin embargo, lo confirmé con Picos y valles.

Materiales para el proyecto Picos y valles

Materiales necesarios para el proyecto

El centro oncológico al que asisto es muy frío, así que decidí tejer una manta. Escogí el diseño Picos y valles (Peaks and Valleys, en el original inglés) porque me pareció bonito.

Comencé el tejido con algo de dificultad porque hacía años que no tejía nada y el patrón es a nivel intermedio. Lo cierto es que me había limitado a patrones fáciles o para principiantes. Una vez descifré el punto “Puff”, el que lo hace intermedio, tejer se hizo tan fácil que lo hacía hasta sin mirar.

En la sala de espera siempre hay más tejedoras. Nunca hay hombres, con lo relajante que es tejer. El asunto es que una se me acerca. Resulta ser del primer tipo, teje de vista. Vio lo que tenía hecho y su comentario fue “Ese punto es muy difícil”.

Lo que para mí es monótono para otra tejedora es difícil.

Detalle de la manta Picos y valles

Detalle de lo tejido hasta la fecha

Hablamos de nuestras experiencias con el ganchillo y confirmé que pertenezco al grupo de tejedores de patrón. Dame las instrucciones y tejo en punto de croché lo que sea.

Entre picos y valles

Mientras tanto continúo tejiendo la manta. El patrón original indicaba que el hilo debía ser blanco; yo escogí un frambuesa claro (o para hacerlo más tropical, guayaba). Me gusta cómo está quedando.

Sombras nada más en picos y valles

El proyecto avanza poco a poco

Falta bastante porque, aunque consista en repeticiones ad nauseam del punto “Puff”, la manta es larga y eso es lo que me interesa más del proyecto.

De todos modos, estoy disfrutando tejer. Ya quiero terminar para mostrar la manta en sociedad.

Portada para las instrucciones

Lápices de Cupido: Manualidad para San Valentín

Hacer estos dichosos lápices de Cupido fue uno de esos líos en los que me metí, innecesariamente. Lo peor no fue eso, sino que involucré en el asunto a la gran Natalie y a HAA, que aún deben estar molestos conmigo.

Lápiz de Cupido originalEl año pasado para estas fechas, tomé un taller de cuento con María Zamparelli. Ella inició el mismo, obsequiando un lápiz transformado en flecha de Cupido. Como para esos momentos formaba parte del comité que organizó el cuarto certamen de Cartas de Amor, traje la idea como un detalle para entregar a los seleccionados por el jurado, independientemente del premio que obtuvieran.

Manualidad terminada

El proyecto fue una pesadilla. Trabajamos en él tres personas y nos tardamos media hora, perdón, tres días. Qué tres días, un mes completo.

Materiales

  • Lápices
  • Dos láminas de foami (goma EVA) con o sin escarcha: una roja y otra de otro color como negro, blanco, dorado, plateado, rosado, etc.
  • Molde de corazones y plumas de flechas (puede hacerse a ojo).
  • Tijeras

Procedimiento

  1. Figuras trazadas en foamiTrazar la figura en la parte posterior del foami con el molde que corresponda. Rojo para el corazón y cualquier otro color para las plumas.
  2. Cortando el trazo en foamiProceder a cortar con cuidado.
  3. Cortando las muescasDoblar por la mitad el foami cortado y se cortan dos muescas en el centro.
  4. Colocando la figura en el lápizInsertar el lápiz a través de las muescas. Las plumas van en la goma, y el corazón en la punta.
  5. Fáciles de hacer los lápices de CupidoListo, al fin.

El trabajo que pasamos fue tanto, que salimos del taller de mal humor, con hambre y llenos de escarcha.

En cuantos al certamen, las cartas ganadoras se publicaron en el periódico Diálogo en la nota titulada: Cartas de amor… para todos los amores, por Antonella Vega. ¡Espero que las disfruten hiperbólicamente!

Todos los lápices de Cupido

Mosaico de muchas camisetas

Una camiseta blanca; muchas posibilidades

Mi sobrina pasó buena parte del verano en casa y tuve que inventar actividades para entretenerla. Por suerte, hace un tiempo compré un kit para teñir telas con la técnica de tie-dye y convertimos una camiseta blanca en varias. La hipérbole me queda muy bien, ¿verdad? En realidad, compramos varias camisetas y creamos ropa nueva para este semestre que comienza la semana próxima.

Para llevar a cabo este proyecto se necesita: guantes, delantal, liguillas o gomitas, una superficie plana, plástico para proteger la superficie, papel celofán, botellas exprimibles y tintura líquida o en polvo. Los guantes y el delantal se utilizan para protegerse porque es posible (no, es seguro) que una se manche con el tinte.

En primer lugar, hay que asegurase de que la superficie esté limpia. Para eso, lo mejor es protegerla con un plástico o una bolsa para recoger basura. Si se pintas más de una camiseta o se limpia muy bien el plástico o se cambia porque cualquier tintura que haya quedado lo absorberá la próxima pieza de ropa que coloque sobre la superficie y será difícil retirarla.

En este caso, primero lavamos las camisetas, las preparamos todavía húmedas, usando las liguillas, según la técnica que utilizamos, las teñimos, las envolvemos en papel celofán para mantenerlas húmedas, luego las enjuagamos hasta que el agua salga clara, las lavamos y las secamos. Así de fácil. La red está llena de tutoriales que muestran el paso a paso. El de wikiHow es bastante útil.

Arrugado

La primera técnica con la que experimentamos fue la del arrugado que no usa liguillas. Solo se extiende la camiseta en la superficie, se arruga todo lo que se quiera y se echa el tinte al azar.

Camisetas arrugadas

La de la izquierda es la mía; la otra, la de mi sobrina.

Círculo

También se le conoce como sol o remolino. Esta la hicimos tomando un poco de tela del centro, se amarra con una liguilla, luego se usa otra liguilla para amarrar más adelante y se tiñe con los colores que se desee. En esta ocasión, usamos uno para la tela amarrada con las liguillas y otro para el resto. Pudimos haber usado hasta tres colores.

Camiseta azul con un círculo rosado, que una vez fue una camiseta blanca.

Podría tratarse de un sol rosado en el cielo azul.

Espiral

Esta fue la técnica con la que obtuvimos el resultado más bonito. Se extiende la camiseta en la superficie, se toma el centro y se va enrollando, formando un espiral. Cuando esté toda enrollada, se le colocan tres liguillas que dividan el círculo que se ha formado en seis triángulos. Usamos un color en un triángulo y su opuesto, hasta completar tres colores.

Espirales azules, verdes y amarillos

Esta es mi camiseta favorita

Con excepción de la camiseta rosada, mi sobrina las tiñó todas y así la mantuve entretenida. Es difícil que una camiseta teñida con la técnica del tie-dye quede fea, aun cuando se cometa algún error. ¿Adivinen quién trató de teñir una camiseta y el resultado fue espantoso? Ese es tema para otra entrada.

Baberos bordados en punto de cruz

Labores en punto de cruz

Me gusta bordar. No lo niego. Es una actividad que me relaja, pero a veces la vida se interpone entre la aguja, el hilo, la almohadilla y el bastidor y yo.

En este receso académico, que no laboral, he decidido retomar algunos proyectos de punto de cruz que tenía pendientes para que no todo sea trabajo, trabajo y trabajo –por cierto, debo ser la única persona en toda la Isla que no sabe qué son las vacaciones de Navidad–. Gracias a eso tengo tres labores para mostrar.

Mariposa azul en punto de cruz.Una vez enfrenté una situación difícil y no supe cómo reaccionar. Una persona me ayudó y al día de hoy no sabe cuán agradecida estoy ni se imagina que le he bordado una mariposa. Es una labor sencilla que forma parte del kit de Plaid-Bucilla cuyo título es difícil de imaginar: “Butterfly”.

Una de las labores: Un cuadro con una mariposa bordada.Por otro lado, tenía la intensión de bordarle a mi sobrino par de baberos. Había seleccionado el diseño y tenía los materiales para el primero, pero coincidió con la mudanza y entre una cosa y otra nunca lo empecé.

La letra b en punto de cruzEl diseño del primero sale del querido y nunca bien ponderado libro Cross-Stitcher’s Big Book of Alphabets & Borders (Des Moines, IA: Better Homes and Gardens, 1994). Se trata de la inicial de su nombre, lo que no es complicado, ¿verdad? Como llevaba tanto tiempo sin bordar, calculé mal la cantidad necesaria para uno de los colores y a la larga terminé usando tres parecidos, pero no idénticos.

Una de las labores: Un babero con la letra bArca con animales en punto de cruz.Algo por esa línea ocurrió con el segundo babero, cuyo diseño estaba seleccionado, pero los materiales no se habían recopilado. Antes de completarse, esta labor pasó por algunas vicisitudes que afectaron su desarrollo y, en última instancias, provocaron que lo bordado no se parezca mucho al original (en realidad, no se parece en nada, pero eso no es lo que estoy discutiendo aquí). No es la primera vez que bordo una labor de Noah’s Ark for Baby (Little Rock, AR: Leisure Arts, 1994), pero nunca recuerdo lo complicadas que son. Nunca. Así que esta tiene algunos errores minúsculos y uno que he descrito como mastodóntico. No obstante, creo que todos pasan desapercibidos no importa el tamaño.

Una de las labores: Un babero con arca de animales.Con esto cierro la sección del atelier de Elucubrando. Eso no significa que vaya a echar a un lado las artes de la aguja. Acabo de comenzar un dechado en punto de cruz, un proyecto más ambicioso que estos tres, y tan pronto el hoyo negro que hay en mi casa, escupa las agujas de tejer, regresaré al ganchillo. Pero, por lo pronto, no volveré a escribir sobre las labores que realice.