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La palabra supera la imagen: Consejos para publicar entradas en un blog

La palabra sobre el papel

Fotografía de Nicole

Llevo el año dando consejos sobre cómo abrir un blog y administrarlo. Hoy quiero hablar sobre lo más importante: la palabra supera la imagen.

Recientemente, realicé una encuesta en mi página en Facebook en la que pregunté qué era lo más importante en un blog.

https://www.facebook.com/MaiteRamosOrtiz/posts/1873551602713792

Para la mayoría de mis lectores lo más importantes es la palabra. La imagen quedó relegada a un segundo plano. Así que, a menos que se trate de un blog de fotografías, lo ideal es producir buena información y escrita y utilizar la imagen para sustentar lo escrito.

En la entrada anterior, comenté lo siguiente:

Escribir una buena entrada. El contenido es importante. No debe estar llena de errores ortográficos.

En los próximos consejos amplío el tema.

Consejos para publicar entradas de un blog

Mis sugerencias son las siguientes:

  1. Procura seguir las reglas ortográficas y gramaticales. Escribir siguiendo las reglas de ortografía y gramática ayuda a la comprensión del texto. Esto no significa que el texto debe estar perfecto. De hecho, la naturaleza de un blog implica escribir y publicar con premura, por lo que no es extraño que se escape alguno de los dos errores, o los dos, mencionados anteriormente en cada entrada. Sin embargo, mientras más reglas se cumplan, más posibilidades de que quien lo lea entienda sin mayores complicaciones.
    • Si en una revisión de una entrada ya publicada se detectan errores ortográficos o gramaticales, existen tres opciones. a) Dejarla así; b) Corregirla y añadir una nota en la que se informe sobre la corrección; c) Corregir y no informar. Esta última es la opción que utilizo, aunque en el Relevo de responsabilidad del blog lo aviso.
  2. Evita cometer errores obvios de redacción. Se puede escribir sin cometer ninguno de los errores anteriores y, sin embargo, cometer errores de redacción. Ocurren cuando a la hora de leer se dificulta entender por la forma en que está escrita la entrada. Como ocurre con los errores de ortografía y gramática, cada entrada tiene posibilidades de que contenga alguno de ellos. La idea es evitar los que me parecen más obvios:
    • Abuso de la voz pasiva: La voz pasiva ocurre cuando se utiliza una forma del verbo ser + el participio del verbo que se quiere conjugar. De esta forma, el sujeto pasa a ser paciente. No es lo mismo “yo escribí la entrada” (voz activa) que “la entrada fue escrita por mí” (voz pasiva). La voz pasiva en sí misma no es incorrecta, el problema ocurre cuando se usa en exceso. Eso hace que la lectura sea más pesada.
    • Falta de claridad: Ocurre cuando quien lee no entiende el escrito por alguna de las siguientes razones: oraciones incompletas, demasiadas oraciones subordinadas, mala construcción de párrafos, desorganización de ideas, palabras utilizadas con el significado incorrecto, exceso de extranjerismos o localismos, entre otros. Se puede evitar trabajando una sola idea por entrada o utilizando subtítulos para cada idea en la entrada. También ayuda leer mucho.
    • Errores de concordancia: Cuando el sustantivo, los adjetivos y el verbo no pertenecen al mismo tiempo o al mismo número. Por ejemplo, “Ayer voy a la farmacia” presenta un error en la concordancia de tiempo dado, que ayer pertenece al pasado, pero voy está en presente. Otro ejemplo es “los maestro protestan en la calle” en donde el error es de número. El artículo está en plural y el sustantivo que acompaña en singular.
    • Abuso del gerundio: Se trata de la forma verbal impersonal terminada en -ando o -iendo. El gerundio tiene usos limitados en español que se pueden revisar en el Manual de estilo de la RTVE. Como ocurre con la voz pasiva, el gerundio en sí mismo no es problemático, ni siquiera usarlo de manera incorrecta. El problema ocurre cuando aparecen demasiados gerundios en una sola entrada.
    • Falta de concisión: Lo ideal en una entrada es que sea breve, lo que no significa escribir poco, sino que las ideas se presenten de forma directa, sin palabras en exceso, sin repetición constante de la misma palabra, sin adjetivos innecesarios y sin redundancias.
  3. Aprovecha la estructura tradicional de un ensayo. En otras palabras, incluye una introducción, varios párrafos de contenido y una conclusión. La primera y última partes no tienen por qué ser extensas. En la introducción se debe indicar claramente de qué trata la entrada e incluir la palabra clave. La conclusión sirve para redondear las ideas presentadas y también debe incluir la palabra clave. El contenido debe ser lo largo que la bloguera decida. En la escuela enseñan que lo mínimo son tres párrafos. Eso es relativo, pueden ser más o pueden ser menos. Es importante que no consten de muchas oraciones y que se cumpla con las 300 a 500 palabras por entrada.
  4. Publica consistentemente. En otras palabras, selecciona un día de la semana y publica una entrada semanal ese día a la misma hora. A los motores de búsqueda les gustan las consistencias, pero también a los lectores quienes esperarán la entrada por costumbre. Un buen día para publicar es el lunes, temprano en la mañana para atrapar el público español de por la noche y el sudamericano a lo largo del día. Para lograr la consistencia se debe aprovechar la capacidad de la mayoría de las plataformas para blog de programar la publicación de entradas.
  5. No publiques todo de una vez. Digamos que tienes suficiente material para publicar dos o tres veces a la semana. Perfecto. Selecciona varios días (por ejemplo, lunes y jueves o lunes, miércoles y sábado) y reparte las publicaciones a lo largo de la semana. Pero debes tener cuidado. No publiques una semana tres veces, la próxima una, la siguiente dos y luego una. Eso va en contra de la consistencia de la que hablé en el punto anterior. Una opción es planificar el mes completo o varios meses por adelantado. Lo ideal es no publicar más de dos veces a la semana.

La palabra sobre la imagen


La ventaja de tener un blog dedicado es que se hace más fácil planificar entradas y tenerlas escritas para cuando se necesite publicarlas. Si de momento no surgen ideas para escribir se pueden usar los mapas de ideas o buscar revisar publicaciones en otros blogs como 10 maneras de encontrar ideas para escribir en mi blog, por Alfonso Prim, de Innokabi.

Lo más importante es que a la hora de escribir se debe tener claro que en un blog la palabra supera la imagen. Se debe producir contenido de calidad y utilizar la imagen solo como apoyo.

Tés preparados por infusión en frío

Infusión en frío

Hace unos años descubrí una técnica perfecta para preparar té, apropiada para climas tropicales, particularmente, durante el verano. Se trata de la infusión en frío.

Earl Gray con lavanda y limón

La receta es muy sencilla:

  1. Se vierte agua en un envase de al menos ocho onzas.
  2. Se añade el de té, dependiendo el tamaño del envase. La proporción es una cucharadita por cada 6 a 8 onzas de agua. Funciona igual si se usa té en bolsas. Cada bolsa equivale a una cucharadita.
  3. Añadir endulzante a gusto.
  4. Se cierra el envase y se coloca en la nevera por una cantidad de tiempo mínimo que depende del tipo de té. El mínimo son 4 horas, el máximo 10. Me funciona muy bien dejarlo toda la noche, si bebo el té como parte del desayuno.

Consejos útiles

El té blanco precisa de poco tiempo, mientras que los tés oscuros como el negro, el oolong o las infusiones de hierba requieren más tiempo. El té verde utiliza un tiempo moderado.

Té blanco con agua de azahar

Se recomienda usar el té en hojas. No olvidar colar antes de servir.

Si se prefiere usar el té en bolsas, es preciso quitar cualquier elemento metálico. Otra opción es verter el contenido de la bolsa en el agua.

Té verde con frutas tropicales

A la hora de servir se puede añadir frutas e hierbas aromáticas como la menta. Usar hielo es opcional.

Esta es mi forma favorita de preparar chai. Lo dejo en infusión toda la noche y por la mañana simplemente cuelo y añado la leche preferida. Con leche de coco sabe divino.

Rooibos con mangó y melocotón

Esta es una opción a la hora de preparar té helado, usando menos pasos, dado que no es preciso dejar en infusión en agua caliente para luego enfriar el té, lo que a veces implica añadir agua.

Infusión de menta de Armenia

A beber

Cuando hace calor, la infusión en frío del té es una manera fácil de lograr una bebida refrescante para quienes vivimos en el trópico.

Té preparado por infusión en frío

Acción de Gracias 2018

Este día de Acción de Gracias 2018 debió ser igual que los anteriores. Pero no fue así.

En años anteriores, he aprovechado el día libre para alguna aventura culinaria. La más ambiciosa fue la del 2010 cuando mi mamá vivía con nosotros.

Collage del día de Acción de Gracias 2010

Así de grande fue la cena del 2010

Desde que murió mi madre pasamos el día en casa de mi hermana. En esta ocasión, quise participar preparando algo, lo que, por razones que desconozco no había hecho antes. Los platos que confeccioné fueron una ensalada de papas y un pastel de queso de limón.

Menú del día de Acción de Gracias 2013

La del 2013 incluyó un menú

Sin embargo, hace unos meses que no tengo suerte en la cocina. Es raro que prepare algo que quede realmente bueno o que se vea bien. Por ejemplo, el pastel de queso quedó feo. De hecho, por poco se quema. Al menos sabía bien.

Casi se veía tan feo como los pasteles que preparé en el 2011

En el caso de la ensalada de papas, encontré papas de colores en el supermercado y decidí preparar una ensalada de papas multicolores. Salvo la papa azul, casi no se notaba la diferencia entre las papas rojas, blanca y amarilla. Además, no se cocieron de forma pareja y la papa blanca se desmoronó. Lo que logró que la ensalada se viera multicolor fueron el pimiento verde, el que les dejara las cáscaras y la manzana roja, porque una ensalada de papas sin manzana no es ensalada de papas.

Ensalada de papas multicolor para el día de Acción de Gracias 2018

Ensalada de papas multicolor

Sin embargo, el día como tal comenzó mal. Al despertar, sentía como si tuviera una pila de ladrillos encima. No es la primera vez que me pasa y tal parece que se relaciona con el tratamiento anticáncer, pero es la primera vez que me ocurre cuando tengo un compromiso.

Logré levantarme y terminar de preparar la ensalada. En el camino, empecé a sentir nostalgia y recordé el último día de Acción de Gracias que pasé con mi madre. Solo puedo decir que fue un día agridulce para mí, no como los anteriores.

Entre la libreta y la computadora

De todas las encuestas que he realizado en mi página de Facebook, la que me interesa más es la que preguntaba cuál es la forma preferida para escribir y la respuesta se escogía entre la libreta y la computadora.

¿Cuál es la forma preferida para escribir?

Posted by Maite Ramos Ortiz, Elucubrando on Wednesday, November 7, 2018

La razón de mi curiosidad es sencilla. Uso ambos métodos. Cuando escribo creación o para el blog, el principal es la computadora. Word se abre solo y lo que le falta es escribir mis pensamientos. Sin embargo, uso la libreta con bastante frecuencia.

Pantalla de computadora

Inmediatamente después del paso del huracán María, escribí en libreta una buena cantidad de entradas, entre ellas, todas las publicadas en octubre del 2017, casi todas las de noviembre y alguna que otra de diciembre del 2017 a febrero del 2018. A falta de electricidad, quería conservar lo más posible la batería de mi tableta, así que la encendía para pasar lo ya escrito y editado. Una vez regresó la electricidad a mi lugar de trabajo, aprovechaba para cargar la tableta, pero la usaba principalmente para el trabajo o para revisar los textos de creación que ya estaban en Word.

Libreta de direcciones

Desde María, también, he notado una tendencia a escribir la primera versión de los textos creativos en la libreta. No pasa lo mismo con el blog. Casi todas las entradas que he publicado de julio para acá, han sido escritas originalmente en la computadora.

Quería saber cómo escriben los demás

El 63 % de los que contestaron la encuesta todavía usan la libreta para escribir. No me sorprende, aunque esperaba un número más bajo. Creo que los escritores tenemos algo de nostálgicos. Quizás por eso la preferencia por la libreta de la mayoría. Quizás por eso, si tengo que escoger entre la computadora y la libreta, la segunda opción sigue siendo tan válida como la primera.

Cartel del pan trenzado

Pan dulce trenzado, jalá o challah

Detalle del pan trenzado sin el glaseado

Pan trenzado listo para comer

Recuerdo hace un tiempo que Grisel de Cafetera de Letras, contó en su página personal su experiencia con una receta de pan que encontró en La adorable cocina de Sandra. Luego de un intercambio de mensajes, me dispuse a intentar hornear un pan dulce trenzado.

Se trata de un jalá o challah, un pan de origen hebreo característico por su forma trenzada. Es fácil de hacer. Tanto que, en estos momentos, preparo la receta sin mirar las instrucciones y con mi propio toque.

Ingredientes:

  • ¼ Taza agua tibia
  • 1 ½ Taza suero de leche tibio (puede usarse leche)
  • 1 sobre levadura
  • ½ barra mantequilla derretida
  • ½ Taza azúcar
  • 1 ½ cdta. sal
  • 4 ½ taza harina (queda mejor con harina refinada, pero se puede usar cualquiera o mezclar cualesquiera, siempre y cuando una contenga gluten o algún elemento aglutinante)

Procedimiento:

Levadura para el pan trenzado

1. Primero, mezclar el agua tibia, el azúcar y levadura. Dejar leudar de diez a veinte minutos.

2. Una vez ha leudado la levadura, se agregan el suero de leche, la mantequilla y la sal.

Harinas para el pan trenzado

Mezcla de harina de quinua y de trigo.

3. Preparar la harina, creando un pozo y verter ahí la mezcla líquida.

4. Amasar en una superficie previamente enharinada. Ir añadiendo harina hasta que la masa no esté aguada, pero no seca, y no se pegue a las manos.

5. Colocar en un cuenco, previamente engrasado, cubrir con una toalla y dejar reposar por una hora.

6. Volver a amasar la masa leudada, colocar en un cuenco engrasado y reposar por una hora. Repetir.

Masa dividida en cuatro partes para el pan trenzado

Masa dividida en cuatro partes

7. Dividir la masa en dos o cuatro partes, dependiendo el tamaño de la hogaza que se desee.

Las tres partes para trenzar el pan trenzado

Una cuarta parte de la masa, dividida en tres

8. Luego, dividir en tres cada una de estas partes.

Listo para crear la trenza el pan trenzado

Las tres partes listas para tenzar

9. Amasar en tres rollos iguales con los que se creará la trenza.

En el proceso de trenzar el pan trenzado

10. Trenzar la masa. Repetir hasta crear dos o cuatro hogazas, según se optó en el paso 7.

A punto del último leudado

Antes del último leudado

11. Esparcir harina de maíz en una plancha para galletas, donde se colocarán las trenzas.

12. Cubrir con una toalla y dejar reposar para leudar por una hora.

13. Hornea entre 35 minutos a una hora en un horno precalentado a 350 ºF (180 ºC).

Pan trenzado recién salido del horno

Recién salido del horno

14. Cuando esté listo, sacar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.

Consejos:

  • A pesar de que la receta indica que se incluya ½ taza de azúcar, acostumbro a utilizar 1/3 taza. También se puede usar miel, jarabe de arce, agave, endulzante artificial o cualquier otro que se quiera.
  • Todas las variantes consultadas utilizan leche en lugar de suero. He usado leche de almendras, de arroz, baja en grasa y no he notado diferencia significativa entre una opción y otra.
  • No necesariamente deben usarse las 4.5 tazas de una vez. Comienzo con tres tazas y voy añadiendo media taza a medida que sea necesario. A veces utilizo más de la medida, a veces menos.

  • Si uso una mezcla de harinas, primero echo dos tazas de la harina especial (quinua, plátano, integral, yautía…) y para el resto utilizo la refinada.
  • Cuando se va a amasar las manos no deben estar tan siquiera húmedas y deben estar espolvoreadas con una capa fina de harina. WikiHow tiene instrucciones muy buenas sobre cómo amasar.
  • Tori Avey presenta la manera de trenzar el pan con cuatro o seis rollos y otras variedades.
  • Algunas recetas recomiendan que la toalla que cubra la masa para reposar esté húmeda.
  • Es importante que el lugar donde se deje leudar la masa sea tibio.
  • Cuando se haga el último leudado, el de los panes, se puede colocar cerca del horno mientras se esté precalentando.
  • El tiempo de horneado varía, dependiendo del tipo horno y de la altitud. En el mío tarda unos cuarenta minutos.
  • El pan estará listo cuando, al golpearlo, suene hueco.

  • Todas las recetas de challah consultadas incluyen aplicar un huevo batido a las trenzas antes de ponerlas a hornear. Visualmente, el pan resulta más atractivo. Por lo general, me salto esta parte.
  • El color final del pan dependerá del tipo de harina que se utilice.
  • Una opción para extender la vida del pan es congelar el que no se vaya a consumir de inmediato. Para que esté listo para el desayuno, se retira del congelador la noche anterior.

Pan trenzado

Pan trenzado con libro y té

El pan dulce trenzado es perfecto para comer en el desayuno con un poco de jalea o mermelada y una taza de té, café o chocolate caliente. Su preparación no es tan difícil como parece. Tomo tiempo, pero bien vale la pena.

Hay olores que transforman una casa en un hogar: el jabón de la ducha, la ropa recién lavada, la casa recién limpia, la comida mientras se cuece y el olor a pan fresco (levadura, gloriosa levadura).